Gil Díaz debe ser juzgado por traición a la patria

Mario Di Costanzo*

La decisión adoptada por Francisco Gil Díaz de aceptar el cargo de “consejero independiente” del grupo financiero inglés Hong Kong Shangai Bank (HSBC), a menos de un año de haber concluido su gestión como secretario de Hacienda y Crédito Público, y considerando sus magros resultados al frente de la dependencia que administra la finanzas nacionales y define la política económica del país, no sólo es una violación flagrante a la Ley de Responsabilidades de los Servidores Públicos, sino también es un acto de traición a la patria.

Sólo basta recordar que el ahora consejero del grupo inglés tuvo a lo largo de su gestión un sinnúmero de actos que perjudicaron a México y amenazaron la integridad, soberanía e independencia de la nación mexicana y de sus finanzas públicas.

Para corroborar lo anterior sólo basta mencionar que Francisco Gil Díaz fue integrante del Comité Técnico del Fobaproa, lo anterior quedó de manifiesto en las diversas actas de las sesiones de este fideicomiso donde su firma quedó plasmada.

Este hecho no sólo le permitió a Francisco Gil Diaz dirigir el fracasado rescate bancario, sino también, a la postre, contar con información privilegiada que utilizó a su favor y también en beneficio de grupos económicos extranjeros (bancos) que ahora, al controlar el sistema bancario del país, amenazan la soberanía económica del Estado mexicano. 

Cabe destacar que en la actualidad los documentos que avalan la participación de Gil Díaz en el rescate bancario están en poder de autoridades y legisladores, a quienes les ha dado miedo proceder en virtud de la información que este personaje posee de ellos, incluyendo a Felipe Calderón.

Además del Fobaproa, Gil Díaz participó activamente en la operación de las aduanas del país, al ser accionista de la empresa denominada Integradora de Servicios Operativos (ISOSA), misma que desde 1993 se dedicó a recaudar el Derecho de Trámite Aduanero. Al respecto cabe mencionar que de acuerdo con las observaciones realizadas por el órgano revisor del Congreso de la Unión (la Auditoría Superior de la Federación) se determinó que dicha empresa había ocasionado un daño al erario público por aproximadamente 10 mil millones de pesos.

Más sin embargo, lo más grave de la actuación de Gil Díaz al frente del ministerio de finanzas fue lo que se conoció hasta el 2 de enero de 2007, fecha en la cual HSBC, institución para la que ahora presta sus servicios, publicó en su página de internet el “currículum” de su brillante adquisición.

De dicho documento se observa que Gil Díaz, durante su gestión como secretario de Hacienda y Crédito Público y presidente de la Junta de Gobierno del IPAB, se desempeñó al mismo tiempo como consejero del Grupo J.E. Roberts. Com. Inc.

Al respecto conviene mencionar que J.E. Roberts es una empresa dedicada mundialmente a la “administración o compra de cartera” y, casualmente, en México es la propietaria de la empresa denominada “Fénix”, la cual por “casualidades del destino”, fue la empresa que le vendió las casas en 3 mil pesos a los hijos de Martha Sahagún, y también es la “administradora de cartera” que ha vendido la mayor parte de los bienes que recibió el IPAB como resultado del fracasado rescate bancario.

Hay que recordar que las llamadas administradoras de cartera han realizado jugosos negocios, lucrando con la deuda de millones de mexicanos al adquirir los derechos de cobro de estas carteras a precios irrisorios por parte del IPAB, y cobrando estas deudas a precios de agiotista a los deudores y es hasta ahora cuando se sabe que Gil Díaz también formó parte de estos negocios. 

Hay que recordar que el Código Penal Federal refiere en su artículo 123 que se impondrá la pena de prisión hasta por 40 años de cárcel al mexicano que cometa traición a la patria y para ello la define como: cualquier mexicano que realice actos contra la independencia, soberanía o integridad de la nación mexicana con la finalidad de someterla a personas, grupo o gobierno extranjero.

Más aún, el artículo en comento añade que también se considera traición a la patria tomar parte en actos de hostilidad contra la nación en alguna forma que pueda perjudicar a México.

En este sentido, es claro que Gil Díaz no solamente benefició a un grupo de banqueros extranjeros que tienen secuestrado al Estado mexicano, sino que con sus corruptas y negligentes acciones perjudicó gravemente a México.

* Secretario de la Hacienda Pública del Gobierno Legítimo

Año IV No. 49 Febrero 2007

 

Esperamos sus comentarios sobre esta investigación:  

Nombre:
E-mail

Comentario:


 

 

 

 

 

 
 

Archivo | Noticias diarias | Publicidad | Directorio | Suscripciones | Contacto

Revista Fortuna. Av. Juárez No. 88, primer piso, despachos 110 y 111 Colonia Centro. Delegación Cuauhtémoc.
México D.F. C.P. 06040 | Tels: 9149-9802, 29 | Tel/Fax: 9149-9822 | Suscripciones: 9149-9802

Diseño web, Weblex, pagina en internet, Diseño de Paginas Web en Mexico. Sitio web

Recomienda