Cigarreras, una historia que no termina
La guerra está declarada y parece no haber tregua. Un diputado federal se ha lanzado en una batalla en solitario contra las grandes tabacaleras que en México mantienen por demás relaciones amistosas con el gobierno, relaciones que se han derivado de un intenso cabildeo de las cigarreras y de un sospechoso coqueteo de la Secretaría de Salud
Jorge Torres
La industria tabacalera en México tiene un nuevo adversario que parece no arredrarse ante los más recientes descalabros que sufrió después de que denunció prácticas que supuestamente derivaban en corrupción y soborno a diputados y senadores, y que involucraba a las dos más poderosas empresas del tabaco en México.
Philip Morris y British American Tobacco, los paradigmas de la industria del cigarro, están en la mira del panista Miguel Ángel Toscano, un joven congresista que se ha echado a cuestas un pleito que involucra miles de millones de pesos e intereses no del todo claros por parte del gobierno federal.
El guión de esta historia tiene dos vertientes con un desenlace por demás conocido: el derrumbe de una iniciativa que buscaba aumentar los impuestos a las tabacaleras para obtener los suficientes recursos y hacer frente a un déficit presupuestario de más de 16 mil millones de pesos, provocado por las enfermedades derivadas del consumo del tabaco y que asume el sector salud con dinero público.
Una parte de la historia implica a la Secretaría de Salud y a sus funcionarios en tratos con la industria tabacalera que se concretó en un pacto en el que las compañías cigarreras se comprometían a pagar alrededor de 4 mil millones de pesos para la atención de cáncer, pero que cancelaba el aumento de impuestos y una mayor recaudación para el mismo fin, y otra que implica la trama de un joven diputado que ha venido insistiendo desde hace más de tres años en su afán de reestructurar las relaciones con la industria tabacalera.
“Yo llevo tres años consecutivos presentando una iniciativa para aumentar los impuestos a la industria tabacalera”, comenta el diputado Miguel Ángel Toscano.
Dice que en el primer año se paró la iniciativa en el Senado de la República, en el segundo “no pasó ni siquiera en comisiones” y en el tercero, que fue la última negociación, no pasó en el pleno de la Cámara de Diputados. El aplastante resultado en contra de la iniciativa de Toscano, detonó el escándalo de los supuestos sobornos a diputados y senadores.
“El tercer año me entero que estaban ofreciendo viajes a Hungría y me entero porque les hablaron a varios diputados del PAN para invitarlos, entonces, como en el tercer año todo mundo sabía que yo traía el tema, me hablaron el mismo día y me dijeron: ‘oye, Toscano, me están invitando a Hungría, te lo digo para que te enteres', entonces es ahí donde empiezo a hacer la investigación.
“Yo denuncio desde el 27 de octubre del año pasado, denuncia que nadie retoma hasta que el 28 o 29 de septiembre se cae el impuesto en el pleno y es ahí donde alguien me pregunta si eso tiene que ver con los sobornos.
“Claro que tiene que ver –dice Toscano–, tanto Philip Morris como British American Tobacco, durante los tres años estuvieron de manera constante, permanente, sesión tras sesión, platicando, comiendo, desayunando, invitando a cenas, invitando a viajes a los diputados.”
Los cabilderos
Entre los principales negociadores de la industria del tabaco que intervinieron en el Congreso, destacan Francisco Espinosa de los Reyes por parte de Philip Morris y María Vargas de British American Tobacco.
Estos dos personajes son identificados por Miguel Ángel Toscano como quienes desde hace tres años se han encargado de cabildear en el Congreso para amortiguar los embates de sus iniciativas.
Narra Toscano el modus operandi: “Contratan jóvenes guapas, luego invitan a los diputados a comer o a cenar, se establece el contacto, el vínculo de amistad y en ese vínculo, en esas conversaciones, pruebas para ver si el diputado aceptaría o no un viaje, con el pretexto de que es parte de las relaciones institucionales de la empresa.”
El aceptar los viajes o las invitaciones de los cabilderos de la industria tabacalera, al fin y al cabo, es un acto poco ético, dice Toscano, en el que habrá que investigar si realmente hubo corrupción o si se llegaron a ofrecer sobornos, aunque duda que sea un tema que le interese en este momento al Congreso.
“Los cabilderos operaron aquí al descubierto, era muy fácil verlos; pero una cosa es un cabildero que te presenta un documento serio y otra es operar en lo oscurito, invitarte un viaje, invitarte a comer, a cenar, intimar contigo, así operan; no es ilegal, no es una actividad irregular, lo hacen a la luz pública, llegan, se presentan y la idea es que tu les abras un espacio para establecer una relación”, señala el diputado panista.
Según Miguel Ángel Toscano, uno de los más activos cabilderos de la industria tabacalera es Francisco Espinosa de los Reyes, director de Asuntos Corporativos de Philip Morris México.
La primera vez que Toscano tuvo contacto con Espinosa, fue en la Asamblea Legislativa de la Ciudad de México.
“Desde que yo era diputado local en la Asamblea Legislativa presenté una iniciativa que pretendía modificar el cobro de impuestos en la ciudad, y desde entonces se presentó; llegó y me dio una tarjeta. Me dijo: ‘Yo trabajo con Philip Morris México, me parece que tienes una percepción equivocada de la industria, nosotros somos una industria responsable y me gustaría que la conocieras, te dejo mi tarjeta y ojalá me dieras una oportunidad de reunirme contigo'”.
Toscano asegura que el director de Asuntos Corporativos de Philip Morris México estuvo presente en por lo menos dos reuniones de la Cumbre Internacional en Contra del Tabaquismo, organizadas cada año en Ginebra por la Organización Mundial de Salud (OMS). La asistencia de Espinosa a las cumbres, dice Toscano, era a instancias de sus relaciones con miembros del Congreso mexicano y en las que no se identificaba como integrante del gigante tabacalero.
El bloqueo
“La industria privilegió los acuerdos en lo oscurito”, dice Toscano y refiere el papel de la Secretaría de Salud en la trama del convenio entre el gobierno y la industria del tabaco.
“Hay un convenio internacional que dice que no puede haber una relación entre las tabacaleras y el gobierno y el gobierno federal lo que hizo por medio de Julio Frenk fue justamente hacer un pacto entre las tabacaleras y el gobierno, y eso es violatorio del convenio internacional.
“La posición de la Secretaría de Salud fue en contra del impuesto porque el convenio que firma el gobierno federal con las tabacaleras marca en un artículo que si hay un incremento en impuestos, por mínimo que sea, cancela el convenio y el convenio lo que hace es que le otorga 4 mil millones de pesos al gobierno federal en dos años y medio. La industria paga 14 mil 500 millones de pesos de impuestos y le cuesta al gobierno federal 32 mil millones de pesos; hay un déficit de 17 mil millones de pesos.
“El asunto llegó al pleno y en el pleno se votó en contra, al PRI ya lo habían cabildeado las tabacaleras y al PAN lo cabildeó la Secretaría de Salud”, dice Toscano.
Al bloquear el aumento de impuestos a las empresas del cigarro en la Cámara de Diputados, se evitó replantear la relación social y económica con la industria tabacalera, dice Toscano.
“Se evitó que los fumadores de tabaco prepagaran sus enfermedades cardiorespiratorias, hoy tenemos un déficit de 50 por ciento de recursos que los subsidia el gobierno federal con nuestros impuestos; se evitó que en cualquier lugar público se pudiera fumar, acuerdate que en la Unión Europea a partir de enero ya está prohibido fumar en cualquier lugar público, siempre que sea cerrado; se evitó que se pusiera la fotografía de pulmones, de farinje, de los estragos del cigarro en la cajetilla, cosa que ya sucede en muchos países.”
Miguel Ángel Toscano dice que los temas de fondo en la trama de los supuestos actos de soborno en el Congreso, son el fuero de los diputados, el cabildeo y la transparencia. Pero tiene sus dudas, por cierto muy fundadas, de que al Congreso le interese. “Yo no sé si la Cámara de Diputados quiera entrarle al tema, hay muchas cosas que los diputados no están dispuestos a dar a conocer”.