|
Especial de Prensa Latina
Terapia floral para estudiantes de violin
Dra. María Campo Villalobo, Dra. Gladys Martínez Martínez, Lic. María de los A.
Boizán Clark y Carmen Irigoyen Berenger
La doble carga docente que afrontan los estudiantes de música, particularmente los de violín y viola, provoca en esos alumnos manifestaciones adversas que pueden causarles enfermedades. La terapia floral contribuye a curar tales alteraciones
Un tema poco divulgado en la literatura médica es el que se refiere a los problemas provocados por la sobrecarga de estudios en los alumnos que aprenden la ejecución de diversos instrumentos musicales.
En países con numerosos conservatorios los especialistas de música se han unido a profesionales de la salud, con el fin de crear grupos multidisciplinarios que investiguen los problemas que más afectan a estos alumnos y acordar las medidas pertinentes para solucionarlos.
Los estudiantes de música están sometidos desde el comienzo de su carrera a una doble carga docente: por una parte las asignaturas del plan normal del aprendizaje escolar y, por otra, las asignaturas generales de la enseñanza musical a las que se agrega el instrumento seleccionado.
Para obtener éxito en su profesión se requiere, por supuesto, mayor capacidad de aprendizaje, así como de memorización y concentración y todos esos procesos biopsicológicos generan un estrés mantenido e importante en los alumnos. Además, ellos están constantemente en la búsqueda de altos rendimientos para sentar prestigio en su especialidad y como artistas.
Los factores antes mencionados pueden causar diferentes manifestaciones sintomáticas, que de no ser estudiadas y tratadas a tiempo pueden ocasionar enfermedades diversas, lo cual justifica, entre otros métodos, el empleo de las esencias florales como tratamiento causal, medicamentoso, holístico, reaccional y clínico.
En Cuba
Los remedios florales propuestos por el médico galés Edward Bach surgen a principios del siglo XX y en 1976 son aceptados por la Organización Mundial de la Salud y a partir de entonces se difunden por el mundo.
Esta terapia se oficializa como tratamiento en nuestro país —incorporada a la medicina tradicional— a finales del siglo pasado.
Los compuestos obtenidos a partir de las esencias de las flores actúan sobre el desequilibrio energético del individuo y curan, entre otras alteraciones, los trastornos causados por los estados emocionales.
Conocedores de la dinámica a que están sometidos los alumnos de las especialidades musicales y para ahondar más en ella y aportar algunas experiencias beneficiosas para ellos, decidimos realizar un estudio y seleccionamos 13, de los 16 alumnos que se encontraban estudiando el nivel medio en la cátedra de violín del Conservatorio Amadeo Roldán en la ciudad de La Habana.
Se informaron los objetivos del trabajo a profesores, la dirección de la escuela y los estudiantes y posteriormente se realizaron las entrevistas individuales correspondientes para detectar la existencia o no de manifestaciones sintomáticas en los jóvenes, su desempeño docente, las características de personalidad de cada uno y otros detalles.
Igualmente fueron efectuadas pruebas psicológicas de su vulnerabilidad psicosocial.
En estos educandos, el contacto permanente del cuello con ese instrumento, al igual que con la viola, provoca dermatitis. La posición del brazo izquierdo, por ser el que sostiene el instrumento y el accionar constante del derecho para el movimiento del arco sobre las cuerdas, les ocasiona calambres, adormecimientos y hormigueo en estas extremidades; el sostenimiento del violín con la barbilla requiere de una acción especial de los músculos de la cara, que puede conducir a una disfunción temporomandibular.
Una vez recopilados los resultados de la investigación y teniendo en cuenta las propiedades específicas de cada esencia floral de Bach, acordamos la indicación personalizada de esas sustancias. Para reforzar aspectos fundamentales dirigidos al aprendizaje y rendimiento, a todos se les indicaron Clematis y Chestnut Bud.
La evolución de los educandos fue seguida de cerca mensualmente durante tres meses y al final se repitieron las pruebas psicológicas.
Durante el estudio los profesores ofrecieron además información periódica acerca del comportamiento docente evolutivo de los alumnos.
Elementos predisponentes
Existen factores que están presentes en los estudiantes de música desde el inicio de su carrera, los cuales se vinculan directamente con su desarrollo emocional y con la consecuente aparición de enfermedades.
Entre ellos se encuentran las largas horas de estudio, el entrenamiento constante y mantenido, la tensión psíquica por obtener altos resultados, el sobre esfuerzo para la concentración y la memoria, las prolongadas estancias de pie o sentado, los padecimientos del sistema osteomioarticular y el estrés, prácticamente permanente del estudiante.
Respecto a este último, se manifiesta desde el mismo comienzo de la carrera, a partir de que ejecuta las pruebas de aptitud y psicológicas para ser aceptado.
El ciento por ciento de los jóvenes examinados por el equipo médico demostró una alta vulnerabilidad a este paso, lo cual coincide con lo planteado por Todorov G. y Nadeva V., en un estudio desarrollado en escuelas de música de Sofía, la capital búlgara, donde se constata igualmente el aumento de la adrenalina circulante durante las clases de los instrumentos.
Sintomatología
Se encontró con mayor frecuencia en los estudiantes:
— Ansiedad (100 por ciento)
— Inseguridad (100 por ciento)
— Depresión (46 por ciento)
— Irritabilidad (31 por ciento)
La depresión se adicionó en los casos de tres de los alumnos que cursaban el tercero y cuarto años a la vez, lo que significa un 23 por ciento; además estuvo presente en un alumno de cuarto año y en dos del segundo.
Todos los alumnos de los años tercero y cuarto fueron positivos a la irritabilidad.
La evaluación del tratamiento aplicado, utilizando las esencias florales de Bach, se realizó en primer lugar atendiendo al rendimiento académico de los alumnos, según los criterios de su profesor.
Es importante señalar que el grupo seleccionado estuvo compuesto por alumnos muy talentosos, con calificaciones de excelente en la mayoría de sus evaluaciones anteriores.
Los profesores consideraron que después de aplicada la terapia floral el rendimiento académico se elevó, lo cual se hizo evidente en el aumento de sus habilidades técnicas y de desarrollo del repertorio.
En cuanto al repertorio, se tuvo en cuenta la llamada realización artística, que se refiere a la belleza de los sonidos que el músico genera, la interpretación de las piezas, la fidelidad a la música y el ajuste al estilo.
Igualmente se observaron en el desarrollo del repertorio otros detalles vitales como la inhibición-desinhibición, la memoria y el acabado.
Esencias administradas
Las principales esencias ofrecidas a los estudiantes, de acuerdo con los desajustes detectados, fueron las siguientes:
— Chestnut Bud (Brote de castaño). Flor del error. Para el aprendizaje, los que repiten los errores, falta de observación, no aprenden de la experiencia pasada. Mejora el aprendizaje.
— Clematis (Clematide). Flor del soñador. Ayuda a utilizar la creatividad en la vida práctica, la belleza y la armonía. Da presencia y propicia inspiración y afabilidad.
— Mimulus. Para las personas que tienen miedo y conocen su causa. Útil para la inseguridad, la hipersensibilidad y la timidez. Da coraje.
— Impatiens. Apropiada para la tensión mental exagerada y la irritabilidad. Procura paciencia y calma.
— Larch. Actúa ante los sentimientos de inferioridad, de anticipación al fracaso y de falta de confianza en sí mismo y en aquellas personas que desconfían de sus posibilidades y habilidades. Da confianza y aumenta la autoestima, tan necesaria en estos estudiantes, pues tienen que presentarse continuamente ante numeroso público.
Las opiniones emitidas por los alumnos durante el desarrollo de la pesquisa fueron muy favorables. Se manifestaron evidentemente contentos a partir de la segunda consulta con el colectivo.
Después de tomar los compuestos florales sugeridos por los especialistas, la mayoría observó los cambios positivos que tuvieron lugar en su personalidad y refirieron haber aumentado su capacidad para memorizar.
También manifestaron sentirse con más voluntad para estudiar y se advertían más sociables y seguros.
Todos los alumnos concordaron en que les agradaría tener un personal médico que los atendiera más de cerca, con el cual poder contar para canalizar sus problemas.
Recomendaciones
Realizar programas multidisciplinarios donde intervengan personal de salud, profesores de música, la dirección de las escuelas y los alumnos, para identificar los problemas médicos que afectan a los educandos de los diversos instrumentos musicales en todos los niveles de esta enseñanza con el fin de ofrecer soluciones útiles a esta problemática, como resultado de la sobrecarga de actividades físicas y psíquicas.
Agradecimientos a Evelio Tieles Ferrer, profesor de violín y jefe del departamento de Cuerdas, Instituto Superior de Arte; Alfredo Muñoz Fernández, licenciado en Música, especialidad violín, y María de los A. Verdecia Vilier, profesora de violín de los niveles elemental y medio.
|