Flash: animación que desanima
Autor: Gonzalo Monterrosa
email: fortuna.gonzalo@monterrosa.com.mx
La posibilidad de que en una página web se cuente con animaciones, fotos y sonidos es muy atractiva para cualquiera, pues si una imagen dice más que mil palabras, una animación puede decir mucho más. Sin embargo los inconvenientes pueden ser mayores que los beneficios.
Actualmente, hay mucha presión para incluir en páginas web animaciones creadas utilizando el formato denominado flash, creado por Macromedia, el cual está ampliamente difundido y es muy atractivo. Lo que no es aceptable es crear el sitio completamente en flash, pues aunque será impactante, tendrá algunos inconvenientes.
En primer lugar, los buscadores pasarán de largo su página, pues al no contener texto la ignorarán, dejando a su sitio fuera de los resultados, e impidiendo a los usuarios de internet acceder y conocer su página web.
El tiempo de descarga es otro punto a considerar, pues será excesivo y al tomar más tiempo en el despliegue de la información, los visitantes optarán por cambiar a otra página haciendo que pierda su inversión, y fracasará el objetivo de dar a conocer sus productos o servicios.
Si usted está completamente seguro que su público meta cuenta con gran capacidad económica, y esta muy relacionado con la tecnología, entonces puede tomar el riesgo y aceptar un diseño realizado totalmente en flash; sin embargo, si sus mercado pertenece a diversos niveles socio económicos, lo mejor será un diseño que cumpla con el estándar del html, con lo que se asegurará de que pueda encontrar y ver su sitio en cualquier buscador.
Así que la mejor opción sigue siendo un sitio creado en html. Si se quiere dar más vida al diseño pueden agregar fotos pequeñas, que no tardan mucho en descargarse y rompen con la monotonía.
Un buen uso que puede darse a las animaciones realizadas con flash, es en la publicidad o un menú de opciones; aunque la tecnología avanza a paso acelerado, obligándonos a actualizarnos constantemente, algunas veces es mejor mantenerse en el estándar para no salir perdiendo, a pesar de la presión de muchos por cambiar antes de tiempo.
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