Macroeconomía

Luis Ramírez Corzo: En riesgo el patrimonio petrolero

Nancy Flores

De no aprobarse la reforma fiscal de Pemex, las proyecciones oficiales señalan que a finales de 2005 la paraestatal estará en grave riesgo de perder su patrimonio

Luis Ramrez CorzoLa deuda de Petróleos Mexicanos (Pemex), que asciende a unos 80 mil millones de dólares, y la imposición tributaria del 60.8 por ciento sobre sus ingresos brutos, tienen en jaque a la octava empresa petrolera a nivel mundial.

Para el director general de Pemex, Luis Ramírez Corzo, las proyecciones no son halagadoras. “Es real, estamos a punto de perder el patrimonio de la empresa. A finales de 2005 o en el 2006, estaremos en franco riesgo de perder este patrimonio”.

El impacto de esta previsible crisis financiera afectará todos los niveles de operación de la paraestatal. “Esta pérdida tiene repercusiones en el tema del financiamiento externo que tenemos para nuestros proyectos y en las tasas a las cuales nos financiamos en el mercado internacional. Es una situación urgente”, alerta.

Aunque reconoce que los 132 mil millones de pesos que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público otorgó a la paraestatal en el Presupuesto de Egresos de 2005 es suficiente para atender las necesidades principales de los proyectos de inversión y que la reducción de mil 34 millones de pesos efectuada por los diputados no repercute de manera fundamental en las finanzas, advierte que el riesgo de pérdida patrimonial es inminente.

En noviembre pasado, Luis Ramírez Corzo fue designado director general por el presidente Vicente Fox, después de ocupar durante cuatro años la dirección de Pemex Exploración y Producción, considerada como el segundo puesto en importancia de la empresa.

Su nombramiento se dio en medio de fuertes cuestionamientos al exdirector Raúl Muñoz Leos por la firma de un contrato multimillonario entre la empresa y el sindicato de trabajadores petroleros, que otorgaba beneficios por más de siete mil millones de pesos.

El nuevo director de la paraestatal, que tiene como principal misión estabilizar las finanzas de la empresa, analiza para Fortuna el actual escenario que enfrenta la paraestatal. En este sentido, advierte que “la situación de Petróleos Mexicanos es muy crítica”.

Agrega que para sortear las dificultades económicas es necesaria la aprobación de las reformas legales que permitan a la empresa más importante de México atraer financiamiento externo con un menor riesgo para el patrimonio.

A finales de 2004, la Cámara de Diputados aprobó por unanimidad la reforma al régimen fiscal de Pemex, pero ésta aún no ha sido avalada por la Cámara de Senadores. Ramírez Corzo califica este esfuerzo como un primer paso en la reestructuración de la paraestatal, ya que el régimen vigente obliga a la empresa a entregar 60.8 por ciento de sus ingresos brutos a las arcas del gobierno federal.

De aprobarse la reforma, se estima que en un par de años la paraestatal se adjudicará 11 mil millones de pesos para reinversión en proyectos de infraestructura, que aumentará gradualmente hasta llegar a los 30 mil millones de pesos.

Reformas urgentes

Al cierre del ejercicio fiscal 2004, considerado como uno de los mejores años en materia de rentabilidad petrolera y en el que la mezcla mexicana alcanzó su máximo histórico –al ofertarse en 42.18 dólares por barril–, Pemex tuvo una pérdida de alrededor de 30 mil millones de pesos.

La contribución tributaria anual de Pemex equivale a una tercera parte de los ingresos federales, pero esto se traduce en su propia descapitalización; por ello, Luis Ramírez Corzo, considera que la reforma fiscal es sumamente necesaria para recuperar las finanzas de la empresa.

“Sin duda se trata de una reforma necesaria y urgente. Es importante que, cuando menos, este régimen fiscal de transición –propuesto y aprobado por los diputados federales– empiece a operar en Petróleos Mexicanos.”

El director de Pemex observa que “por primera vez en esta administración se da una propuesta conjunta y aprobada de manera unánime por los diputados. Hay que destacar que obtiene el consenso de los partidos, esto nos da una muestra de solidaridad pero también evidencia la urgencia con la que los diputados están proponiendo el nuevo régimen fiscal”.

La reforma modifica las tasas impositivas en materia de exploración y producción de petróleo. Ramírez Corzo señala que “este régimen fiscal no es el ideal para un proceso de negocios de esta naturaleza –exploración y producción–, porque está diseñado para ser un régimen fiscal de transición”.

Por lo que, dice, se trata de un primer paso en las reformas que requiere la paraestatal. La explicación es simple: “la cobija ya no alcanza. Si Pemex deja de manera violenta e inmediata de contribuir con a las arcas federales, pues estaríamos creando otro tipo de problemas; no sé si más serios o no, pero sin duda se crearía un vacío de contribución fiscal”.

Por ello, señala, lo que se necesita es una reforma fiscal integral. No obstante, advierte que con la reforma que se encuentra en discusión en el Senado, la paraestatal tendría un mayor margen de recuperación financiera.

“Este régimen fiscal propuesto por los legisladores, con los insumos y con la información de Petróleos Mexicanos, es básicamente un régimen fiscal de transición, que, incluso, le da a Pemex recursos en forma paulatina.”

El director general de Pemex agrega que de aprobarse su aplicación comenzaría en el 2006.

“La iniciativa contempla que en el 2005 Pemex siga con el mismo régimen fiscal y en forma paulatina, a partir del 2006, se aplique el nuevo régimen”.

La reforma contempla una tasa impositiva diferenciada entre “producción nueva” y “producción antigua”.

“A partir de que entre en vigor el régimen fiscal, la producción de nuevos pozos es la que se catalogaría como producción nueva y la producción hasta ese momento y anterior sería la producción antigua”, explica Ramírez Corzo.

Añade que también se diferencia la tasa para el gas natural, que sería de 25 por ciento y la tasa del crudo de 45 por ciento, con el paso del tiempo los porcentajes serían menores.

“Esto producirá que al 2007, Petróleos Mexicanos cuente con alrededor de 11 mil millones de pesos para reinversión en sus proyectos; en ocho años crecería hasta llegar alrededor de 30 mil millones de pesos, que ya es una cantidad considerable para ser reinvertida en nuestros proyectos de inversión”.

Las otras reformas

En entrevista, Luis Ramírez Corzo indica que otro camino para evitar la pérdida del patrimonio de la paraestatal consiste en reformar leyes secundarias. Esto, señala, abriría la posibilidad de crear esquemas similares a los contratos de servicios múltiples, pero en explotación de petróleo.

“Hay una arquitectura, una definición de las reformas legales que necesitamos, en donde no sería necesario modificar la Constitución, pero sí darnos un régimen fiscal de transición. Además de las reformas que nos otorguen autonomía de gestión.”

Con la autonomía, Pemex tendría un proceso de decisión mucho más eficiente, afirma. “Ésta se consigue con la modificación de la Ley Orgánica de Petróleos Mexicanos y de la Ley de Empresas Paraestatales que nos permitan tener una autonomía de decisión, de gestión como empresa, similar a la que tiene el Banco de México”.

Ramírez Corzo explica que aunque no se reforme el artículo 27 constitucional, con estos cambios legales se puede atraer capital y tecnología privada.

“Lo ha demostrado el esquema de los contratos de servicios múltiples, que no son más que una operación más eficiente y complementaria a la de Petróleos Mexicanos”.

El director de la empresa más importante de México señala que con estas modificaciones a la Ley Orgánica y a la Ley de Empresas Paraestatales, Pemex podría impulsar esquemas similares al de los CSM en otros rubros de urgente atención.

“Con estas reformas estaríamos en posibilidad de formar alianzas estratégicas para entrarle a los otros proyectos en donde Pemex sigue manteniendo el total y absoluto dominio de la propiedad de los hidrocarburos.”

Luis Ramírez Corzo confía en la sensibilidad de los senadores para evitar la pérdida patrimonial a través de la aprobación de las reformas. “Afortunadamente, el legislativo tiene un nivel de entendimiento excelente de la problemática que enfrenta Petróleos Mexicanos”, dice.

“Nosotros hemos proporcionado información para que conozcan nuestra problemática y ya tienen muy identificada la necesidad de los cambios estructurales para que Pemex no vaya en el camino en el que vamos, que literalmente nos conduce a la quiebra. A través de estas reformas podemos fortalecer a la empresa.”

“Si no hacemos nada para conseguir estos cambios estructurales que nos permitan estas alianzas, irremediablemente vamos caminando hacia un punto en donde la única solución va a ser vender nuestras reservas. Yo no quiero, por eso estamos convencidos en impulsar estas iniciativas”, señala.

La oportunidad de evitar la quiebra de la paraestatal está en manos de los legisladores, dice.

“Creo que además del interés que ellos tienen, hay conciencia. Los legisladores están muy conscientes de que a esta empresa hay que ayudarla y hay que ayudarla con reformas”, asegura Luis Ramírez Corzo.

 

CSM para hidrocarburos

En el 2003, Petróleos Mexicanos inauguró el esquema de financiamiento para sus proyectos de infraestructura conocido como Contratos de Servicios Múltiples (CSM). En la primera fase de este esquema, el contratista asume el costo total de la inversión y los gastos de operación, pero una vez iniciado el negocio, Pemex sufraga esos gastos con un pequeño margen de interés.

En este año, la paraestatal licitó siete CSM para explotación de campos de gas ubicados en la Cuenca de Burgos, al norte del país. El director de Pemex, Luis Ramírez Corzo indica que “ese gas que ya estamos sacando con los Contratos de Servicios Múltiples, nosotros no podríamos sacarlo, porque nuestra capacidad de ejecución esta totalmente al límite”.

No obstante, la incertidumbre jurídica que rodea a esos contratos originó que un grupo de legisladores de la bancada del Partido Revolucionario Institucional, encabezado por los senadores Manuel Bartlett y Laura Alicia Garza Galindo, iniciaran a mediados del año pasado un juicio de nulidad, por considerar que los CSM son violatorios del artículo 27 de la Constitución.

Ramírez Corzo advierte que esos contratos están apegados a derecho y que incluso ya se ha demostrado que no contravienen a la Constitución. “En el tema de la controversia constitucional se analizó y se determinó que eran constitucionales, por eso no se dio entrada a este litigio. Las demandas que enfrentamos están en los juzgados”.

“Sería muy penoso y muy perjudicial que esto no siguiera su curso. Actualmente hay tanto ruido en el tema que prácticamente han espantado a las empresas que pudieran participar. Una empresa para poder venir a invertir en este tipo de proyectos necesita certidumbre jurídica y mientras haya ruido se pierde el interés por participar y eso es lo que está ocurriendo.”

El director de Pemex dice que la discusión no debe estar en este ámbito, pues los CSM “son totalmente legales y constitucionales; además, permiten traer capital con el esquema de términos de repago”.

En este esquema, explica, “nosotros no pagamos, no empezamos a pagar esas inversiones sino hasta el momento en que Petróleos Mexicanos recibe los ingresos de ese gas producido; entonces, se trata de contratos autofinanciables”.

Ramírez Corzo afirma que, aunque los CSM se tienen que registrar como Proyectos de Infraestructura Diferida de Gasto (Pidiregas), el capital que se utiliza para el desarrollo de los pozos y la generación de gas no compromete recursos financieros ni del presupuesto de Pemex.

“Nuestras mejores estimaciones indican que en el 2014 tendríamos que estar importando crudo; para mí eso es más grave que lograr las alianzas estratégicas como lo hace todo el mundo –los chinos, los noruegos, los venezolanos, todo el mundo— y todos los países que tienen hidrocarburos tienen este tipo de alianzas para poder producirlo”, advierte Luis Ramírez Corzo.

 

Reservas petroleras

En el tema de las reservas petroleras, Luis Ramírez Corzo asegura que “tenemos un futuro muy promisorio”. Sin embargo, dice, “estamos atados con la insuficiencia de recursos de inversión y tecnología, principalmente”.

Desde que Ramírez Corzo asumió la dirección de Pemex Exploración y Producción –en 2001– la principal inversión se realiza en el área de exploración, considerada como una de las áreas estratégicas en la industria petrolera.

“Durante más de 20 años no nos preocupamos por la restitución de las reservas, nos dedicamos a extraer las reservas en los niveles de producción que nos permitieron los proyectos de inversión y las asignaciones presupuestales que se dieron.”

El director de la paraestatal asegura que el nivel de reservas totales asciende a 48 mil millones de barriles diarios; éstas son reservas estimadas para 27 años. “En el tema de reservas probadas traemos un volumen de alrededor de 16 mil millones de barriles que nos darían, a la producción actual, para unos 13 años, aproximadamente”, señala.

A nivel internacional, dice Ramírez Corzo, los países que cuentan con compañías petroleras nacionales, e incluso las compañías privadas, tienen reservas para seis u ocho años, máximo.

“El estándar internacional es entre seis y ocho años; nosotros traemos 12; pero el problema es que todas estas empresas a nivel internacional tienen una tasa de restitución de reservas del ciento por ciento de reserva probada”.

En el caso de Petróleos Mexicanos, explica, fue hasta la actual administración que el tema de restitución de reservas se puso en la mesa. “Nosotros tomamos un promedio histórico con una tasa de restitución de reservas de 25 por ciento”.

De 1980 a 2000, el promedio en la tasa de restitución de reservas ascendió a 25 por ciento. Al cierre del 2004, la tasa de restitución fue de 52 por ciento. “Si se da la inversión requerida para nuestro plan de negocios, en el 2010 estaríamos sustituyendo el ciento por ciento de lo que producimos”, afirma Ramírez Corzo.

Añade que éste es el gran objetivo de la paraestatal. “Mientras no lleguemos al ciento por ciento de la tasa de restitución de reservas totales, va a haber una reducción del volumen de las reservas; entonces el objetivo de esta administración y que continuará al mediano y largo plazos, es tener recursos de inversión para cerrar esa brecha y llegar al ciento por ciento en la tasa de restitución de reservas al 2010”.

De 2001 a 2004, Pemex invirtió un promedio anual de mil 500 millones de dólares para exploración petrolera, que durante 20 años ascendió a 300 millones de dólares por año. La inversión actual, advierte Ramírez Corzo, es un mínimo suficiente.

“Para nuestros niveles de necesidades, la inversión exclusivamente para exploración debe oscilar entre mil 500 y 2 mil millones de dólares. Gracias a esta visión, llevamos una inversión acumulada en exploración de aproximadamente 4 mil 550 millones de dólares.”

El director de Pemex señala que las aguas profundas del Golfo de México contienen la mayor parte del recurso petrolero prospectivo. En este sentido, apunta, “no tenemos recurso suficiente de inversión, ni tecnología ni prácticas para convertir ese recurso en reservas”.

El cambio del régimen fiscal, asegura Luis Ramírez Corzo, “vendría a coadyuvar a que nosotros pudiéramos entrar en la explotación de esos yacimientos una vez que se confirme la reserva. Pero también es necesario modificar las leyes para que nos permitan las alianzas estraatégicas con empresas que a su vez se asociarían con empresas nacionales para poder entrar con capital, tecnología y con capacidad de ejecución a esos proyectos”.

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