Ser o no ser en Internet
Autor: Gonzalo Monterrosa
email: fortuna.gonzalo@monterrosa.com.mx
Para estar presente en Internet es necesario comprar un nombre de dominio, es decir, la identidad de una persona o empresa en la red. El problema comienza cuando alguien se adelanta y registra nuestro nombre.
En los años 90, muchos empresarios apostaron invirtiendo en la red, sin importar el proyecto, sus características o viabilidad, fracasaron estrepitosamente.
Algunos multimillonarios, famosos por su visión a futuro, consideraron que el Internet sería algo pasajero, no lo entendieron muy bien y se dedicaron a otras cosas.
Bill Gates descuidó esa área, un error que provocó que Microsoft quedara fuera por mucho tiempo de las ganancias que comenzaron a llover a quienes sí apostaron a un buen proyecto en la red, como el buscador Google. Hoy, Gates asegura que todos los periódicos deberán estar presentes en la red en un plazo de 5 años como máximo y que el futuro de las aplicaciones está en la Web.
Rupert Murdoch es otro personaje que ha aceptado ese error, dueño de News Corporation, nacido en Australia, nacionalizado norteamericano y millonario de profesión, creía que el Internet pasaría rápido de moda y de hecho no entendió lo que era. Hoy, muchos años después, está invirtiendo cantidades gigantescas de dinero para posicionar todos sus periódicos en Internet. Murdoch se ha convertido en lo que él llama un migrante digital, a diferencia de quienes ya son nativos digitales, él tiene que aprender cómo mover sus negocios hacia la red. Criticó además a otros editores que sólo se han sentado a ver lo que sucede y no se preparan para la guerra de periódicos que se aproxima en Internet.
Otros sí lo hicieron, y se dedicaron a registrar los nombres de los famosos que no tenían tiempo para analizar cómo sería el futuro, así, cuando estos se interesaron y quisieron crear sus blogs para estar en contacto con sus fans o vender memorabilia desde su página, se enteraron con horror que sus nombres ya estaban comprados y en el peor de los casos, que estaba siendo utilizados como sitios pornográficos, como el caso de madonna.com. Este fue el inicio de las batallas legales por recuperar sus nombres e imagen en la web.
Otros ejemplos son los del futbolista Ronaldo, el club inglés de fútbol Tottenham, los actores Morgan Freeman, Julia Roberts y el director Spike Lee, los cantantes Eminem, David Bisbal y el músico Jimi Hendrix, Harry Potter, así como las empresas Mac Donal'ds y Mtv, todos han tenido que acudir a juicios para recuperarlos.
Suerte muy diferente ha tenido la empresa Google, y más que suerte es inteligencia, pues ha registrado todo lo que se le parezca a su nombre, justo como lo hizo George Lucas hace treinta años, al registrar todos los nombres que se le parecieran de alguna forma a su título Star Wars.
La conclusión es la siguiente, si tiene una empresa, por más pequeña que ésta sea, debe registrar su nombre para apartarlo, debe pagar una cuota anual para renovarlo, que no excede los 500 pesos. Si su nombre ya está comprado por alguien más, busque uno que se parezca, que tenga una referencia clara a sus servicios. Pero si lo que desea es hacerse de ese nombre, puede iniciar una disputa legal, aunque sólo ganará si el dominio es exactamente igual al de su negocio o si está siendo utilizado de una manera que afecte la imagen de su empresa, confundiendo a los visitantes. Lo más importante de considerar es que los nombres se acaban y al final podría tener que conformarse con uno muy largo o muy complicado que nadie recordará.