Spiderman 3: Superproducción sin emoción
Hattori Hanzo
No es que la película sea mala. No es eso. Tampoco que Sam Raimi haya hecho un mal trabajo, ni que Tobey Maguire haya cobrado el triple. No es el caso. Spiderman 3 sí es una buena película. Pero nunca como sus antecesoras.
¿Entonces en qué radica que ésta sea la peor entrega de la saga? A pesar de que Raimi vuelve a dirigir y a escribir la historia, hay dos cosas que dejaron de ser impresionantes como en las anteriores: efectos visuales y emoción.
¿Dónde está ese thrilling que el espectador siente cuando aparece Spiderman por primera vez en la pantalla? ¿En dónde quedó la creación de expectativa por un opening de 10? En el cine, y más en una película de un superhéroe que había marcado a sus anteriores cintas con honores, esa es la cereza del pastel. Aquí fue inexistente.
Spiderman 3 es una mezcla de la primera y segunda parte, pero saturada visualmente y sin chiste. Y digo saturada no por los efectos de la arena que acompañaron a Thomas Haden Church en toda la película –que son excelentes–, sino por las secuencias de acción. El plano visual que Raimi quiere dar al espectador termina por desfasarse, por perderse, por confundir.
¿Quién va a olvidar esa secuencia del tren en Spiderman 2, o bien el primer desplazamiento del Spidey en las calles de Nueva York en la primera? Nadie. Esas son secuencias de acción sin saturación bien logradas. Pero a Raimi le falló en ésta. Ya no impresiona, ya no aporta nada nuevo, ya no sorprende.
Y es que a pesar del elenco que incluye a estrellas de la talla de Kirsten Dunst (Eterno Resplandor de una Mente sin Recuerdos), Bryce Dallas Howard (La Aldea), y al legendario Sam Campbell (todas las de Raimi), la cinta cae en lo cotidiano, como si ya lo hubiésemos visto todo; sin lugar a dudas, las películas van en este orden: Dos, uno y tres.
Sin embargo, no todo es malo. La película alcanza a divertir, entretener y hasta enternecer al final. J.K. Simmons en el papel de Mr. Jameson sigue siendo inmejorable. El amuleto de buena suerte que el director emplea en cada una de sus cintas –Campbell–, sigue siendo indispensable y chusco; y sin duda, el trío Maguire-Dunst-Franco vuelven a dejar satisfechos a los fans.
Dinerito habla
La superproducción, valuada en 258 millones de dólares, generó sólo en su primer fin de semana de estreno en 4 mil 252 salas en Estados Unidos, casi 152 millones de dólares. La cifra rompió todos los records mundiales. Su filmación requirió 9 meses de trabajo, entre locaciones de Nueva York y Los Ángeles.
Si hacemos cuentas, la cinta, hasta el 21 de mayo de 2007, ha generado sólo en los Estados Unidos poco más de 287 millones de dólares. En el resto del mundo, las ganancias van por los 470 millones. Si hacemos cuentas, al día de hoy Sony y Columbia Pictures se han embolsado la módica cantidad de casi 760 millones de dólares. Y lo que falta.
No está de más decir que los productores ejecutivos de la cinta, Laura Ziskin y Avi Arad hayan declarado: –“Esta es la tercera parte de siete entregas. Prepárense para más emociones fuertes”–. Y no los culpo. Vaya que la araña reditúa.
Aquí el único problema será ver si la producción logra convencer a Tobey de seguir encarnando al polémico Peter Parker, y si Sam Raimi piensa seguir a la cabeza del proyecto. ¿A usted qué le gustaría?
Ficha Técnica
Título original: Spiderman 3
Dirección: Sam Raimi
País: US
Año: 2007
Género: Drama - Aventura
Elenco: Tobey Maguire, Kirsten Dunst, Tomas Haden Church
Guión: Sam Raimi, Ivan Raimi
Duración: 135 minutos
Distribuidor: Columbia / Sony Pictures
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Año V No. 54 Julio 2007
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