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Cuenta regresiva
El balance de Canales Clariond
Claudia Ruiz
El gobierno foxista logró lo impensable: convencer a legisladores de modificar el régimen fiscal de Petróleos Mexicanos (Pemex) para reducir los impuestos que paga la paraestatal a la Federación. En el último año de la primera administración panista quedan aún pendientes, no obstante, los cambios legales para que Pemex mejore su gobierno corporativo y cuente con un consejo independiente. Además, los altibajos del mercado del gas natural profundizaron la crisis de precios de este combustible. Los industriales aún están inconformes. El balance de la política en el sector de la energía es mixto. El titular de la secretaría del ramo, Fernando Canales Clariond, recuerda, sin embargo, que por primera vez en diez años se retomaron las inversiones en petroquímica; se realizan estudios para la construcción de una nueva refinería y se inició la exploración de pozos petroleros en aguas profundas.
Fernando Canales Clariond, titular de la Secretaría de Energía, sabe que su papel en el gobierno llamado del cambio, es elaborar políticas energéticas más allá del sexenio, y debe hacerlo con honestidad y respeto a la ley. Por eso, lanza una de sus últimas advertencias: no habrá espacio para otro Pemexgate.
Tanto en Petróleos Mexicanos como en la Comisión Federal de Electricidad, “se trabaja proporcionando los servicios y productos de energía que el país requiere y nada más”, asegura el titular de la Sener.
En entrevista con Fortuna, el funcionario advierte que en este gobierno no habrá espacio para el uso de recursos del sector en campañas políticas o de apoyo a candidatos, “esto se ha terminado”, enfatiza. Y señala que el proyecto en el sector de energía del gobierno federal no está basado en decisiones políticas ni sexenales, por eso se requiere que esas decisiones tengan continuidad.
Canales Clariond es el cuarto funcionario que ocupa la oficina de la Secretaría de Energía en cinco años de administración foxista; y aunque apenas tiene medio año al frente de esta institución, no duda en hacer un balance positivo de un gobierno que vive sus últimos meses.
Ex gobernador del estado de Nuevo León, el secretario habla tranquilo, con pausas y nunca baja los ojos. Se le nota con ganas de conversar. Mueve las manos para tratar de representar una fotografía del planeta tierra. “Es significativa, dice, porque en ella se muestra una parte oscura, sin energía, la parte más pobre. Y por el otro lado están esas zonas bien iluminadas, las que cuentan con mayor desarrollo”.
A manera de introducción, señala que el desarrollo de un país se mide por su capacidad de producción, abastecimiento y distribución de la energía y los combustibles. “Esa es su importancia y en México vamos muy bien”, resalta y orgulloso añade que actualmente el 96.5 por ciento de la población mexicana cuenta con servicio eléctrico. “Pocos países en el mundo cuentan con este porcentaje de atención”.
Instrucciones precisas
Después de haber estado al frente de la Secretaría de Economía desde enero de 2003 hasta septiembre de 2005, Fernando Canales Clariond sustituyó a Fernando Elizondo en otra de las dependencias más importantes en el gabinete: la Sener.
Para Canales Clariond la instrucción presidencial fue precisa: asumir el reto de profundizar las negociaciones hacia la reforma del sector energético y dar continuidad a las medidas anunciadas frente a la contingencia energética, derivada de los desastres ocasionados por los huracanes Wilma y Katrina.
Además, su labor se orientaría a salvaguardar la soberanía energética del país, y se le instruyó a garantizar el abasto de energéticos a precios convenientes y competitivos para la industria y apoyar la economía familiar, así como a encauzar los esfuerzos para incrementar la eficiencia en la operación de las empresas del sector.
Desde ese primer momento, el objetivo de la dependencia a su cargo fue trabajar para cumplir con las cinco prioridades que el presidente Fox tiene en esta materia, en colaboración con otros sectores sociales así como con la iniciativa privada.
El balance de los cinco años de gobierno y, en particular del último medio año de trabajo, se resume en éxitos pero también de trabajos pendientes.
En los últimos años se ha trabajado para diversificar la generación de energía pues durante mucho tiempo la principal fuente han sido los hidrocarburos, por ello “se han realizado las primeras inversiones en diez años para buscar otras formas de generación de energía”, señala Fernando Canales Clariond.
Añade que se trabajó en la ampliación de las principales generadoras de energía hidroeléctricas, además de la construcción de la presa El Cajón y La Parota en Guerrero, aunque hace hincapié en que esta última está en negociaciones con los grupos sociales de la región.
En la antesala de un viaje a Monterrey, el encargado de la política energética del país habla sobre el relanzamiento de la fuerza nuclear como generadora de energía eléctrica. “Se están haciendo inversión en la planta de Laguna Verde, dentro de los márgenes absolutos de seguridad pues no hemos tenido un solo accidente gracias a la supervisión y los programas de seguridad que se tiene con los trabajadores y con el entorno físico”.
Además, destaca las inversiones en energía eólica, “sobre todo en el estado de Oaxaca”, en donde se han desarrollado importantes proyectos.
El efecto Katrina y el gas natural
Debido a los daños ocasionados por el huracán Katrina en Estados Unidos, en septiembre pasado se estableció un esquema de subsidios para apoyar a los empresarios en la compra del gas, durante el tiempo en que la producción se ubicara en menos de 80 por ciento.
Esta contingencia demostró la dependencia de nuestro país en la producción de ese combustible y el titular del ramo lo sabe.
“Por años hemos tenido dos fuentes de abasto del gas: la producción nacional de lo pozos y la importación pues somos deficitarios, tenemos que importarlo de Estados Unidos a un alto precio”.
La buena noticia es que, por primera vez en esta administración, se materializa el proyecto de plantas regasi-
ficadoras de gas natural en Altamira Tamaulipas, en Ensenada Baja California y en Manzanillo, Colima.
Además, añade, “hay más construcción de redes de transmisión y distribución por más de 10 mil kilómetros en todo el territorio”
El presente sexenio se caracterizó por los altos precios en el costo del petróleo, lo que originó grandes ganancias para Petróleos Mexicanos pero también por los anuncios de grandes reservas de petróleo en aguas del Golfo de México. El secretario Canales Clariond no duda en resaltar estas nuevas plataformas de extracción, sobre todo en aguas profundas.
Asegura que México es reconocido a nivel internacional por ser el país líder en extracción de petróleo en el mar, “por encima de los países árabes o Rusia; eso es en aguas someras y por fin estamos trabajando en aguas profundas, en el estado de Veracruz”.
Señala que esa innovación permite demostrar que se cuenta con la capacidad para hacer frente al reto en la disminución de la producción de Cantarell, “uno de los campos petroleros más ricos del mundo pero que, por cuestiones naturales, tuvo su cenit y ahora ya comienza su declive; claro que todavía le quedan varios años”.
La producción de Cantarell, confirmó, será sustituida por perforaciones en aguas profundas, en una cuenca llamada Chicontepec ubicada en el norte de Veracruz limítrofe con el estado de Tamaulipas.
Según el funcionario federal, esto ha permitido uno de los logros más importantes del actual gobierno: la reposición de reservas.
“En sexenios anteriores no se habían realizado las inversiones necesarias para la reposición de los pozos, por lo cual esta tasa había descendido en 17 por ciento. Gracias a estas inversiones, el año pasado pudimos incrementar la tasa hasta en un 57 por ciento”asegura.
Añadió que con este ritmo para el año 2010 (si así lo decide la nueva administración) se podrá alcanzar la tasa del cien por ciento en reposición.
El abasto de gas no es el único problema derivado de la falta de inversión, pues, aunque el principal producto de la refinación del petróleo es la gasolina, México todavía no es autosuficiente en este producto.
La producción de petróleo crudo es de 3.4 millones de barriles diarios, de los cuales 1.9 se exporta como crudo sin valor agregado y 1.5 se destina al proceso de refinación. Se convierte en petrolíferos, pero no es la gasolina suficiente, así que importamos aproximadamente la tercera parte del producto.
Admite que las seis plantas con las que cuentan actualmente la economía nacional resultan insuficientes para cubrir la demanda y anuncia la posibilidad de construir una séptima. “Una séptima refinería nos daría producción suficiente para evitar las importaciones al cien por ciento, nos daría la capacidad para importar parte de nuestras producciones, pero no sólo en crudo”, señala el secretario.
No es nada concreto, advierte, se están realizando los estudios y todavía no se toma una decisión sobre todo porque hay restricciones financieras y una nueva refinería costaría alrededor de 3 mil millones de dólares.
“Las cifras preliminares dan número positivos, habría estabilidad, ahorro de divisas. No se anuncia oficialmente porque no lo es, se necesitaría la aprobación del presidente de la República y del Consejo de Administración de Pemex, pero se puede anticipar que los análisis técnicos y números financieros dan un resultado positivo si se aprueba”.
Petroquímica, el rescate
Al hablar sobre los recursos energéticos del país muestra su confianza en que se continúe con los apoyos pues, dice, también se requiere actualizar la tecnología en muchas refinerías que ya tienen hasta cien años de trabajo.
“El sector petroquímico desde hace diez años que no recibía un peso en inversión. Nosotros retomamos ese trabajo, donde la ley lo exige, con proyectos exclusivos de Pemex, y donde la ley lo permite, asociándonos con el sector privado para el desarrollo de proyectos petroquímicos”.
Esa falta de inversión ha ocasionado que México haya perdido mercados importantes, más aún: actualmente se importan alrededor de 12 mil millones de dólares en productos petroquímicos.
Con la inversión, por lo menos 10 mil millones de esos productos los podríamos estar fabricando aquí”, estimó el funcionario.
En un recuento rápido pero sustancial de su gestión, niega la posibilidad de que esté cerrada la reforma constitucional que permitiría mayor participación privada en el sector de la energía.
Experto en negociar gracias a su experiencia en el sector privado, Fernando Canales habla sobre las reuniones que ha mantenido con los legisladores para modificar las leyes que impiden el desarrollo del sector petrolero.
Y agrega: “Tengo la tarea de ser el enlace entre el Legislativo y el Ejecutivo, para convencerlos de adaptar el marco regulatorio en el cual se desenvuelve la industria petrolera, a las necesidades del siglo XXI.
El proyecto del presidente Vicente Fox es que, en paralelo con la actividad que realiza Pemex y la CFE, se debería permitir la inversión al sector privado. “Son enormes los recursos de inversión que requiere nuestro país para alcanzar todo su potencial, somos monopolios de Estado y las inversiones que se pueden hace son limitadas, por las limitaciones financieras y fiscales”.
Admite que hay mucho interés por parte del sector privado para tomar parte en estos proyectos pero también reconoce que la ley no lo autoriza “y nuestro deber es respetar la ley y hacer que esta se cumpla”.
“Reconocemos que más allá de argumentos de tipo técnico o económico hay un alto contenido emocional en el tema, pero hemos tenido avances, como la modificación del régimen fiscal de Pemex; ahora pagamos un poco menos y queda dinero para invertir”.
Además se logró cambiar la legislación eléctrica para que Pemex pueda generar energía y venderla en el sistema de cogeneración y recuerda que en el Senado se está discutiendo una ley sobre energía renovable que busca incentivar, desde el gobierno, la producción de energía eléctrica con base en la luz solar y el viento.
Estas no son decisiones políticas, advierte y subraya la importancia de Pemex en el desarrollo del país. “Los mexicanos somos dueños de Pemex y queremos una empresa que nos proporcione los productos energéticos que se requieren y que pague su correspondiente renta nacional.
Hasta ahora, el 62 por ciento de la facturación de Pemex se paga al fisco, que a su vez se distribuye en servicios de salud, seguridad, infraestructura carretera. “Es decir el siete por ciento del ingreso total fiscal del país lo aporta PEMEX”
Desde lo alto del edificio de la Secretaría de Energía, se aprecia la actividad que se genera gracias al petróleo, gasolina y gas natural o LP. También desde ahí, el secretario Fernando Canales Clariond observa un fin de sexenio, dijo, sin los vicios del viejo sistema.
Con la certeza de quien asegura haber realizado un constante trabajo de campo, el funcionario federal señala que cada mexicano que trabaja en Pemex puede tener preferencias políticas o candidato presidencial, “pero no usar su trabajo o los recursos de la empresa para favorecer a partidos, eso es algo que no se permite y es de suma importancia tenerlo presente”.
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