Superávit fiscal a costa de Pemex
Mario Di Costanzo*
Es un absurdo que el gobierno federal reporte un superávit fiscal de poco más de 100 mil millones de pesos, mientras que Petróleos Mexicanos reporta pérdidas por casi 10 mil 143 millones de pesos.
De acuerdo con el primer Informe sobre la situación de las finanzas públicas, al primer trimestre del año el sector público obtuvo un superávit fiscal de 102 mil 436 millones de pesos. Esto quiere decir que a marzo de este año los ingresos obtenidos por el gobierno fueron superiores al gasto que este realizó durante los tres primeros meses del año.
Si bien es cierto que a primera vista esta situación podría parecer “buena”, cuando revisamos este resultado de manera más detenida nos encontramos que el hecho de que el gobierno esté reportando este “superávit” ha implicado que Pemex haya registrado durante los tres primeros meses del presente año un déficit de operación, o sea una pérdida de 10 mil 143 millones de pesos.
Para mostrar lo anterior sólo basta mencionar que, de acuerdo con los datos publicados por Pemex al primer trimestre del año, esta paraestatal registró ventas totales por 235 mil 900 millones de pesos, de los cuales 134 mil millones (aproximadamente el 56 por ciento de sus ventas totales) le fueron entregados a la Secretaría de Hacienda por concepto de impuestos, derechos y aprovechamientos.
Sin embargo y de manera adicional, Pemex le entregó al gobierno por concepto de “ingresos propios” 68 mil 353.5 millones de pesos, con lo que la contribución total de Pemex a las finanzas públicas ascendió a 202 mil 753 millones de pesos, cifra que representa el 85.9 por ciento de las ventas totales de la paraestatal petrolera.
Cabe destacar que si, a las aportaciones a las finanzas públicas que hace Pemex, por concepto de impuestos y de ingresos propios, le añadimos lo que el gobierno recauda por concepto del Impuesto Especial a la Producción y Servicios proveniente de la gasolina y el diesel (IEPS de gasolina y diesel) y lo que recauda por concepto de IVA a la gasolina, nos damos cuenta que la contribución total de los ingresos petroleros a las finanzas públicas fue de 212 mil 410 millones de pesos, cifra que representa el 38 por ciento de los ingresos públicos totales.
Por ello resulta absurdo que la Secretaría de Hacienda se vanaglorie de haber obtenido un superávit fiscal de 102 mil millones de pesos, cuando éste fue a costa de que Pemex operara con pérdidas durante el primer trimestre del año.
También pone de manifiesto que Petróleos Mexicanos jamás podrá ser una empresa competitiva y rentable mientras esté sujeta a la carga fiscal de la que es objeto por parte de Hacienda.
De hecho si Pemex enfrentara una carga fiscal (como en teoría la tiene cualquier otra empresa privada), es decir, 28 por ciento durante el primer trimestre del presente año, la paraestatal hubiese reportado una utilidad de operación de cuando menos 60 mil millones de pesos, cifra que representa el costo de una refinería con las mejores tecnologías de punta.
Así, mientras Pemex paga una tasa de impuestos de 56 por ciento como proporción de sus ventas, Grupo Bimbo paga sólo el 4 por ciento o Grupo Alfa que paga el 2.5 por ciento o Bachoco que paga apenas el 0.01 por ciento.
Ésta es la verdadera razón de que Pemex se encuentre descapitalizada y opere con pérdidas, y también es la razón que explica el tremendo e inoperante superávit fiscal en una economía que enfrenta profundos rezagos en infreaestructura social y productiva.
*Secretario de la Hacienda Pública del Gobierno Legítimo
Año V No. 52 Mayo 2007
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