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Para las aseguradoras, premio a la paciencia
Paul Sánchez Aguilar
Con la tasa de ahorro interno más alta en las últimas décadas, la industria de los seguros capitaliza la mayor cultura financiera de los usuarios mexicanos y se dirige a alcanzar una participación de 4 por ciento en el Producto Interno Bruto. Nuevas empresas, mayor competencia y hasta la lucha contra la piratería de productos financieros son los retos que enfrenta este sector
Aunque la participación del sector asegurador dentro del Producto Interno Bruto (PIB) sólo se ubica en dos por ciento, las empresas que participan en esta industria acumulan algunos avances que les permitirán duplicar ese porcentaje en los próximos años.
De acuerdo con cifras de ese sector al tercer trimestre de 2004, el ramo creció 13.1 por ciento en términos reales, en comparación con el mismo periodo del año anterior. Esta dinámica obedece al incremento en la venta de seguros por 101 mil 784 millones de pesos gracias a la comercialización de los seguros de vida con altos componentes de ahorro.
A septiembre de 2004, los asegurados en su conjunto habían contratado 45 millones de pólizas y certificados que dejaron una derrama de 19 mil millones de pesos.
El presidente de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), Rolando Vega Sáenz, aclaró que los 45 millones de contratos no necesariamente corresponden a uno por asegurado, dado que en algunos casos una sola persona cuenta con más de un seguro, por lo que la penetración del sector aún puede avanzar de manera sustancial.
Dentro de su función de resarcir pérdidas ante la ocurrencia de un siniestro, hasta el tercer trimestre de este año las aseguradoras pagaron indemnizaciones por 51 mil 252 millones de pesos, lo que representa 3.5 por ciento más que hasta septiembre de 2003.
Las aseguradoras están obligadas a constituir reservas suficientes para pagar indemnizaciones en caso de que ocurra un siniestro. Estas reservas se constituyen tomando un porcentaje de las primas que pagan los asegurados, las cuales sumaron 209 mil 511.6 millones de pesos al tercer trimestre de 2004, un incremento real del 10.9 por ciento respecto al ejercicio anterior.
Como parte del desarrollo de las aseguradoras, éstas cuentan con autorización para invertir dichos recursos, que para el periodo en cuestión alcanzaron 226 mil 518.18 millones de pesos. Estas reservas son invertidas, en su mayoría, en instrumentos emitidos por el gobierno federal calificados como de bajo riesgo.
El gremio
La Comisión Nacional de Seguros y Fianzas (CNSF), órgano de supervisión y vigilancia, que preside Manuel Aguilera Verduzco, informó en cifras preliminares al 28 de octubre de 2004, que el sector asegurador se encontraba conformado por 87 instituciones, de las cuales una era institución nacional de seguros, una sociedad mutualista de seguros y el resto instituciones privadas.
De estas 87 empresas, siete de ellas estaban incorporadas a un grupo financiero, 38 presentaban capital mayoritariamente extranjero con autorización para operar como filiales de instituciones financieras del exterior.
De manera adicional, seis compañías contaban con capital mayoritariamente extranjero, al mismo tiempo que pertenecían a algún grupo financiero.
En cuanto a las instituciones de seguros autorizadas para ofrecer los seguros de pensiones derivados de las leyes de seguridad social, a septiembre de 2004 sumaban 11.
Pero el sector ha estado en pleno movimiento.
La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) revocó la autorización otorgada a Swiss Re México para organizarse y funcionar como institución de seguros filial.
Asimismo, se autorizó la fusión entre Seguros Banorte Generali y Generali México, Compañía de Seguros.
De manera adicional, XL Insurance México y Royal & SunAlliance Pensiones (México) fueron autorizadas por Hacienda para operar como instituciones filiales de seguros y pensiones, respectivamente.
Se espera que pronto, tres empresas más sean autorizadas para operar en nuestro país. Una de ellas en el ramo de salud, otra en la operación de daños y una más en gastos médicos.
Estas tres empresas ya recibieron la conformidad de la CNSF, lo cual quiere decir que corresponderá a la Dirección General de Seguros y Valores de la Secretaria de Hacienda y Crédito Público verificar que cumplieron cabalmente con los trámites necesarios.
Una empresa más está en espera de recibir la aprobación para trabajar en México y podría ser aprobada en el 2005.
La institución se enfocará a la operación de daños con un enfoque de brindar el seguro de título de propiedad.
Estabilidad y seguridad
Fortuna, Negocios y Finanzas entrevistó al director General de Seguros y Fianzas de la SHCP, Ignacio López Merlo.
El funcionario señaló que el gobierno federal “ha proporcionado a los inversionistas institucionales del sector asegurador instrumentos atractivos desde el punto de vista de seguridad, rendimiento y rentabilidad”.
La intención del gobierno federal, expresó, consiste en apoyar a las aseguradoras para que la inversión de sus reservas se realice de manera transparente, lo cual, aseveró les permitirá coadyuvar con la política económica del país.
De igual forma, precisó, las cantidades que las aseguradoras invierten revelan la confianza que mantienen en los instrumentos que ofrece el gobierno federal.
La movilidad de los productos de las aseguradoras, dijo, les genera certeza de que resolverán sus necesidades de liquidez ante futuras necesidades vinculadas con el pago de indemnizaciones en caso de la ocurrencia de un siniestro.
Por su parte, aseveró, que si se analizan los últimos cuatro años, las reglas de inversión de reservas técnicas y del capital mínimo de garantía han tenido modificaciones de actualización constante por parte de la CNSF para incorporar una mayor variedad de instrumentos de inversión, entre los que se encuentras títulos de organismos internacionales.
Piratas del sector
Los procesos de globalización y liberalización de las economías en el mundo han traído para la industria mexicana de seguros el reto de adecuar sus operaciones a esquemas de regulación internacionales.
En su función de supervisión y regulación, la CNSF realiza esfuerzos para poner en práctica estándares de carácter internacional en favor de la solvencia de las instituciones.
Para la adecuada aplicación de los estándares de regulación internacionales, la CNSF participa de manera activa con organizaciones tales como la Asociación Internacional de Supervisores de Seguros, Asociación de Supervisores de Seguros de América Latina y el Comité de Seguros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico.
La presencia de mayor número de empresas tanto estadounidenses como europeas en el mercado mexicano ha propiciado numerosas exigencias al mercado nacional, lo cual les requiere incursionar en nuevos canales de comercialización e invertir en más y mejor tecnología que les permita mejorar sus operaciones.
Es obvio que las instituciones extranjeras que buscan establecerse en territorio mexicano deben apegarse a la Ley General de Instituciones y Sociedades Mutualistas de Seguros (LGISMS).
A pesar de que la legislación de seguros es clara en el sentido de autorizar la operación de extranjeros en México, aún subsisten casos aislados de empresas que venden seguros en nuestro país de manera fraudulenta, lo cual dificulta su detección por parte de las autoridades.
Estas empresas “piratas”, no cuentan con los permisos expresos de la autoridad y tampoco respetan la legislación mexicana en materia de autorización para operar en nuestro país.
Las compañías “piratas” ingresan a territorio mexicano y colocan negocios entre personas físicas y morales que, sin saber, están expuestas a que al momento de reclamar la indemnización se darán cuenta de que tales compañías no cuentan con ningún respaldo y nadie le responderá al asegurado.
Algunas de las argucias que anteponen son ofrecer coberturas que en nuestro país no existen; sin embargo, la LGISMS establece que si una persona requiere de una cobertura que las instituciones nacionales no presentan en su portafolio de producto, deberá comprobar esta situación y hacer la solicitud correspondiente para que una aseguradora internacional otorgue el servicio.
Sólo en estos casos una empresa extranjera podría proporcionar sus servicios a una persona en territorio nacional, pero antes deberá agotar todas las instancias e incluso podría realizarse la negociación a través de una empresa perfectamente autorizada en México.
Primas deducibles
Así como el tema de las empresas “piratas” preocupa y ocupa a las autoridades en seguros, existen más asuntos que serán retos y oportunidades para el gremio asegurador.
La AMIS, en coordinación con la CNSF, ha conformado grupos de trabajo para encontrar soluciones a situaciones, algunas añejas, que permitirán al sector ofrecer más y mejores formas de aseguramiento.
Sólo por enumerar algunos pendientes en los que la industria está trabajando, citaremos las peticiones que en materia fiscal ha realizado para que se logre la deducción fiscal del pago de primas de seguros de vida individual.
Un negocio que no ha dejado dormir a muchos y además les ha obligado a invertir y a posponer el pago de dividendos, ha sido la obligatoriedad que se pretende dar al seguro para automóviles a nivel federal.
También se encuentra la transparencia para que los beneficiarios elijan el régimen de rentas vitalicias que más les convenga, el cual se ha visto mermado por malas prácticas dentro del mercado. Esta situación va aparejada con la necesidad del sector por recobrar el flujo de recursos hacia las empresas de seguros especializadas.
Retos para el 2005
En torno a los desafíos que el sector vivió durante 2004 y que resultaron significativos para las aseguradoras, el actual presidente de la Asociación de Funcionarios del Sector Asegurador, Raúl Miguel Alonso O, destacó que lo más relevante fue la disposición por parte de la autoridad (CNSF) de aplicar el margen de solvencia dinámico.
Al respecto explicó que a través de este margen las instituciones podrán preparar escenarios para un futuro inmediato, lo cual les permitirá formular perspectivas en plazos de dos, tres y hasta cinco años para que el propio asegurado tenga la oportunidad de conocer cómo se encuentra y hacia dónde encaminará sus pasos cada aseguradora.
Lo anterior, añadió, se interpreta como escenarios realistas de la compañía con el respaldo de la supervisión de la autoridad y no sólo consistirá en presentarlos sino también en llevarlos a cabo. En este sentido, la autoridad tendrá la injerencia de revisar, vigilar y supervisar los escenarios de las instituciones.
El funcionario precisó que uno de los principales renglones que la autoridad revisará es la suficiencia de las reservas, “por ende, tendremos que tener calzadas tanto las inversiones como las reservas”.
En materia de inversión, Raúl Miguel Alonso expresó que la ley se ha modificado de tal forma que a las aseguradoras se les permite tener mayores facilidades en este terreno, naturalmente con sus respectivas limitantes.
Respecto a los plazos de inversión, dijo, que actualmente se tiene la oportunidad de invertir a mayor plazo, situación que beneficiará de manera particular a las empresas que operan el ramo de vida.
Señaló que gracias a la aplicación de mejores prácticas de gobierno corporativo, las compañías de seguros han generado una mayor estabilidad en su operación, pues ahora tienen la posibilidad de “autorregularse”.
Para concluir, indicó que esta situación les permitirá desempeñarse con mayor apertura y que si incurren en un error u omisión al entregar informes a la autoridad, las empresas del sector tendrán la posibilidad de realizar las correcciones pertinentes sin tener que pagar multas por incumplimiento.
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