Cosecha magra
Erika Ramírez
El agro mexicano aún se encuentra al margen del mercado mundial. Muestra de ello es que por cada millar de productores nacionales hay tan sólo 20 tractores, mientras que en Estados Unidos son más de mil 500 vehículos por cada mil trabajadores agrícolas
En México la competitividad es una de las metas que buscan los pequeños y también los grandes productores. El tiempo y el dinero se pierden ante las asimetrías generadas por la ausencia de una reforma en el sector energético y la carencia de recursos para invertir en el campo.
Jaime Yesaki Cavazos, presidente del Consejo Nacional Agropecuario (CNA), advierte que aunque los empresarios afiliados a esta cúpula son productores “eficientes”, se enfrentan a diversos obstáculos como: la escasa inversión en maquinaria y el alto costo de los insumos para competir en el mercado mundial.
“Debemos hacer una separación entre eficiencia y competitividad, así vamos a encontrar que tenemos productores que utilizan la tecnología y la genética de las líneas de producción adecuadamente, pero por otro lado tenemos altos costos en los insumos, principalmente energéticos, y hace falta más maquinaria para la producción”, dice el representante de los empresarios agrícolas afiliados al CNA.
Ejemplo de ello es el enorme margen que hay en la disponibilidad de maquinaria agrícola. Las cifras que arroja el Banco Mundial (BM) en el 2003 señalan que durante el periodo 1998- 2000, en Estados Unidos por cada mil trabajadores agrícolas se tenía registrados mil 542 tractores, mientras que en México por cada mil empleados del campo tan sólo se contabilizaron 20 de estos vehículos.
Según los datos del BM, nuestro principal socio comercial encabeza la lista de los países con mayor número de tractores por cada millar de trabajadores agrícolas. El World Development Indicator señala que detrás se encuentran: Francia con mil 326 tractores; Dinamarca cuenta con mil 404; Alemania, 965; Japón, 707 y los Países Bajos, 590, sólo por mencionar algunos.
El presidente del CNA, que afilia a más de 400 mil medianos y grandes productores, agrega que a esta situación se suman las “asimetrías en diesel, gas butano, energía eléctrica, fletes y en la logística para transportar nuestras exportaciones”.
En el estudio “Indicadores de Competitividad Agroalimentaria de México” que elaboró el CNA, se advierte que en nuestro país, el diesel agropecuario tiene un costo 69 por ciento más que en Estados Unidos, mientras que la gasolina se eleva 64 por ciento, el gas 107.5 por ciento y las tarifas eléctricas, 30 por ciento.
Cuesta llegar
Otra de los problemas que advierte Yesaki Cavazos se encuentra en la logística, “nosotros movilizamos la gran cantidad de nuestros insumos por tierra, cuando hay otros medios de comunicación, como el ferrocarril o el barco, y no tenemos acceso a ellos de la misma manera que los norteamericanos, lo que repercute en un costo elevado, y nuevamente vemos la falta competitividad”.
Y es que de acuerdo con datos del Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco), en México 80.3 por ciento de la carga se transporta por carretera, en tanto que en Brasil el porcentaje es de 63.3; en Estados Unidos, 35.8 por ciento en y Canadá, 22.5 por ciento.
Para nuestros socios del Tratado de Libre Comercio con América del Norte, la mejor opción de transporte de productos agrícolas son el ferrocarril y el barco. Estados Unidos transporta 49.9 por ciento de sus insumos por tren, y por mar 14.1 por ciento. Canadá 45.6 por ciento y 31.8 por ciento, respectivamente, mientras que los empresarios nacionales mueven sólo 9.9 por ciento de sus productos o insumos la vía férrea y por mar 9.4 por ciento.
Según el Imco, en México el costo por transportación ferroviaria por cada 400 kilómetros es de más de un dólar, mientras que Brasil gasta 0.6 dólares y Estados Unidos poco más de 0.4 dólares, por la misma distancia.
Buenas Noticias
Yesaki Cavazos aclara que los obstáculos presentados diariamente en el sector son viejos problemas de índole nacional, resultado de la falta de condiciones para trabajar y vivir en el campo.
El representante de los empresarios del sector agroalimentario, donde se reúnen corporativos como Arancia, Alpura, Bachoco, Chilchota Alimentos, Cigarrera La Moderna, Del Monte, Domecq, Savia, Gruma, Bimbo, Grupo Campi, Matacapán Tabacos, Minsa, Grupo Viz, Hérdez, Jugos del Valle, Lala, Nestlé, Pilgrim´s Pride, Sigma Alimentos y Tyson de México, entre otras, hace un balance de las políticas instrumentadas en el gobierno de Vicente Fox y le da un voto de confianza, pues dice que las cifras oficiales son “buenas noticias”.
“El campo de México tiene rezagos que no son de este gobierno, algunos son ancestrales y que sería injusto que pretendiéramos que en un sexenio se resolvieran. Ha habido cambios favorables para el sector, pues hemos disfrutado de una macroeconomía que nos da estabilidad, con una inflación baja, tasas de interés bajas, tipo de cambio estable y un alto nivel de reservas”, puntualiza.
Una de las deficiencias que subsisten, admite Yesaki Cavazos, es la carencia de nuevos empleos, ya que durante el periodo 2000-2004 sólo aumentaron 1.2 por ciento las nuevas plazas de trabajo. “Se cuenta con alrededor de siete millones de empleos formales en un sector en él viven 25 millones de personas, una cuarta parte de la población.
“Pero el Producto Interno Bruto agroalimentario ha sido muy bueno, ya que en este mismo periodo creció en un 8.7 por ciento, la producción de granos en el país (maíz, trigo y sorgo), aumentó en un 16 por ciento (maíz, trigo y sorgo), es decir en 27.8 millones de toneladas a 32.2 millones de toneladas y lo mismo observamos en la producción pecuaria que aumentó de manera considerable”, acentúa.
Inversión futura
Con la misión de representar los intereses comunes de sus integrantes, propiciar condiciones equitativas para su desarrollo sostenible, competir dentro de una economía de mercado y tener responsabilidad social, los cálculos de inversión que se necesitan en el campo, según el CNA, están por encima de los 60 mil millones de pesos.
“La inversión que se hizo en el 2002 fue de 39 mil 421 millones, que es el gasto del sector público en el desarrollo agropecuario y pesca, aquí nosotros calculamos que, de manera paulatina, se vaya incrementando para llegar a los 63 mil millones, pero esto llevará algunos años”.
Yesaki Cavazos agrega que actualmente, las organizaciones de productores tienen una mayor participación en la conformación de los programas de gobierno. “Hay cosas buenas, pero si queremos avanzar en un solo periodo, difícilmente lo vamos a lograr”, dice el empresario.
“Definitivamente el campo puede recibir cualquier tamaño de inversión, pero debemos tener estudios donde propongamos cómo se puede ir dando de manera paulatina y así en el 2020 las condiciones serán mucho mejor que en las que hoy estamos. Esta debe ser una tarea conjunta, con la participación de los productores y la del gobierno, no podría ser una sola entidad”, concluye.
Jaime Yesaki Cavazos es originario del estado de Nuevo León, tiene 60 años de edad. Se graduó en Alta Dirección de Empresas por el IPADE, así como en Desarrollo Humano por la Universidad Iberoamericana, además ha tomado cursos de Desarrollo Humano y Neurolinguística.
El actual presidente del CNA y miembro del Consejo Nacional del Consejo Coordinador Empresarial, ha sido Presidente de la Unión Nacional de Avicultores, Secretario del Comité de Vigilancia y asesor del Comité Directivo y Consejero.
En el CNA se ha desempeñado como Vicepresidente Pecuario en tres períodos, Vicepresidente de Organización y Desarrollo así como Secretario.
También ha fungido como presidente del Comité Directivo en la Asociación de Engordadores de Pollo del Estado de Nuevo León, presidente del Consejo de Vigilancia, Secretario del Consejo de Vigilancia, y Secretario. |
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