Falla Economía en inversion y exportaciones
El crecimiento de México en la actividad exportadora, la diversificación de mercados externos y la captación de mayores flujos de inversión son metas no alcanzadas por la Secretaría de Economía, según reporta la Auditoría Superior de la Federación
Paulina Monroy
El Programa de Comercio Exterior y Promoción de la Inversión (PCEPI), de la Secretaría de Economía, ejerció recursos públicos por 483 millones 14 mil pesos de manera injustificada, de acuerdo con la Auditoria Superior de la Federación (ASF).
El PCEPI pretendía jugar un papel primordial en el Plan Nacional de Desarrollo 2001- 2006. Su estrategia extendería la competitividad del país y promovería el desarrollo económico equilibrado a partir de proyectos de inversión y exportación.
“Su propósito es establecer líneas de acción que contribuyan al crecimiento con calidad, a través de un mejor aprovechamiento de las oportunidades que ha creado México con la apertura económica y la democratización de la economía. Esto permitirá que los beneficios de la globalización lleguen a toda la población y regiones de nuestro país”, se planteaba el gobierno federal cuando anunciaba la creación del PCEPI, en 2004.
En el Informe de la revisión y fiscalización superior de la cuenta pública 2005, el máximo órgano fiscalizador dictamina que la “Secretaría de Economía (SE) no cumplió con lo estipulado en el decreto por el que se aprueba el PCEPI, debido a que los resultados reportados por la entidad en la Cuenta Pública no sustentan el cumplimiento de objetivos”.
Lejos de contribuir al desarrollo a través de un mejor aprovechamiento de la apertura económica, y en tan sólo un año de puesto en marcha el PCEPI, México pasó de ser el sexto país exportador a nivel mundial al octavo, y descender del lugar 49 al 55 en el ranking de competitividad internacional, mientras que la inversión extranjera directa disminuyó en un 15 por ciento en comparación a 2004.
Desde ese año, la Auditoría Superior de la Federación detectó que la SE no contaba con mecanismos adecuados de promoción, control y seguimiento de las acciones para impulsar el PCEPI, por lo que encomendaba a la entidad a “reconsiderar la permanencia del programa, recomendación que no ha sido atendida por esa Secretaría”, subraya el informe.
Los Fracasos del PCEPI
En relación 2004, el Programa de Comercio Exterior y Promoción de la Inversión sólo superó su meta en la participación de las exportaciones mexicanas en el mercado estadounidense. “De las restantes, se programaron cifras por debajo de lo obtenido ese año”, señala la ASF.
Aunque se lograron tres de los cinco objetivos previstos por el programa, en la Auditoría de Desempeño se concluye que “se atendió parcialmente la adecuada construcción de metas presupuestarias que permitieran alcanzar el cumplimiento de objetivos en el Plan Nacional de Desarrollo”.
El máximo órgano fiscalizador reporta que la Secretaría de Economía no desarrolló acciones relacionadas a la competitividad de sectores específicos y a la modernización comercial, ni negoció o administró acuerdos productivos.
En este sentido, la ASF enfatiza que no se definieron metas e indicadores para actividades consideradas prioritarias, para la promoción de la actividad económica, y relevantes, como el impulso de la presencia de México en mercados externos, su participación en foros internacionales y la negociación y administración de acuerdos comerciales internacionales.
Las funciones restantes tampoco se consumaron de manera satisfactoria, aún cuando se expidieron y actualizaron normas mexicanas para fomentar el comercio a través del Programa Nacional de Normalización 2005. “La SE no proporcionó elementos suficientes ni competentes para verificar la expedición y actualización de dichas normas”, descubre la auditoría.
Otro de los objetivos que la Secretaría presume haber cumplido fue el referente al fomento de la Inversión Extranjera Directa (IED), que en 2005 totalizó los 17 millones 800 mil dólares, cantidad menor a la registrada un año anterior. Para cumplir con la meta, el PCEPI instauró como eje el seguimiento de estadísticas sobre IED. La ASF advierte que “el simple registro estadístico no impulsa la inversión, por lo que se considera que la meta establecida no tiene relación directa con el objetivo específico”.
Acerca de la promoción de la competencia justa entre empresas y la prevención de prácticas monopólicas, la SE publicó 99 resoluciones sobre prácticas desleales de comercio internacional, 14 investigaciones anti- dumping, cuatro revisiones de cuotas compensatorias, y conjuntamente trabajó con la Unidad de Prácticas Comerciales Internacionales (UPCI) en la divulgación y difusión de sus actividades.
Con todo, la ASF resolvió que “el organismo no sustentó la existencia de mecanismos o acciones para mediar los niveles de crecimiento y competitividad de las empresas mexicanas en el exterior, como consecuencia de estas actividades”.
En lo concerniente al fortalecimiento de la producción, la renovación comercial y los instrumentos que fomenten la exportación, el órgano fiscalizador refiere que “las actividades llevadas a cabo por la SE, para el cumplimiento de esta meta, se enfocan a atender solicitudes de particulares en materia de comercio exterior y no a la promoción y consolidación de cadenas productivas de alto impacto, ni a la modernización del sistema comercial”.
Para impulsar el acceso de productos mexicanos en el exterior y la participación del país en foros internacionales, la SE asignó como tarea del PCEPI la negociación y administración de acuerdos internacionales, en donde intervienen los indicadores sobre exportaciones no petroleras, participación de las exportaciones mexicanas en Estados Unidos y exportaciones totales a Japón.
Al respecto, el informe de la Auditoría arroja que la SE no evidenció el efecto del programa para incrementar las exportaciones no petroleras, la presencia de México en mercados internacionales distintos a los inscritos en Tratados de Libre Comercio y el aumento de empresas mexicanas incorporadas en el sector exportador.
“En cuanto a la participación de las exportaciones mexicanas en el mercado estadounidense, se tiene únicamente una participación de mercado de 10.4 por ciento, mientras se preveía para 2005 alcanzar el 12 por ciento”, apunta la ASF.
El órgano fiscalizador manifiesta que de 2004 a 2005 se superaron las exportaciones a Japón en 26 por ciento, “sin embargo, la SE no aportó prueba suficiente sobre el impacto del acceso de productos nacionales en el mercado japonés”.
La Auditoría Superior de la Federación determinó que “las metas y actividades desarrolladas por la SE no se enfocaron directamente a cumplir con los objetivos específicos del programa, por lo que no se atendió lo dispuesto en las Normas y Lineamientos para las Actividades del Proceso de Programación- Presupuestación, emitidas por la Secretaría de Hacienda”.
Al confrontar la utilidad de los indicadores de Economía para valorar los objetivos del PCEPI, la ASF descubrió que “son limitados para medir el crecimiento de las exportaciones mexicanas, la captación de IED y el aumento de empresas exportadoras – principales ejes del programa-, ya que están enfocados a la obtención de datos estadísticos y no a su eficacia”.
Según lo determina el organismo, la SE “no proporcionó información de sus mecanismos para medir el impacto entre lo alcanzado y el presupuesto utilizado para su ejecución”.
Sin Resultados
Luego de analizar la efectividad del Programa de Comercio Exterior y Promoción de la Inversión, la Auditoría Superior de la Federación recomendó a la Secretaría de Economía que “se evalúe la procedencia de la asignación de recursos presupuestales a programas que no cumplen eficiente y eficazmente con sus objetivos, en lo particular al presupuesto asignado en el 2005 al PCEPI”.
Por lo que la ASF emite una promoción de intervención de la instancia de control, donde solicita a la Secretaría de la Función Pública que realice investigaciones y, en su caso, inicie el procedimiento administrativo para aplicar responsabilidades derivadas de actos u omisiones de servidores públicos que no evaluaron la viabilidad de la permanencia del PCEPI, “ya que a la fecha de la presente revisión prevalecen las observaciones que dieron lugar a las acciones promovidas en 2004”.
Y es que mientras para la Secretaría de Economía México se posicionó con éxito en el exterior y las exportaciones registraron altas tasas de crecimiento anual en 2005, la Auditoría afirma que “acerca del objetivo ‘expandir y diversificar los mercados externos’, la SE no brindó información que demostrara la participación del programa en el crecimiento de la exportaciones”.
“Adicionalmente –observa la ASF– México perdió dos posiciones como país exportador a nivel mundial desde la creación del PCEPI”.
En 2005 la SE notificó que México incrementó sus importaciones casi en la misma proporción que las exportaciones; las primeras alcanzaron cerca de los 222 millones de dólares, en tanto, las segundas, los 214 millones de dólares. “Aún cuando las exportaciones crecieron, la balanza comercial sigue siendo deficitaria”, anota la ASF.
Lo mismo sucedió en la relación comercial entre México y Japón: las exportaciones hacia el país oriental crecieron en 17 por ciento, mientras que las importaciones superaron en más del doble lo exportado.
Como línea estratégica, el PCEPI, promovería la incorporación de la pequeña y mediana empresa (PyMES) a la actividad exportadora. Pese a que la Secretaría de Economía informó sobre el registro de 37 mil 500 PyMES, no informó sobre los beneficios obtenidos por éstas como producto de las acciones realizadas por el PCEPI. “No se obtuvieron documentos respecto de los mecanismos de evaluación sobre la inclusión de las empresas a la actividad exportadora”, declara el órgano fiscalizador.
Para incorporar más actores en la exportación y captar mayores inversiones, la SE celebró en 2005 tres Acuerdos para la Promoción y Protección Recíproca de las Inversiones (APPRI) con Islandia, Australia y Panamá que atrajeron capital del orden de los 17 millones 800 mil dólares.
“Cabe destacar que en 2004 la SE celebró la firma de 18 APPRI, en tanto que en 2005 sólo tres. Por otro lado, la entidad no cuenta con información vinculada al índice de posicionamiento de las empresas mexicanas en el exterior como resultado de los TLC o los APPRI, ni la relativa a la incorporación de más actores a la actividad exportadora”, expresa la Auditoría.
Tampoco en materia de promoción de Inversión Extranjera Directa (IED), la SE pudo comprobar la participación del PCEPI. Aún cuando al cierre del 2005, México se ubicó como el segundo país receptor de IED en América Latina, hubo un decremento de 15 por ciento contra lo alcanzado en 2004.
El país también perdió escalones en competitividad, al precipitarse del lugar 48 al 55 en el ranking internacional y ocupar el lugar 73 en las facilidades para hacer negocios, por debajo de países como Chile, China, Panamá y Perú.
Además, contraviniendo el numeral 7.1 del decreto por el que se crea el PCEPI, la SE no realizó reunión alguna con el Consejo Asesor para las Negociaciones Comerciales Internacionales, que serviría como foro de consulta para calificar de forma periódica los avances del programa.
“Se desprende que la Secretaría de Economía no tiene un sistema de evaluación que mida la eficiencia, eficacia y economía el PCEPI para, en su caso, redireccionar sus acciones al logro y sustento de sus objetivos y al cumplimiento de los lineamientos que lo rigen”, concluye el informe.
La Secretaría de Economía tendrá 45 días hábiles para solventar las observaciones realizadas por la Auditoría Superior de la Federación a partir de la fecha en que se expidió el documento.
Año V No. 51 Abril 2007
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