| Pemex Finance, operaciones en paraísos fiscales
A primera vista, la Auditoria Superior de la Federación (ASF) ha puesto en jaque a Pemex, pues en sus observaciones a la Cuenta Pública del 2001 concluye que la paraestatal incumplió la normatividad en el traslado de más de 714.7 millones de dólares a través de préstamos a la empresa Pemex Finance, constituida en el paraíso fiscal de Islas Caimán.
Nancy Flores
Sin embargo, la auditoria a Pemex y a su empresa subsidiaria también coloca bajo el reflector la necesidad de actualizar la normatividad y la Ley de Fiscalización correspondiente a las revisiones de la Cuenta Pública, pues hasta ahora el máximo órgano de fiscalización del país sólo se ocupa de analizar la información contemplada en la Cuenta Pública sin involucrar a las empresas subsidiarias.
Funcionarios de Pemex explicaron que los estados de contabilidad auditados de la paraestatal sí incluyen la información sobre Pemex Finance y el impacto de la deuda generada para su constitución y operación, pues así lo exigen los principios de contabilidad generalmente aceptados en México y Estados Unidos, conocidos como USGAAP.
Por ahora, Pemex Finance y la compleja operación de la empresa que, desde un paraíso fiscal, se encarga de emitir deuda, adquirir cuentas por cobrar de la paraestatal derivados de la venta de petróleo a clientes de P.M.I Comercio Internacional, pero sobretodo generar utilidades, alertó a la ASF sobre las irregularidades que se advierten en su administración que, incluso, han representado para Pemex erogaciones a través de préstamos subordinados cuya recuperación no está garantizada. Esta es la historia de Pemex Finance.
Blindada fiscalmente por las leyes de Islas Caimán, Pemex Finance Ltd. es una empresa “privada” constituida con recursos públicos de Petróleos Mexicanos (Pemex) que opera al margen de cualquier fiscalización, de acuerdo con las indagaciones de la Auditoria Superior de la Federación (ASF).
A la fecha, el monto total comprometido por Pemex en esta empresa asciende a 714 millones 750 mil dólares, erogados en calidad de “préstamos subordinados”, pese a que ni la Ley Orgánica ni el reglamento interno de la paraestatal la facultan para ello.
De diciembre de 1998 a enero de 2000, la empresa estatal más importante de México que aporta anualmente una tercera parte de los ingresos federales, concedió cuatro préstamos bajo el argumento de “capitalizar” dicha compañía.
Tan sólo 20 días después de su constitución –ocurrida el 18 de noviembre de 1998–, Pemex Finance recibió el primer crédito por 250 millones de dólares, según consta en el documento Subordinated Note, fechado el 7 de diciembre de ese año.
El segundo ascendió a 125 millones de dólares y se emitió el 24 de febrero de 1999; el tercer préstamo se otorgó el 23 de julio de ese año por un monto de 204 millones de dólares, y el 8 de febrero de 2000 la dependencia suministró, bajo este mismo concepto, 135 millones 750 mil dólares.
Según consta en los cuatro convenios, los préstamos fueron autorizados por la entonces jefa de la Unidad de Asuntos Jurídico Financieros de Petróleos Mexicanos, Sara Sandin Orea, actual directora General Adjunta Jurídica del Sistema Financiero de Fomento, de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).
Según el Informe de Resultados de la Revisión de la Cuenta Pública 2001, elaborado por la ASF, actualmente en proceso de dictamen en la Cámara de Diputados, además de ser ilegales, los créditos a favor de Pemex Finance “no cuentan con garantía de recuperación”.
En la respuesta a la solicitud de información 51104, hecha a través del Instituto Federal de Acceso a la Información (IFAI), la paraestatal reconoce que esta asignación de recursos no fue reportada a la federación, pues la partida presupuestaria 7100, correspondiente a otorgamiento de créditos, “no aplica para Pemex”.
“Las acciones de su capital (mil acciones de un dólar cada una) son propiedad de Pemex Finance Trust, fideicomiso de beneficencia pública creado bajo las leyes mencionadas.
El capital social de Pemex Finance estará constituido por préstamos subordinados de Pemex, en relación 1 a 7 del monto total de su emisión de deuda.”
Al considerarse privada, la empresa opera autónomamente y no reporta su situación financiera ni económica a la Cuenta de la Hacienda Pública Federal y tampoco está registrada como empresa paraestatal ante la SHCP.
A pesar de esta ambigüedad jurídica, la compañía funge como uno de los cuatro vehículos financieros autorizados por Petróleos Mexicanos para la emisión y colocación de deuda en los mercados financieros internacionales.
Al 31 de diciembre de 2003, la deuda a largo plazo emitida por esta compañía ascendió a 3 mil 950 millones 832 mil dólares, informa Pemex Finance en sus Estados Financieros Consolidados de ese año.
El mismo documento revela que, hace un par de años, el valor justo estimado por la deuda a largo plazo por los “préstamos subordinados” con Petróleos Mexicanos, se contabilizó en mil 411 millones 624 mil dólares.
La historia
Pemex Finance se constituyó durante la administración de Adrián Lajous, el 18 de noviembre de 1998. Su historia inició con la apertura del fideicomiso Pemex Finance Trust, en la institución financiera BNP Private Bank & Trust Cayman Limited.
La ASF documenta en su informe que “el fideicomiso de beneficencia pública, creado bajo las leyes de las Islas Caimán, fue constituido a petición expresa de Petróleos Mexicanos”.
No obstante, el órgano de fiscalización agrega que el banco BNP figura como fiduciario y poseedor de las acciones del fideicomiso Pemex Finance Trust.
Al ser cuestionado sobre la relación entre la compañía privada y la paraestatal, el director general de Pemex, Luis Ramírez Corzo, señala:
Los préstamos de Pemex
En la nota seis de los Estados Financieros Consolidados al 31 de diciembre de 2003 y 2002 de la empresa Pemex Finance Ltd., a los que Fortuna tuvo acceso por medio de la solicitud de información 39804, referente a la deuda subordinada con Pemex se señala lo siguiente:
En febrero 2000, la compañía recibió un préstamo subordinado de Pemex por 135 millones 750 dólares. Este préstamo subordinado es adicional a los 125 millones de dólares, los 204 y los 250 recibidos de Pemex en febrero y julio de 1999 y de diciembre de 1998, respectivamente.
La compañía paga intereses de la deuda subordinada en una base de tres meses: todos los pagos de la cantidad principal y los intereses de la deuda subordinada son sujetos de acuerdo al pago principal completo de otros endeudamientos de la compañía, mientras se convierte en deuda. Los préstamos se vencen en 2018 y no se consideran una deuda principal, hasta que la deuda por 3 mil 951 millones de dólares –emitida en el mercado financiero internacional– sean pagados en su totalidad.
El primero de enero del 2002, la compañía acordó una nueva deuda subordinada por la cantidad de 714 mil 750 dólares que se vence en 2018. Adicionalmente, se estableció un nuevo procedimiento para calcular el pago de intereses con base en una cuota anual equivalente al descuento –como se define en los acuerdos del primero de diciembre de 1998, entre PEMEX Finance, PMI Comercio Internacional S.A de C.V., Servicios PMI B. V., y Pemex Exploración y Producción– más 300 puntos base.
El interés incurre desde el préstamo subordinado de Pemex, realizado el 31 de diciembre 2003, 2002 y 2001, con la cantidad de 86 mil 300 millones de dólares, 86 mil 100 millones de dólares y 53 mil 300 millones de dólares, respectivamente.
El pago de interés acrecentado al 31 de diciembre de 2003 y 2002 por la cantidad de 10 mil 300 millones de dólares y 10 mil 800 millones de dólares, respectivamente. Para el 31 de diciembre 2003 y 2002, la cuota de interés de la deuda subordinada fue de 9.1 por ciento y 9.05 por ciento, respectivamente, más 300 puntos base.
“Es una empresa filial de Petróleos Mexicanos que actúa como broker interno –intermediario–, depende de la Dirección Corporativa de Finanzas y es controlada por la Secretaría de Hacienda y la Comisión Nacional de Valores, con toda la normatividad”.
El funcionario agrega que, con ésta se busca “tener una visión integral de los requerimientos de financiamiento de la empresa y hacer más eficientes sus colocaciones y su interlocución con el mercado financiero que, de por sí, es complejo”.
Sin embargo, la dependencia asegura lo contrario en la respuesta a la solicitud de información 44704 hecha a través IFAI, al indicar que “The Pemex Finance Trust fue creado por declaración unilateral de BNP y el beneficiario de dicho fideicomiso, es la beneficencia pública de las Islas Caimán”.
Al igual que Pemex Finance Ltd., el fideicomiso está protegido por las leyes de este conocido paraíso fiscal y tampoco cuenta con registro ante la SHCP, ni es considerado responsabilidad de Pemex.
Según consta en el informe anual de Pemex bajo la Forma 20-F con fecha del 30 de junio de 2004 por la Comisión de Valores de Estados Unidos (Securities and Exchange Commission), Pemex Finance comparte domicilio con BNP en las Islas Caimán: Box 10632APO, cuarto piso, Piccadilly Centre, Elgin Avenue, George Town, Grand Cayman.
El artículo cuarto de dicho documento especifica que la empresa opera como vehículo “especial” para financiamiento, y que forma parte de un programa establecido para financiar los gastos de inversión de capital de Pemex, pero no depende de ésta.
La Auditoría Superior de la Federación señala que “la función de PEMEX Finance se limita a la emisión de deuda y a la compra de cuentas por cobrar, conforme al Convenio de Cuentas por Cobrar firmado el 1 de diciembre de 1998”.
En éste participan las filiales Pemex Exploración y Producción (PEP), P.M.I. Comercio Internacional S.A. de C.V., y P.M.I. Service, B.V. (empresa privada que también es auditada por la ASF, Contralínea 27), según la nota siete de los Estados Financieros Consolidados de Pemex, al 31 de diciembre de 2003 y 2002.
Dicho convenio establece que Pemex Finance está facultado para comprar cuentas por cobrar provenientes de la venta de petróleo crudo, efectuadas o por efectuarse, con clientes designados en Estados Unidos, Canadá y Aruba.
También señala que los recursos netos obtenidos por PEP de la venta de esas cuentas por cobrar son utilizados para Proyectos de Infraestructura Productiva a Largo Plazo (Pidiregas). Al 31 de diciembre de 2003, las cuentas de ventas por cobrar mediante estos contratos ascendieron a 122 millones 6 mil 841 pesos, manifiesta la dependencia.
Triangulación de recursos
Para la Auditoría Superior de la Federación, Petróleos Mexicanos también ha incurrido en una presunta triangulación de recursos que se relaciona directamente con la constitución y operación de Pemex Finance Ltd.
El informe del órgano fiscalizador encabezado por Arturo González de Aragón, revela que con la creación de esta compañía, la paraestatal pudo triangular más de 4 mil millones de dólares al Fideicomiso Pemex Project Funding Master Trust, otro de los vehículos financieros autorizado por la paraestatal para emitir deuda, creado a finales de 1998.
“Con los préstamos subordinados, Petróleos Mexicanos, a través de su filial PEP, apoyó la emisión de bonos efectuada por Pemex Finance, lo que le permitió a la subsidiaria derivar al Master Trust un monto por 40 mil 879 millones 212 mil pesos (4 mil 471 millones 436 mil dólares), importe que la entidad fiscalizada registró en su contabilidad como un activo diferido.”
La ASF agrega que, en contrapartida, estos recursos provinieron de la venta de derechos de cobro de la facturación presente y futura de exportaciones de petróleo, los que registró en el pasivo diferido por las ventas anticipadas a P.M.I.
“Las operaciones no fueron consolidadas por Pemex, ni por PEP, en su información financiera del ejercicio auditado –2001–, en infracción del Reglamento de la Ley de Presupuesto, Contabilidad y Gasto Público Federal y en contravención de los Principios de Contabilidad Gubernamental y de los Principios de Contabilidad Generalmente Aceptados”, asegura la Auditoría.
Deuda pública no reconocida
Diez días después de la celebración del contrato –que faculta a PEMEX Finance para emitir deuda y comprar cuentas por cobrar provenientes de la venta de petróleo a 37 clientes designados por la paraestatal–, la SHCP acordó que esta emisión no sería considerada deuda pública.
Para la ASF, con esta disposición se viola la Ley General de Deuda Pública (LGDP). “El 11 de diciembre de 1998, de acuerdo con la documentación proporcionada por la paraestatal, la SHCP comunicó a Pemex su opinión sobre una operación estructurada de compra y venta de cuentas por cobrar, presentes y futuras, de crudo de exportación”.
La institución fiscalizadora agrega que dicha operación se efectuaría a través de Pemex Finance, mediante la emisión de deuda hasta por un total de 5 mil millones de dólares, para adquirir las cuentas por cobrar a descuento. “La SHCP informó, a través de la Dirección General de Crédito Público, que por la naturaleza de la operación referida, ésta no constituye deuda pública.”
Con esto, advierte la ASF, “se infringió la LGDP, debido a que por estas operaciones estructuradas de derivación de fondos, el fideicomiso Master Trust se comprometió a transferirle a PEP, en tiempo y monto, cualquier cantidad que la subsidiaria deje de recibir con motivo del servicio de la deuda de Pemex Finance, fideicomiso que a su vez está respaldado por Pemex”.
Al 31 de diciembre de 2001, el balance general de Pemex Finance presentó un activo total acumulado por 5 mil 521 millones 694 mil dólares, integrados por 452 millones 372 mil dólares de la compra de derechos de cobro de cuentas por cobrar presentes, 4 mil 894 millones 69 mil dólares de la compra de derechos de cobro de cuentas por cobrar futuras y 175 millones 253 mil dólares de otras cuentas de activo.
Mientras, el pasivo total ascendió a 5 mil 355 millones 567 mil dólares; de éstos, 4 mil 279 millones 167 mil dólares son deuda a largo plazo, 714 millones 750 mil dólares corresponden a la deuda subordinada con PEMEX, 305 millones 833 mil dólares a la porción corriente de la deuda a largo plazo, 51 millones 362 mil dólares a intereses devengados y 4 millones 455 mil dólares a otros pasivos.
El patrimonio de Pemex Finance ascendió a 166 millones 127 mil dólares, integrado por 166 millones 126 mil dólares de utilidades no distribuidas y mil dólares de capital. Esas cifras corresponden a los derechos de las utilidades que Pemex no ha recuperado ni reconocido en sus Estados Financieros.
Ganancias no reportadas
Estas utilidades no distribuidas, por un monto superior a los 160 millones de dólares, son otra de las anomalías detectadas por la ASF, pues la institución detectó que el Contrato de Compra de Cuentas por Cobrar establece un descuento preferencial a favor de Pemex Finance.
“En el momento de la adquisición de cualquier cuenta por cobrar elegida, no vencida o pagable, por parte de Pemex Finance, éste tendrá el derecho de comprarla con descuento; la tasa de descuento se determinará en función del rendimiento ponderado de toda la deuda vigente de Pemex Finance, con exclusión de la subordinada con Pemex, al día de su adquisición.
“Como resultado de estas operaciones de descuentos, durante tres años,Pemex Finance reconoció utilidades no distribuidas por 166 millones 126 mil dólares.” Para la ASF, esta situación se explica por la ambigüedad jurídica con la que opera la empresa.
“No están definidos los derechos que Pemex tiene sobre dichas utilidades que no fueron recuperadas por la paraestatal ni reflejadas en su información financiera consolidada del año 2001.” Ante estas irregularidades, la Auditoría Superior de la Federación considera fundamental que se aclare la situación legal de la compañía.
“La definición de la participación de Pemex en las utilidades no distribuidas de Pemex Finance, Ltd., y el establecimiento de mecanismos para administrar la deuda y manejar los derechos de cobro sobre la facturación presente y futura de exportaciones de petróleo, a través de esta última, permitirán la recuperación de los préstamos subordinados otorgados por Pemex.
Los préstamos de Pemex
En la nota seis de los Estados Financieros Consolidados al 31 de diciembre de 2003 y 2002 de la empresa Pemex Finance Ltd., a los que Fortuna tuvo acceso por medio de la solicitud de información 39804, referente a la deuda subordinada con Pemex se señala lo siguiente:
En febrero 2000, la compañía recibió un préstamo subordinado de Pemex por 135 millones 750 dólares. Este préstamo subordinado es adicional a los 125 millones de dólares, los 204 y los 250 recibidos de Pemex en febrero y julio de 1999 y de diciembre de 1998, respectivamente.
La compañía paga intereses de la deuda subordinada en una base de tres meses: todos los pagos de la cantidad principal y los intereses de la deuda subordinada son sujetos de acuerdo al pago principal completo de otros endeudamientos de la compañía, mientras se convierte en deuda. Los préstamos se vencen en 2018 y no se consideran una deuda principal, hasta que la deuda por 3 mil 951 millones de dólares –emitida en el mercado financiero internacional– sean pagados en su totalidad.
El primero de enero del 2002, la compañía acordó una nueva deuda subordinada por la cantidad de 714 mil 750 dólares que se vence en 2018. Adicionalmente, se estableció un nuevo procedimiento para calcular el pago de intereses con base en una cuota anual equivalente al descuento –como se define en los acuerdos del primero de diciembre de 1998, entre PEMEX Finance, PMI Comercio Internacional S.A de C.V., Servicios PMI B. V., y Pemex Exploración y Producción– más 300 puntos base.
El interés incurre desde el préstamo subordinado de Pemex, realizado el 31 de diciembre 2003, 2002 y 2001, con la cantidad de 86 mil 300 millones de dólares, 86 mil 100 millones de dólares y 53 mil 300 millones de dólares, respectivamente.
El pago de interés acrecentado al 31 de diciembre de 2003 y 2002 por la cantidad de 10 mil 300 millones de dólares y 10 mil 800 millones de dólares, respectivamente. Para el 31 de diciembre 2003 y 2002, la cuota de interés de la deuda subordinada fue de 9.1 por ciento y 9.05 por ciento, respectivamente, más 300 puntos base.
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