Castigo presupuestal al DF

Alrededor de 8 mil millones de pesos dejará de recibir la Ciudad de México durante 2008. La disminución de recursos, provenientes del ramo 33, podría provocar el incremento de la deuda pública del gobierno capitalino. Aunque la federación señala que el Distrito Federal no tiene los mismos derechos que los estados de la república, el recorte presupuestal obedecería a las diferencias entre las administraciones de Calderón y Ebrard

Paulina Monroy

De nuevo, y pese a la insistencia de recibir un trato equitativo en el reparto del ramo 33 —Aportaciones Federales para Entidades y Municipios—, el Distrito Federal estará descartado para recibir fondos para infraestructura social, educación y combate a la pobreza en 2008.
En el Presupuesto de Egresos de la Federación 2008 otra vez se repite la ausencia de la capital en el listado de las entidades que recibirán recursos de los fondos de Aportación para la Infraestructura Social (FAIS), para la Educación Tecnológica y de Adultos (FAETA) y para la Educación Básica y Normal (FAEB).
Ya que la educación en la Ciudad de México no está descentralizada, las reglas de operación del ramo 33 excluyen al Distrito Federal del FAEB y el FAETA. Por ello, sin ser una entidad federativa, es beneficiario del ramo 25 (Previsiones y Aportaciones para los Sistemas de Educación Básica, Normal, Tecnológica y de los Adultos). Sin embargo, el ramo 25 también incluye previsiones salariales para el FAEB y el FAETA. Por lo tanto, no recibirá en su totalidad los recursos de dicha partida.
En tanto, el FAIS, orientado a combatir la pobreza, está destinado exclusivamente a municipios. Integrado por delegaciones exclusivamente, el Distrito Federal tampoco puede gozar de este apoyo que en 2007 representó 31 mil 437 millones de pesos de gasto total.
Además, del Fondo de Aportaciones para el Fortalecimiento de las Entidades Federativas (FAFEF), de mil 854 millones de pesos que recibió en 2007 pasará a mil 609 millones en 2008. Mientras, los incrementos no son significativos. Ejemplo es el Fondo de Aportaciones para los Servicios de Salud (Fassa), del que obtendrá 2 mil 387 millones de pesos, cuando en 2007 se le otorgaron 2 mil 238 millones.
También del Fondo de Aportaciones para el Fortalecimiento de los Municipios y las Demarcaciones Territoriales del Distrito Federal (Fortamun), la capital recibió en 2007, 2 mil 418 millones 950 mil pesos y en 2008 le corresponderán 2 mil 961 millones 490 mil pesos.
Aunque el Fondo de Aportaciones Múltiples (FAM) previene un incremento mayor respecto de los demás fondos –de 412 crecerá hasta 442 millones de pesos para 2008–, el Distrito Federal no está considerado para el componente de Educación Básica o Superior del FAM.
Carlos Bustamante Lemus, del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM, advierte que un factor de endeudamiento es que no se descentralicen partidas para el Distrito Federal: “Sin la desconcentración de recursos federales, la capital tiene muy poco margen de acción para inversión pública en gasto social, obra pública y equipamiento urbano. La deuda se encauza para solventar lo que el ramo 33 no le da al gobierno capitalino”.
El secretario de desarrollo social del Distrito Federal, Martí Batres, declaró a La Jornada el 19 de septiembre que la federación debe a la capital 4 mil 200 millones de pesos para combatir la pobreza, acumulados en 10 años. Asimismo el jefe de gobierno, Marcelo Ebrard, aseguró que no permitiría que la federación excluyera a la capital del presupuesto de egresos, puesto que el ingreso per cápita “es alto” en la Ciudad de México y que la población no ha crecido.
Para cumplir “el clamor” de hacer del Distrito Federal el estado 32, Bustamante Lemus recomienda establecer una nueva estrategia para ganar alianzas y aprovechar otra coyuntura de carácter político: “Mientras el gobierno esté encabezado por un partido antagónico no se le va a otorgar ese carácter. Más que tratarse de un tema constitucional, tiene que ver con cuestiones políticas”. Así, recuerda que desde el gobierno de Carlos Salinas de Gortari, el Programa Nacional de Solidaridad (Pronasol) se repartió a todos los estados, excepto a la capital del país.
Y es que luego de que el Partido de la Revolución Democrática se negó a apoyar el Fobaproa, en 1998 el gobierno capitalino se quedó sin aportaciones para infraestructura social, fortalecimiento municipal y más tarde, el destinado a educación tecnológica. De ser beneficiario, el Distrito Federal recibiría del FAIS, 608 millones de pesos y del FAETA, 13 mil millones. Además, con las nuevas reglas de asignación de recursos, el criterio demográfico se elevó, por lo que el Distrito Federal se quedará sin 3 mil millones de pesos de recursos federales.
Bustamante Lemus observa que la mayoría del presupuesto está destinado a gasto corriente, pago de sueldos, salarios y prestaciones laborales. En ese sentido, “el tratamiento para obras públicas está estancado desde hace años. La ciudad sí requiere esos recursos para lograr una reconversión en política económica de atención a la ciudad”.


Solvencia y refinanciamiento en deuda pública
Hasta diciembre de 2006 la deuda pública del Distrito Federal se calculó en poco más de 45 mil millones de pesos. De 1993 a 1997, pasó de 4 mil 371 millones a 22 mil millones de pesos. Al cierre de 2000, se contabilizaron 37 mil millones de pesos y en un año subió hasta 41 mil millones. En 2002 y 2003 se mantuvo en 45 y 47 mil millones de pesos, respectivamente.
Fue en 2004 cuando se registró el primer descenso de la deuda, cuando pasó a 45 mil 700 millones de pesos. Un año después, 45 mil 200 millones de pesos y para 2006, se contaban 45 mil 133 millones de pesos. Para los dos primeros trimestres de ese año se redujo aún más y llegó a los 42 mil 500 millones de pesos. El académico del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM explica que “la Ciudad de México tenía una deuda pública anual, en 2005, equivalente al 6 por ciento de su presupuesto de egresos y para 2006 se redujo al 3 por ciento, casi a la mitad”.
En ese mes, antes de lograr la aprobación del refinanciamiento solicitado de la deuda, en sesión de preguntas y respuestas en la Asamblea Legislativa, el diputado local Enrique Vargas Anaya indicaba que la renegociación ahorraría una carga en intereses por mil 500 millones de pesos: “Ello le quitaría un gran peso a las finanzas locales y liberaría recursos para inversión de capital y en obras para la ciudad”. Además, agregaba que parte de la deuda fue bursatilizada en la Bolsa de Valores.
Con la reestructuración de la deuda –aprobada por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público– se amplió el pago de amortizaciones hasta por 30 años: “Esta extensión permite generar ahorros en el corto y mediano plazo al gobierno federal, y al gobierno de la Ciudad le permite ahorrarse el pago por amortizaciones y por servicios de la deuda”.
Aunque el refinanciamiento comenzará en 2008, desde el 12 de mayo se anunció la contratación de Protego –consultora financiera encabezada por el exsecretario de Hacienda durante la gestión de Carlos Salinas de Gortari, Pedro Aspe, creador de los tesobonos y quien en su momento aseguró que “la miseria era un mito”– para revisar la deuda pública.
Ebrard se ha limitado a decir que había llegado a la determinación de contratar al exfuncionario salinista por los buenos resultados que tuvo su empresa en la reestructuración de deuda en estados y municipios. La bancada del PRD en la Asamblea Legislativa se mostró disconforme con la decisión y señaló “en un tema como el endeudamiento de la ciudad, se debió buscar un perfil más apegado al gobierno de izquierda”.
Recaudación Alterna
El investigador en economía urbana y rural considera que mientras no haya una descentralización gubernamental y una desconcentración administrativa de la Secretaría de Hacienda, los gobiernos locales van a buscar otras formas para allegarse dinero.
Es el caso del Distrito Federal, que recauda recursos sobre la base de productos y aprovechamientos, como la doble verificación anual de automóviles, la expedición anual de licencias temporales –ya no permanentes– para conducir y la regularización de taxistas mediante las cuotas por concesión. No obstante, estas medidas “pueden tener un costo político y social muy grande”, advierte Bustamante Lemus.
El también docente de urbanismo en la Facultad de Arquitectura de la máxima casa de estudios califica como parciales las medidas tomadas por el gobierno de la Ciudad de México. Para el autor de Ambulantaje. Comercio informal en la vía pública de la Ciudad de México, “mediante la reubicación de ambulantes, sólo se busca un mayor control y lograr una mínima recaudación fiscal”.
Otro ejemplo es el doble Hoy no Circula, cuyo objetivo formal es reducir la emisión de contaminantes, mientras el uso de transporte público aumenta las arcas del gobierno del Distrito Federal.
Partidas socorridas para lograr más recaudación, son las tenencias y el impuesto predial, tarifas mucho más altas en la Ciudad de México y por encima de las tasa de inflación del resto del país. Para el especialista “son renglones y partidas que de otra manera dejarían muy desprotegido al erario del Distrito Federal”.


Compensaciones para DF
Presidenta de la Comisión de Fomento Económico y secretaría de la Comisión de Hacienda en la Asamblea Legislativa, Celina Saavedra informa que hay una disminución del Ramo 33 para el Distrito Federal por 8 mil 120 millones de pesos. No obstante, con la firma del convenio para el impuesto a la gasolina en 2008, el Distrito Federal obtendrá 2 mil 831 millones en recaudación.
La diputada panista afirma que del Fondo de Fiscalización de Ingresos, la capital recibirá mil 830 millones de pesos, y 64 millones más por compensación del Impuesto sobre Automóviles Nuevos. Por otro lado, se le autorizó al Distrito Federal, en la Ley de Ingresos de 2008, contratar una deuda de mil 500 millones de pesos para financiar obras contempladas en su Presupuesto de Egresos.
Saavedra argumenta que no se está excluyendo a la capital del país de los fondos del ramo 33 y niega que haya afectaciones. “Con este tipo de partidas no se pueden hacer obras que signifiquen deuda pública, como obras viales y de infraestructura hidráulica, el FAIS está dirigido a los municipios y ello es un alegato falso”.
En cuanto a los recursos que no se reciben porque la educación no está descentralizada, la presidenta de la Comisión de Fomento Económico alega que “el gobierno capitalino no aceptó hacerse cargo en su momento de la educación, y las delegaciones, responsables de ésta, no ejercen los recursos y caen en subejercicios importantes”.

Año V No. 58 Noviembre 2007

 

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