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La obediencia de Carstens al FMI
Mientras los centros financieros del país “palomean” al Chicago boy Agustín Carstens como próximo secretario de Hacienda, economistas universitarios ponen en duda las virtudes que le endosan los “neoclásicos”, y advierten que los resultados económicos podrían ser peores a los del sexenio que está por concluir
Zósimo Camacho
A pesar de que el actual “coordinador” del área económica de Felipe Calderón y próximo titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), Agustín Carstens, insiste a la menor provocación en que es mexicano y piensa como mexicano, el especialista en Economía Mundial, Roberto Castañeda, revira: “al frente de Hacienda estará un personaje del que no se puede decir que sea de México sino del Fondo Monetario Internacional (FMI). Lo que ocurre en México es que los que lo han convertido en un país de raya ahora nos mandan directamente a su gente a que nos gobierne”.
El investigador del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM, acucioso crítico de la corriente económica neoclásica o neoliberal que se impuso en México desde el sexenio de Miguel de la Madrid, advierte que la política económica que se diseñará desde la SHCP durante el gobierno de Felipe Calderón “será la misma que la llevada a cabo por Gil Díaz, pero con peores resultados”.
Y es que, a decir del catedrático universitario, los próximos tres o cuatro años serán de recesión capitalista generalizada y el ex subdirector del FMI sólo tratará de afrontarla “con las mismas recetas que han dejado a millones sin empleo, en la informalidad o exiliados del país. Cinco millones de mexicanos más habrán abandonado su nación al final del próximo sexenio; el campo estará desierto y todos los productos que se producían en él los tendremos que importar. Mientras, Carstens estará tratando de que le sigamos haciendo carros a la General Motors, a la Ford y otras”.
El doctor en Economía por la Universidad de Cambridge y funcionario priísta anterior al salinismo, Carlos Tello Macías, dice que no espera “una sola variación” en la política que desarrollará Carstens con respecto a la de Gil Díaz.
Quien fuera subsecretario de Hacienda y secretario de Programación y Presupuesto durante el sexenio de José López Portillo y director general del Banco de México a lo largo del sexenio de Miguel de la Madrid Hurtado, advierte que “la política económica no variará. Y a la misma política corresponden los mismos resultados o peores”.
La maestra en Ciencias Económicas, Patricia Rodríguez López, dice que a Carstens, egresado en Economía por el Instituto Tecnológico Autónomo de México y maestro y doctor en la misma disciplina por la Universidad de Chicago, “no se le puede pedir que cambie la política económica. No podemos esperar que alguien como él o que un gobierno como el de Calderón sean los que van a cambiar de modelo (económico). Lo único que podríamos esperar de ellos es mayor eficiencia y logro de los objetivos que ellos mismos se marquen”.
La investigadora considera que, de acuerdo con la política económica que llevará a cabo Felipe Calderón, el candidato natural para encabezar la SHCP es Agustín Carstens, pues además de pertenecer al equipo del secretario saliente, Francisco Gil Díaz, y de haber trabajado en las principales instituciones económicas del país -la propia Secretaría de Hacienda y el Banco de México- el economista de 58 años reúne en su currículum dos características difíciles de cubrir por los demás aspirantes: ser un Chicago boy y haber trabajado también en las dos instituciones financieras más importantes del mundo -el Banco Mundial y el FMI, al que renunció cuando se desempeñaba como subdirector para integrarse al equipo de Calderón-.
“En México siempre se movió entre el Banco de México y la Secretaría de Hacienda. Por supuesto que llega a la Secretaría por sus relaciones políticas con las actuales autoridades hacendarias y porque comparte los mismos objetivos económicos con ellas; pero también porque conoce muy bien la situación económica del país y del mundo y porque tiene fama de buen negociador. Es muy buen activo para Calderón”, considera la economista.
Sin embargo, para el catedrático de Administración Pública de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, Eduardo Ruiz Contardo, “jamás se planteará siquiera en el próximo gobierno una política realmente redistributiva, sistemática y profunda. Y ni siquiera importa si Carstens está al frente de la SHCP, pues quien determina el tipo de gobierno es el conjunto de fuerzas políticas que están detrás de él”.
El sociólogo, politólogo y economista chileno agrega que no importarán los nombres ni los currículos de quienes integren el gabinete económico del declarado presidente electo por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación. “Con Carstens o sin él, el modelo va a continuar, porque este asunto no depende de él. La política económica ya está diseñada por los benefactores de las pasadas elecciones”.
Año IV No. 46 Noviembre 2006
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