España fracasa en combate al lavado de dinero
Para proteger el mercado, la legislación española solapa las relaciones comerciales con los shell banks (bancos de parapeto) y las internacional bussines corporation (sociedades fantasma). El problema es la filosofía de no interferir en los movimientos internacionales de capital, aunque pudieran incurrir en el delito de lavado de dinero, señalan investigadores
Nancy Flores / Julio César Hernández, fotos / enviados
Madrid, España. Las Ibex 35, como se les conoce a las 35 empresas más importantes en este país, según el índice de la Bolsa Española, tienen sociedades offshore en paraísos fiscales, advierte Juan Hernández Vigueras. Para el doctor en derecho, “el camino para el blanqueo de capitales es muy sencillo”.
El investigador de la asociación ATTAC-Madrid explica que el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero carece de una estimación sobre los shell banks o bancos offshore y las internacional bussines corporation –sociedades instrumentales o fantasmas–, creadas en paraísos fiscales y relacionadas con empresas españolas.
Más aún, la legislación no establece prohibición alguna para mantener relaciones comerciales con los shell banks, advierte el también autor del libro Los paraísos fiscales: cómo los centros offshore socavan las democracias.
Agrega que “ésa es una de las lagunas que existe en España para el blanqueo de capitales”, y que en 2006 el Grupo de Acción Financiera Internacional hizo esta acusación, sin que hasta ahora se haya corregido.
Para Hernández Vigueras el problema es la filosofía neoliberal: “La idea que predomina es no interferir en los movimientos internacionales de capital”. Indica que el tratado 56 de la Unión Europa (UE) prohíbe que cualquier Estado miembro establezca restricciones al movimiento transfronterizo de capitales, no sólo entre los países que forman el mercado común, sino entre terceros países.
De acuerdo con la normatividad del Banco Central Europeo, las restricciones a la libre circulación de capitales son, incluso, las medidas nacionales que puedan impedir o limitar la participación accionaria en el sector financiero o disuadir a los inversores de otros Estados miembros.
“Si el gobierno español considerara que hay un problema en los movimientos de capitales con México no puede establecer ninguna restricción, incluso, ninguna medida que pueda interpretarse como restricción: estaría violando el tratado. Ésa es la expresión de la filosofía neoliberal que predomina”, ejemplifica Hernández Vigueras.
Además de los tratados de la comunidad europea signados por España, el artículo 4 del Real Decreto 54/2005 –del 21 de enero y en vigor desde el 22 de abril de 2005– exceptúa la obligación de identificar el origen del capital cuando el cliente sea una institución financiera domiciliada en el ámbito de la UE o en terceros Estados con requisitos equivalentes a la legislación española, como México.
El investigador cuenta que “hace un par de años, tuve contacto con el equipo de Economía del gobierno de Zapatero. Ellos reconocían que hay una mentalidad muy neoliberal: decían que si se es muy estricto, ‘la cuenta de capital se va al garete’. Es decir, no estaban interesados en establecer controles muy rígidos”. Agrega que “ésa es la idea del neoliberalismo, de la libertad del mercado: que éste se regule solo”.
Sin cooperación internacional
Hasta ahora, los más recientes reportes del Bureau for International Narcotics and Law Enforcement Affairs, de Estados Unidos, indican que en España el lavado de dinero se produce en el negocio inmobiliario. Sin embargo, también denuncian una deficiente vigilancia que genera riesgos en el sistema financiero y en el mercado de valores.
Para las autoridades estadunidenses, en Europa, España es identificado como punto de entrada para el blanqueo de capitales de las organizaciones del narcotráfico colombiano y, en menor importancia, marroquí (tráfico de hachís) y turco (trasiego de cocaína).
Sin embargo, no hay avances en materia de cooperación internacional. Gregorio Izquierdo Llanes, director del Instituto de Estudios Económicos de Madrid, dice que el intercambio de información económica entre España y el mundo es muy reducido.
Para el analista económico, existen muchas cautelas para compartir información con los que son focos de blanqueo de capitales: el rechazo de los paraísos fiscales para compartir información tributaria y económica inhibe la cooperación, pues “éste suele efectuarse bajo el principio de reciprocidad”.
El académico detalla que, “en la práctica, el intercambio de información se da entre los países desarrollados que están en el ámbito de la cooperación de la Unión Europea, donde no existe el secreto bancario. Estarían fuera de entregar información, Luxemburgo y paraísos fiscales. Con el resto del mundo, la entrega de información no es de forma sistemática sino muy puntual y de operaciones concretas”.
Con una población que apenas supera los 450 mil habitantes, el Gran Ducado de Luxemburgo cuenta con más de 200 bancos offshore y más de mil 800 fondos de inversión. Esta pequeña nación es considerada como “paraíso fiscal tradicional”: los no residentes están exentos del pago de impuestos sobre la renta, ganancias de capital y transmisiones patrimoniales.
A pesar de ser miembro de la Unión Europea, la ley de este estado impide a las autoridades de otros países investigar a sus clientes, excepto cuando existen pruebas de actividad criminal.
La fiscalidad ventajosa y las laxas reglamentaciones también se atribuyen a otros territorios asociados a los Estados miembros de la UE y a terceros países: Islas Caimán, Gibraltar, Irlanda, Estados Unidos, Suiza, Liechenstein, Mónaco, Andorra, San Marino, Holanda, Panamá, Singapur, Hong Kong, Dubai, Isla de Jersey, Emiratos Árabes Unidos y Malasia.
Izquierdo Llanes refiere que, con el escaso intercambio, “la internacionalización del blanqueo de capitales reduce las probabilidades de detección. Por lo tanto, mucho del lavado de dinero se hace en países distintos al de origen del capital ilegal”.
Al respecto, Hernández Vigueras dice que el problema va más allá de la cooperación entre administraciones: se trata de la falta de control y de regulación que hay en los movimientos internacionales de capital.
Cambiar la filosofía
Para combatir el lavado de dinero, el investigador de ATTAC-Madrid indica que es necesaria una filosofía política acorde con las exigencias actuales. “La libertad o la falta de control en los movimientos de capitales es el origen del problema del blanqueo de dinero”.
Hernández Vigueras indica que “primero hay que variar la filosofía y, segundo, crear organismos serios: las unidades de inteligencia financiera fueron un gran invento, pero este tema se interpreta de una manera distinta en cada país”.
El doctor en derecho señala que, mientras se acepten jurisdicciones opacas como Andorra, Gibraltar, Jersey, las operaciones con recursos de procedencia ilícita continuarán.
Para el investigador, más allá del fiscal, está el problema de la opacidad y del secreto bancario. “Mientras se admita la existencia de estos centros financieros extraterritoriales, empezando por Suiza, todo lo demás persistirá”.
El cambio de la filosofía neoliberal es posible, indica, pues éste se dará en la medida en que los problemas se hagan cada vez más complejos, entre ellos los financieros, la inestabilidad económica y demás. “Ésa es la única manera de combatir el blanqueo de capitales, porque es un fenómeno global, no es de un país”.
Sobre la posibilidad de que mexicanos utilicen España dentro de sus rutas para lavar dinero, el experto en el estudio de este ilícito dice: “Pueden. No me atrevo a afirmarlo, porque no soy periodista y no tengo manga ancha”.
Agrega que en el centro de Galicia hay una familia mexicana, los Vázquez Raña, que posee varios pisos. “Supe de estas personas hace poco, porque me asombró ver gran cantidad de pisos vacíos, o por lo menos sin luz. No digo que ellos se dediquen al blanqueo, lo que sí puedo asegurar es que en Galicia se blanquea bastante dinero del narcotráfico. Pero esto sólo se sabe por rumores”.
Juan Hernández Vigueras concluye: “En Galicia, que es la población económicamente menos desarrollada de España, se ven negocios que no pueden ser rentables, como la venta de autos de lujo, maseratis o porsches. Pero esos son rumores”.
Sepblac, sin transparencia
Las operaciones con recursos de procedencia ilícita no son un problema para la agenda política española, advierte el doctor en derecho, Juan Hernández Vigueras. “No se le da mucha importancia ni en los medios de comunicación, ni en la conciencia general. Desde el punto de vista político, no hay debate”.
El investigador de ATTAC-Madrid señala que, cuando se descubren hechos que podrían constituir el delito de lavado de dinero, el proceso judicial tarda mucho y, en ocasiones, el esclarecimiento nunca se da.
Además, refiere que el Servicio Ejecutivo de la Comisión de Prevención del Blanqueo de Capitales e Infracciones Monetarias (Sepblac), dependiente del Banco de España, omite rendir cuentas real y políticamente. Hasta ahora, dicha unidad de inteligencia financiera no ha publicado su informe de gestión de 2006, a pesar de que la ley le obliga a hacerlo.
Hernández Vigueras explica que esa entidad se creó en la etapa del gobierno de José María Aznar, cuando la idea neoliberal predominaba más que en este momento. Agrega que, aunque la estructura de supervisión no es la misma, el concepto sí: el enfoque es más policial que financiero.
El doctor acusa que, en su origen, el máximo responsable del Sepblac fue el exjefe de seguridad del banco Santander. Detalla que “el gran problema es que la comisión de prevención de blanqueo está a las órdenes del secretario de Economía, David Vergara, quien tiene demasiadas competencias. Jamás ha hablado del tema de blanqueo, siendo el máximo responsable”.
Para Hernández Vigueras, “la política española, la falsa agitación con el tema ETA y ese tipo de cosas sólo sirven para distraer la atención de los problemas serios del país, aun en el nuevo gobierno”.
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Año V No. 55 Agosto 2007
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