Empresas cargan al IMSS accidentes laborales

Gran parte de las 800 mil empresas que tienen contratado el servicio médico del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) para sus trabajadores, omiten responsabilizarse por los accidentes de trabajo causados por negligencia o falta de equipo adecuado, y dejan la carga económica de la atención médica al Seguro Social

Jorge Torres

Los datos que tiene la Unidad de Investigación de Salud en el Trabajo del IMSS no son nada alentadores. Actualmente el Instituto cuenta con alrededor de 12 millones de trabajadores con derecho a atención médica y el costo de ese servicio rebasa por mucho, incluso, el presupuesto de Salud.

La Organización Internacional del Trabajo menciona que en México el presupuesto para salud es de 5.6 por ciento del Producto Interno Bruto y “que lo que nos cuestan todos los accidentes y enfermedades, muchos de ellos prevenibles, son del 9 al 12 por ciento del Producto Interno Bruto”, dice la investigadora del IMSS, Guadalupe Aguilar Madrid.

La funcionaria trabaja en la Unidad de Investigación de Salud en el Trabajo del IMSS y asegura que no obstante que la historia de los riesgos de trabajo han venido disminuyendo en los últimos 20 años –“de tener una tasa de 8 de cada 100 trabajadores que se accidentan, ahora tenemos una tasa de 2.6”–, eso no se ve reflejado en la parte del desarrollo industrial del país.

“Si uno va a los centros de trabajo, ve que todavía las condiciones laborales son muy pobres, aun a pesar de que sean industrias trasnacionales, hay una serie de riesgos que no han podido resolver; uno no se explica esa baja tan importante de los riesgos de trabajo”, comenta Aguilar Madrid.

La explicación a la aparente contradicción en las cifras y los datos, la proporciona la propia investigadora del IMSS.

“Lo que pasa es que hay un ocultamiento muy importante por parte de las empresas; antes no había estado documentado pero desde hace algunos ºaños se empezaron a hacer estudios; primero de lo que llega al IMSS, que se atienden en los servicios de urgencias pero que finalmente por equis trámite no concluyen una calificación de riesgo de trabajo, ya sea de accidente o de enfermedad.

“Se ha calculado en varios estudios que del 30 hasta el 60 por ciento de los que atendemos y que ya le dimos consulta, incapacidad, hospitalización y quedaron con algunas secuelas permanentes, una amputación de un dedo, de mano, y que lo que sucede es que cuando regresan al trabajo las empresas generalmente los despiden, entonces la carga económica la tiene el IMSS.

“Eso implica una carga económica muy fuerte para la institución porque finalmente no están contribuyendo las empresas, pero tampoco están haciendo nada para prevenir esos accidentes. Primero no le cargan los riesgos, pero como tiene seguro, el Seguro le sigue dando, esa es una parte muy importante que las empresas están ocultando; nosotros les damos un formato para que la empresa lo llene y diga si el trabajador se accidentó de tal manera, regrese con nosotros y se califique”, advierte la investigadora.

“Tenemos, por ejemplo, más de 60 mil accidentes de mano, lesiones, amputaciones parciales de dedos o de la mano, que finalmente muchos de esos son prevenibles”, comenta Guadalupe Aguilar Madrid.

El costo de los accidentes de trabajo causados por la negligencia de las empresas además es social, “porque nos está costando gente con discapacidad arrojada a la sociedad”, advierte la investigadora.

Uno de los indicadores preocupantes es el que proporciona la Organización Internacional del Trabajo en el que queda de manifiesto que el costo por accidentes que se pueden prevenir es sumamente alto.

“Mucho más del presupuesto que tenemos y eso significa que una de las instituciones que lo está soportando es la seguridad social, pero además es de la única que tenemos registro, esas tasas de registro son del 28 por ciento de la población económicamente activa, otro 2 por ciento es la gente que está afiliada al ISSSTE –que tiene Marina, que tiene el Ejército, el metro– pero de eso no se generan estadísticas, las únicas estadísticas que hay son del IMSS, del otro 70 por ciento no sabemos qué pasa con sus accidentes ni qué pasa con sus enfermedades”, dice Aguilar Madrid.

Enfermedades de trabajo

Otro de los problemas que implica que solamente el Seguro Social cargue con los costos económicos que genera la atención médica de los trabajadores, corresponde a las enfermedades que no se diagnostican y que se vuelven un problema de salud muchos años después.

“En un estudio que realizamos sobre la mortalidad de los trabajadores, arrojó que la primera causa era por cáncer, cáncer pulmonar, leucemia. Éstas pueden estar siendo asociadas a exposiciones en el trabajo”, revela la investigadora del IMSS, Guadalupe Aguilar.

“Las referencias internacionales dicen que muchos de los cánceres en los trabajadores, entre el 10 y el 30 por ciento podrían estar asociados al trabajo, a las exposiciones que tuvieron durante su vida laboral y no las calificamos; en la historia del Instituto hasta hace dos años se empezaron a detectar casos de cáncer por asbesto”, dice Aguilar.

Y es que en el IMSS apenas están organizando la información en torno a las enfermedades en donde pudieran estar involucradas las empresas, ya sea por exposición a sustancias químicas o manejo de material peligroso.

“Estamos tratando de reconstruir esa parte, porque cuando se trata al paciente con alguna enfermedad, sabemos en qué empresas trabajaban, sin embargo, los sistemas de información todavía no están, se está conjuntando, lo que es medicina del trabajo con afiliación, vigencia, que lleva todo el registro de los patrones con lo que es clasificación de empresas; estamos en ese proceso de integrar una base de datos única.”

Aguilar Madrid advierte sobre el costo económico que representa para al sector salud las enfermedades y los accidentes provocados por falta de atención laboral y la indiferencia de las empresas.

“Realmente hay una fuga de dinero importante que no están absorbiendo las empresas, que está absorbiendo la seguridad social y que estamos absorbiendo todos con nuestros impuestos.”

Señala también que muchos de los requerimientos de servicio médico son a partir de que el trabajador demanda a sus patrones después de incumplimiento.

“Generalmente el 40 por ciento de las enfermedades nos llegan por demanda de la Junta (de Conciliación y Arbitraje), quien nos lo envía porque el trabajador mete una demanda. Exista o no la empresa, el IMSS absorbe el pago de la pensión. Toda esa carga económica la está soportando el Seguro Social.

“Cuando sucede un accidente y el trabajador acude al IMSS y lo atienden, y el Seguro Social le pide a la empresa que llene una forma en donde especifique el tipo de accidente y las condiciones en las que ocurrió, la empresa suele decir al trabajador que no regrese al IMSS y que ellos le van a solucionar el problema.

“Y obviamente los trabajadores por miedo a perder su empleo no regresan al IMSS. La empresa lo que hace a veces, después de que el trabajador hizo lo que le pidieron, lo despide. Entonces esa secuela del trabajador es permanente y lo arroja a la sociedad en esas condiciones, viene con nosotros y va y demanda ante la Junta de Conciliación de Arbitraje”, se queja Guadalupe Aguilar.

Y es que aunque la ley establece que las empresas son las responsables de la salud, la seguridad y la vida de los trabajadores, éstas dejan la responsabilidad a los servicios de salud pública y además no resuelven los problemas técnicos que pudieran estar ocasionando accidentes laborales.

“Hemos tenido casos en empresas en donde un trabajador se accidenta y se lastima una mano, y a los seis meses otro y en la misma máquina sin que la empresa haga nada”, dice Aguilar.

“Las empresas no invierten en capacitación para sus trabajadores, no invierten en mantenimiento de los equipos, en protección, en desarrollo de nueva tecnología y generalmente compran tecnología de segunda”, concluye la investigadora.

 

Año IV No. 42 Julio 2006

Esperamos sus comentarios sobre esta investigación:  

Nombre:
E-mail

Comentario:


 

 

 

 

 

 
 

Archivo | Noticias diarias | Publicidad | Directorio | Suscripciones | Contacto

Revista Fortuna. Av. Juárez No. 88, primer piso, despachos 110 y 111 Colonia Centro. Delegación Cuauhtémoc.
México D.F. C.P. 06040 | Tels: 9149-9802, 29 | Tel/Fax: 9149-9822 | Suscripciones: 9149-9802

Diseño web, Weblex, pagina en internet, Diseño de Paginas Web en Mexico. Sitio web

Recomienda