Se agrava la crisis del IMSS
Gastos injustificados o sin comprobar, mala programación en proyectos, donativos discrecionales, contratos no ejecutados, falta de control en el inventario de sus tiendas, es el resultado de décadas de mala administración del primer sistema de salud en México, el Instituto Mexicano del Seguro Social
Yenise Tinoco
El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) tendrá que justificar ante la Auditoría Superior de la Federación (ASF) el pago de jubilaciones y pensiones por más de 15 mil millones de pesos.
De acuerdo con la Auditoría, el IMSS no presentó la información documental para comprobar el registro contable que se realizó en 2005 de la nómina del régimen de jubilados y pensionados con cargo al Seguro de Invalidez y Vida, por un importe de 15 mil 496 millones 373 mil pesos, que representó el 77 por ciento del gasto total del seguro que el instituto reportó en sus estados financieros.
El IMSS ofrece a sus afiliados el seguro, el cual protege contra los riesgos de invalidez y muerte del asegurado o del pensionado por invalidez cuando éstos no se presentan por causa de riesgo de trabajo mediante el otorgamiento de una pensión a él o sus beneficiarios.
En México sólo cinco de cada 10 mexicanos con empleo tuvo la posibilidad en 2005 de obtener un ingreso para ellos o para sus familias, cuando por razones de una enfermedad o accidente no profesional se encontrara incapacitado para trabajar o falleciera, de acuerdo con el informe de la ASF.
Dicho seguro tuvo una erogación en 2005 de 20 mil 10 millones 260 mil pesos, monto que representó el 11 por ciento del gasto total del Instituto (177 mil 517 millones 874 mil pesos). De los más de 20 mil millones de pesos, 748 millones 685 mil pesos fueron destinados para el pago de los gastos indirectos comunes o de administración.
Sin embargo, no se proporcionó la información documental para justificar y comprobar el registro contable por concepto del pago de los gastos indirectos de seguro. En el reglamento de la Ley de Presupuesto, Contabilidad y Gasto Público Federal, en su artículo 44 señala: “Las entidades deberán cuidar bajo su responsabilidad que los pagos que se efectúen con cargo a sus presupuestos aprobados se encuentren debidamente justificados y comprobados con los documentos originales respectivos, que demuestren la entrega de las sumas de dinero correspondientes.”
Discrecionalidad en donativos
Discrecionalidad y opacidad son los criterios que prevalecen en los donativos que otorga el IMSS a las asociaciones que apoya con financiamiento. El informe de la ASF de la Cuenta 2005 señala que la normatividad interna del Instituto no cuenta con reglas para acotar la discreción en el otorgamiento de las aportaciones, ni verificar que los recursos se destinaron a los fines establecidos.
Además, señala que el Seguro Social no considera que se tenga que evaluar el impacto económico y social de los donativos. Ante lo cual, la Auditoría determina que éste último aspecto es relevante, dada la escasez de recursos presupuestarios e implica priorizar su asignación, como tampoco para cuantificar la contribución del donativo en el logro de los objetivos de los programas del IMSS.
Los donativos entregados por el instituto en 2005 fueron de 14 millones 768 mil pesos, de los cuales casi el 68 por ciento se destinó a dos beneficiarios Fundación IMSS, A.C., con 4 millones, y Movimiento Unificador Nacional de Jubilados y Pensionados, A.C., que obtuvo 6 millones de pesos.
En la auditoría se especifica que, de acuerdo con su Estado de Situación Financiera del ejercicio 2005, la Fundación efectuó erogaciones por 9 millones 620 mil pesos, importe mayor del donativo del IMSS, los que se distribuyeron principalmente en honorarios, sueldos y prestaciones, arrendamiento y publicidad, y que representaron el 78 por ciento de los gastos, pero no fue posible identificar el destino del donativo.
En la página web de la Fundación, se lee que es una asociación civil autónoma, sin fines de lucro, que colabora estrechamente con el IMSS en la generación de esquemas de financiamiento mediante acuerdos de colaboración con otras organizaciones nacionales y extranjeras para conducir proyectos de investigación científica.
Dicha Fundación recibe donativos de cualquier persona que así lo desee: en el mismo sitio de internet, se pueden realizar la operación, sólo se necesita bajar un formato y llenarlo. La aportación mínima a realizar es de 500 pesos.
Sin embargo, en la página no hay información que indique el destino de los recursos que recibe dicha asociación por parte del IMSS, el cual es dinero público, ni de ningún otro donante.
La ASF concluye que las reglas del IMSS no tienen previsto que los beneficiarios establezcan metas que permitan dar seguimiento a la aplicación de los recursos y con ello garantizar que éstos sirvieron para apoyar la consecución de los objetivos de sus programas; tampoco considera que el manejo de los recursos por parte de las organizaciones e instituciones beneficiarias se lleve en una cuenta bancaria especial para su control y fiscalización, todo lo anterior propicia que la aplicación de los donativos se constituya en una área de opacidad.
Trabajos improcedentes
Otra irregularidad tiene que ver con la adjudicación indebida de la obra del Hospital General den Ciudad Juárez, Chihuahua, se presume un posible daño patrimonial de casi 120 millones de pesos, indica el informe de la Auditoría.
El Instituto otorgó el contrato de transacción 1-98-08-03-01-MA-BIS para convenir la terminación del contrato de obra pública y equipamiento del Hospital General en Ciudad Juárez, Chihuahua.
La ASF explica en su informe que el IMSS, al adjudicar el contrato, consideró un monto de trabajos improcedentes por 119 millones 172 mil pesos, por la actualización del costo de los trabajos pendientes de ejecutar al momento del inicio del procedimiento de anulación y por trabajos ejecutados debido al intemperismo que permaneció en la obra al momento de la suspensión, los cuales son responsabilidad de la contratista y datan de 1999.
La Auditoría pide al IMSS se inicien procedimientos de rescisión contra las contratistas que no cumplieron con sus obligaciones contractuales y se evite adjudicar contratos que no están tipificados ni regulados por la ley, los cuales se deben licitar públicamente para evitar pagos improcedentes que son responsabilidad de las empresas a las que se les debió rescindir los contratos.
Tienda Niño Perdido
En su fiscalización, la ASF también detectó la falta de un sistema de control y supervisión en la Tienda del Niño Perdido que provocó en 2005 la sobreexistencia, desabasto en mercancía y productos obsoletos que se tuvieron que mermar en demérito de las finanzas de la tienda.
Además, en el informe de la ASF se señala que la rentabilidad de la tienda es nula, ya que el IMSS terminó con un subsidio de 57.9 centavos por cada peso de sus gastos de operación, lo que representa más del 50 por ciento del mismo.
La Tienda Niño Perdido no alcanzó las metas programadas en cuanto a ventas totales y atención, ya que el número de clientes atendidos fue de 76 mil 489 personas. Lo anterior se tradujo en un aumento de la pérdida de operación programada por 531 mil pesos, lo que ocasionó que no fuera posible que la utilidad bruta los absorbiera de sus gastos de operación.
La Auditoría menciona que aun cuando existen procedimientos para asegurar la adecuada operación de la tienda, las pruebas de cumplimiento demostraron que el control interno presenta deficiencias al carecer, a nivel nacional, de un sistema que permita la consulta de vales de crédito expedidos a trabajadores y jubilados.
Lo anterior dio como resultado que se registraran 25 casos de vales por más de 17 mil pesos —21 de trabajadores y cuatro de jubilados—, que se duplicó o triplicó la prestación. Los vales se hicieron efectivos en la tienda Niño Perdido lo que se considera irregular, porque el personal sólo tiene derecho de un vale cada quincena, en el caso de los trabajadores, y uno cada mes, por lo que respecta a los jubilados. En su mayor parte, los vales se expidieron e hicieron efectivos en otras tiendas del sistema, debido a la falta de control a nivel nacional.
Además, la ASF menciona que en cuatro casos se otorgaron vales por 32 mil pesos a trabajadores activos, sin que la tienda que los expidió verificara que ya se les había otorgado tal prestación, lo que originó que en dos de los casos referidos, a la quincena 11/05 se descontaran sólo 13 mil pesos y el resto, 19 mil pesos, no se descontó hasta las quincenas 17 y 18/05, porque los trabajadores carecían de capacidad de pago.
La Auditoría también detectó que existen en bodega artículos escolares y de escritorio obsoletos equivalentes a 530 mil pesos, que llevan más de 2 mil 266 días sin desplazarse.
Centro Vacacional Oaxtepec
Al revisar el ejercicio 2005, otra anomalía que destaca es que por más de 4 millones superó el costo de remodelación del hotel Tepozteco ubicado en el interior del Centro Vacacional IMSS-Oaxtepec, en Morelos. Por la mala programación del proyecto, el instituto tuvo que celebrar convenios adicionales con las empresas contratadas, con el fin de cubrir los gastos adicionales que se generaron.
En el informe de la ASF, además se presume un probable daño al patrimonio de la Hacienda, por 27 mil 115 pesos por la autorización de precios extraordinarios sin descontar el material que se duplicó en la obra, y otro por 59 mil 21 pesos por la autorización de precio extraordinario, sin considerar el rendimiento adecuado y sin descontar en el precio original el material no colocado.
Dentro de la remodelación del hotel, el instituto no consideró que las instalaciones debían asegurar la accesibilidad, evacuación, libre tránsito sin barreras arquitectónicas para las personas con discapacidad, en contravención de los Criterios de Proyecto y de Arquitectura para la Accesibilidad de Personas con Discapacidad 2005 del IMSS.
Año V No. 52 Mayo 2007
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