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El regreso de la banca
Claudia Villegas
Al frente de la Asociación de Bancos de México (AMB) que aglutina a la banca extranjera pero también a las instituciones de capital mexicano que luchan por mantenerse en el mercado, Marcos Martínez se ha fijado el reto de bancarizar al mercado mexicano e incrementar el acceso al crédito más allá de los préstamos al consumo para convertir éstos en un mecanismo para mejorar la calidad de vida.
Tras diez años de sequía crediticia, la banca regresa a la vida de los mexicanos. Préstamos hipotecarios, tarjetas de crédito, boletos de avión casi gratis, tarjetas personalizadas, seguros de desempleo y hasta servicios de plomería, conforman la nueva oferta de la banca.
Incluso, comienza a cumplirse la promesa de financiamiento para las empresas.
De acuerdo con el Banco de México, al cierre de septiembre el crédito para el sector productivo se ubicó en 790 mil 300 millones de pesos, lo que representó un incremento de 24.2 por ciento en términos reales. Sin embargo, el financiamiento para empresas y personas físicas con actividad empresarial sólo presentó una dinámica de 15.4 por ciento. Además, el crédito a la vivienda tuvo una variación anual y real de 53 por ciento mientras que el crédito directo al consumo creció 44.8 por ciento hasta septiembre pasado.
Sin embargo, Marcos Martínez Gavia, presidente de los banqueros, parece no estar conforme.
El reto de este banquero, con casi 30 años de carrera en el sector crediticio, es que en México cualquier tipo de transacción y pagos puedan realizarse con medios electrónicos de pago.
La llamada bancarización se ha convertido en la obsesión del presidente de la Asociación de Bancos de México (ABM).
Con una maestría en el Instituto Panamericano de Alta Dirección (IPADE), Martínez ve con claridad que la banca tiene como objetivo contribuir a mejorar la calidad de vida de los mexicanos.
Por ello, en marzo próximo, durante la convención anual de la banca, la ABM convocará a los candidatos oficiales de los diferentes partidos políticos que aspiran a la presidencia de la República.
El objetivo será conocer los proyectos económicos y sociales de las diferentes fuerzas políticas del país y, sobre todo, dar a conocer lo que necesitan las instituciones de crédito de un nuevo gobierno.
A Marcos Martínez, quien comenzó su carrera como analista en Banamex hasta llegar a la dirección general de la casa de bolsa Accival, no le preocupa que eventualmente pudiera llegar un candidato de izquierda a la presidencia de la República.
Después de todo, reflexiona en su oficina del edificio corporativo de Santander Serfin, ahora en México operan las principales instituciones bancarias del mundo cuyas sedes se ubican en países en donde la alternancia política es un hecho.
“Otra de las ventajas de tener jugadores globales participando en México es que son bancos que trabajan con gobiernos de izquierda, de derecha, lo sabe hacer y tienen una banca sólida”, dice Martínez.
El presidente de la ABM adelanta que el diálogo con los partidos políticos rumbo a julio del 2006 no se limitará a una exposición de motivos sino que se buscará llegar a compromisos claros por ambas partes.
En ese sentido, cita durante su gestión como presidente de la ABM, la puesta en marcha del programa de terminalización que permitirá a la banca invertir hasta 3 mil 200 millones de pesos para instalar más de 300 mil terminales punto de venta para la lectura de tarjetas de crédito y de débito en pequeños y medianos establecimientos.
Son recursos que aporta la banca, no se trata de un subsidio –dice contundente el presidente de la ABM– y asegura que este tipo de apoyos permitirá a las instituciones de crédito impulsar la bancarización de pequeños comercios.
A menos de un año de haber llegado a la ABM, Marcos Martínez responde la pregunta sobre la posibilidad de que se presente otro rescate bancario. Sin embargo, convencido, afirma que hoy las condiciones son muy distintas: una mejoría del marco regulatorio, tecnificación y profesionalización de las decisiones de crédito. Además, destaca la importancia del seguro de depósito que salvaguarda los intereses de los ahorradores.
Finalmente, el presidente de la ABM pronostica que los reacomodos en la banca internacional aún no han terminado. No obstante, destaca la participación de los principales bancos en el mercado mexicano
“En el caso de México, actualmente tienes a cinco bancos de red con capital extranjero, tres de ellos ya están entre los diez más grandes del mundo y otro está muy cerca de estar dentro de los diez. Seguramente estos bancos tienen una altísima posibilidad de hacer un mayor número de operaciones, de fusiones, de compras en los próximos años. Aún nada está escrito”.
Esta es la entrevista con el presidente de los banqueros
¿Cómo contribuirá el crédito a mejorar la vida de los mexicanos?
Es complementario. El crédito no sustituye a las acciones sociales de los gobiernos. Lo que sí sucede es que puede provocar un círculo virtuoso porque en la medida en que haya crédito para las personas, ellas lo que hacen es consumir más de lo que consumían antes, el consumo aumenta las ventas de las empresas, aumenta el empleo, lo que te acaba sucediendo es que hay más gente empleada, hay más crédito para esta gente, y con ello la gente tiene acceso a bienes y servicios a los que sin crédito no tendría acceso y, por lo tanto, su nivel de vida se ve favorecida. También se tiene lo más importante para una familia que es acceso a casa, pero también a bienes que hacen más cómoda su vida.
¿Este incremento en el crédito al consumo en qué medida está beneficiando a la economía nacional cuando se consumen, en mayor medida, productos de importación?
El hecho de que México esté abierto a las importaciones va en beneficio del consumidor y la productividad de la cual hemos hablado mucho. Ahora lo que toca es modernizar el país a través de las reformas, lo que traería un país más eficiente y más competitivo, y lo que cambiaría es la mezcla de productos para la gente con un mayor porcentaje de productos hechos en México para consumo y exportación. Lo que generaría más empleos y si nosotros estamos detrás con más oferta de crédito, entonces el efecto positivo aumenta.
¿Si la cartera vencida sigue aumentando y la economía no mejora su productividad, la banca dejaría de prestar y en qué momento?
Eso es distinto. Lo que vas a ver en la banca es que seguirá prestando con porcentajes de crecimiento muy alto en los próximos años, independientemente de si estamos perdiendo o no competitividad, porque con el esfuerzo de bancarización que está haciendo la banca, se redefine el universo de personas al cual va, y hoy estamos cuadruplicando o quintuplicando el número de personas que serían sujetos de crédito, tenemos millones de personas a las que ahora les vamos a prestar. Es como a ir a más capas de la sociedad mexicana, antes estábamos a la capa mayor y ahora estamos bajando.
¿Qué tan rentable y seguro para la banca serán esos nuevos mercados que antes no tenían acceso al crédito?
La capacidad de pago es buena pero proporcional a su salario, si uno le presta el monto adecuado. Banco Azteca, por ejemplo, va mucho más abajo en estos segmentos de mercado.
¿Por qué aún se mantiene en niveles bajos respecto al PIB la banca?
La penetración aún es muy baja, tenemos, sin embargo, varios años de crecimiento. Actualmente la actividad de crédito como la de captación, cada una de ellas, ocupa menos del 20 por ciento del PIB de nuestro país. Hay países de América Latina, como Chile o como Brasil, que están por encima de este porcentaje. Sin embargo, esta situación la vemos como una oportunidad para cubrir lo más rápido posible el mercado y lo que se ve es una gran actividad en el mercado de todos los bancos en una carrera por posicionarse mejor, no sólo en el mercado en el que hemos participado tradicionalmente sino también en los nuevos segmentos.
¿Cuáles son las diferencias en materia de análisis de crédito que actualmente permiten prevenir incumplimientos de pagos y carteras vencidas?
Hoy en México se tiene a los mejores bancos del mundo, en términos de análisis, lo que es bueno para el país. Además, se tienen herramientas con las que no contaba el país en el pasado, como el Buró de Crédito. También se registra una actitud mucho más cautelosa por parte de las personas que toman crédito de lo que sucedía anteriormente. Otro factor es la estadística que se tiene de comportamiento de perfiles y niveles de acreditados que son metodologías que se han desarrollado en los últimos años. Hace unos años, no había información suficiente como la que se tiene hoy que te permite ser más agresivo con mucho menos riesgo.
La actividad también está mucho más regulada como es el caso de las alertas tempranas, en donde la industria evoluciona muy bien; el grado de apalancamiento hoy se puede medir mucho mejor porque hay mucha más información.
En el pasado, gran parte de los créditos cruzados y préstamos incobrables que padecieron los bancos se autorizaron en los comités de crédito, ¿Cómo funcionan ahora los comités de crédito?
En términos generales, la banca mexicana ha sido transparente, institucional, desde hace muchos años en el país, lo que tuvimos fue un ejemplo de mal comportamiento como lo hay en todas las industrias, pero yo creo que la banca ha sido por generaciones muy seria en México. Ahora lo que tenemos es la experiencia mundial y la mala experiencia que tuvimos en donde se mostraron defectos de la administración. Pero las regulaciones evolucionaron para alcanzar una mayor transparencia, estamos hablando de empresas corporativas que son públicas, con el objetivo de proteger a los inversionistas para que estén bien informados.
Con el nivel de penetración que tiene la banca extranjera en el sistema de pagos, ¿Qué oportunidad podrían tener los bancos mexicanos para avanzar en el sistema financiero nacional?
La actividad de la banca en México mantiene un grado reducido de cobertura y el aumentarla no le corresponde sólo a los cuatro bancos grandes. Hay una cantidad de negocios financieros complementarios de banca regional de sector o de segmento que ofrecen oportunidades para atender de manera complementaria áreas en donde no está llegando la banca nacional.
De hecho en este momento, hay varias peticiones de licencias para nuevos bancos; yo creo que las autoridades, si las peticiones cumplen con los requisitos, estarán conformes de que haya más competencia.
¿Cómo van las nuevas legislaciones para el sector bancario, en especial la que regulará los mecanismos de quiebra para las instituciones crediticias?
Lo hemos platicado con las autoridades y nos parece que es indispensable para el país y el sistema financiero, pues si bien existe el IPAB que protege a los ahorradores su cobertura es limitada, se necesita homologar las condiciones que regulen una situación de bancarrota, como sucede en otros países.
¿No habrá otro Fobaproa?
No sé si garantiza que no se presente otro rescate, pero eso pretende, porque con el seguro de depósito se limita la responsabilidad del gobierno a un cierto monto de los depósitos de los ahorradores, el impacto sería mucho menor que en el pasado, en donde se garantizaba el cien por ciento de los depósitos y eso fue lo que provocó el Fobaproa.
Los quebrantos de un banco deben estar a cargo de sus accionistas hasta cierto monto.
Ahora mismo, lo que pretende Basilea es que cada banco mida el capital necesario que debe tener para proteger su actividad crediticia en base a qué tan buenos son los procedimientos y controles y evaluaciones de crédito que genera cada institución.
¿Cómo opera el Fondo de Terminalización?
Lo que pretende la Secretaría Hacienda y, por lo que nos gusta a nosotros, es que busca dar a los bancos una mayor posibilidad de ir todavía más lejos en términos de mercado y a una mayor parte de los usuarios del crédito, a un mayor porcentaje del mercado y eso para todo mundo es bueno. Es para que los comercios más pequeños puedan aceptar tarjeta de débito para sus ventas, pues habrá otras actividades también relacionadas con las Pequeñas y Medianas Empresas (PYMES) o con la agricultura, en los que tradicionalmente lo han hecho los gobiernos complementarios de la banca para su atención. Ahora, este fondo, es una forma dedicada para que realmente se logre el beneficio que se desea y es por eso que hemos tardado y como está acabando el año nos pasamos al siguiente.
Algo importante cuando hablamos del fondo es que parece que los recursos los pone el gobierno y no es cierto, el capital del fondo de terminalización lo ponen los bancos, los bancos son los accionistas del fideicomiso. Las terminales que va a poner el fondo las vamos a pagar nosotros, lo que está haciendo la Secretaría de Hacienda para motivar es que se pongan más rápido. Así, estaría dando un aliciente fiscal y en la medida en que se cumplan las metas va a ir decreciendo en el tiempo. Y esto te pasa en casi cualquier actividad que como gobierno quieres alentar y dar estímulos fiscales. Además, no es la primera vez que se presenta un estímulo de este tipo. En otras épocas la forma en que el gobierno apoyaba a las empresas era con créditos subsidiados. Hay antecedentes pero hechos distintos.
Si recuerdas, en otras épocas la forma en que se apoyaba a las exportaciones era con créditos subsidiados, o el crédito a la agricultura, o el crédito a las PYMES en cualquier actividad, esto es una variante, en donde México como es un país abierto, en donde esas prácticas ya no son las del mundo moderno, lo que nos está diciendo es que los bancos ponen el dinero, tu haces la comercialización, tu corres el riesgo y yo lo que hago es darte un estímulo fiscal.
¿Cómo ha aumentado la presencia de la banca en terminales punto venta?
Estamos creciendo a un ritmo de 20 por ciento las terminales punto de venta que hay en el país. Eso habla de que la banca está bancarizando y está compitiendo muy fuerte aun antes de que comience a operar el fondo de terminalización. El fondo es algo complementario y no es lo que, de forma determinante, nos va a hacer terminalizar más negocios en el país pero sí lo que nos va a hacer llegar a negocios muy pequeños.
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