Telecomunicaciones

La reforma entrampada

 

Eduardo Ruiz Vega*

La reforma a la Ley Federal de Radio y Televisión es necesaria. Al parecer nadie discute este hecho. Hasta la primera quincena de marzo, sin embargo, la cerrazón, intolerancia y falta de disposición a un diálogo abierto, respetuoso y constructivo, han puesto en entredicho el éxito del proceso de reforma legislativa en materia de radio y televisión encabezado por el Senado de la República.

De manera independiente a la opinión personal que nos merezca el ejercicio protagonizado por la subcomisión del ramo del Senado y la Cámara Nacional de la Industria de Radio y Televisión el pasado miércoles 9 de febrero, cuando una discusión se prolongó hasta la madrugada del día siguiente, este ejercicio constituyó en sí mismo un hecho histórico.

Durante décadas, la industria del ramo se había negado a discutir una eventual reforma al marco jurídico que rige su desarrollo. La razón esgrimida que, bien puede ser cierta, es la falta de equidad en las propuestas de reforma, las cuales pretenden hacer mucho en lo social a su costa. Otra razón que tal vez no esgrimió la industria en el pasado, es la simple y sencilla conveniencia de mantener un status quo que le beneficia.

Lo cierto es que, al margen de especulaciones, la CIRT se sentó con los senadores y ofreció apoyar. Pidió, eso sí, ser escuchada. Al menos en la maratónica sesión que presenciamos a través del Canal del Congreso se le escuchó. Habrá que ver si germina la semilla sembrada por ambas partes.

En este contexto, es pertinente cuestionar ¿Por qué regular? y ¿Qué queremos regular? La respuesta suena lógica, pero no lo es tanto. Otra pregunta ¿Qué es radio y televisión para efectos de la regulación?

La radio y la televisión tradicionales pertenecen a la especie radiodifusión que se engloba dentro del género de las telecomunicaciones. La radiodifusión (transmisión de señales a través de frecuencias del espectro radioeléctrico que son captadas sin que medie costo alguno por las terminales de los usuarios) es una tecnología de transmisión. Su regulación específica, y ciertamente excepcional, se justifica por su carácter de “medio masivo” de comunicación. El medio masivo tiene alcance universal; también, provoca un comportamiento en los receptores de sus contenidos, el público televidente o radioescucha, que influye en la conformación de la llamada masa.

En nuestro país todavía se justifica regular a la radio y la televisión tradicionales debido, principalmente, al déficit de penetración de otros medios de acceso capaces de transmitir contenidos audiovisuales. En países como los Estados Unidos, Canadá e Inglaterra, en donde la radiodifusión tiene un índice de penetración prácticamente idéntico al de las redes telefónicas, de transmisión de datos de banda ancha y de televisión de paga, entre otras, la regulación específica sobre la radiodifusión, como tecnología de transmisión, tiende a disminuir radicalmente.

A pesar de la particularidad del mercado mexicano (déficit de acceso), debemos aspirar a que nuestra regulación sea moderna y congruente con lo que sucede en otros países. La regulación es un mal necesario, por ello, esta acción del Estado se de debe ejercer de manera acotada, no discrecional y, sobre todo, temporal.

 

Crear un nuevo órgano regulador

Regular por decreto el tamaño y conformación del mercado. Ignorar los efectos de la convergencia digital de redes y servicios. Promover el regreso al modelo del Estado radiodifusor. Determinar desde un órgano de autoridad lo que nosotros, los mexicanos, debemos ver o escuchar. Eso es, en pocas palabras, lo que promueve, seguramente de buena fe, el proyecto de reforma.

La radiodifusión fue excluida, en su momento, del régimen de aplicación de la Ley Federal de Telecomunicaciones de 1995. El contexto en el que se adoptó esa decisión de política pública, desde mi punto de vista errónea, se ha modificado por completo. Es momento de corregir, no de empeorar.

 

* El autor es miembro fundador del Instituto del Derecho de las Telecomunicaciones y Coordinador del Programa Iberoamericano de Derecho a la Información de la UIA.

www.idet.org.mx

edruiz@hklaw.com

 

 

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