¿Quién es David Martínez?
Su nombre no figura en la lista de financieros mexicanos de abolengo. No ha ocupado cargos en la administración pública y no proviene del cerrado círculo bursátil. Sin embargo, en sólo unos años ha puesto en jaque a los despiadados fondos de Wall Street, conocidos como "buitres" y acapara la atención de la prensa estadounidense por su ostentoso estilo de vida. La prensa argentina de negocios lo llama "El City Mexicano", mientras que la comunidad empresarial de ese país se pregunta ¿quién es el agresivo inversionista David Martínez?
Presidente del fondo Fintech, con oficinas centrales en Londres y Estados Unidos, Martínez, sin mayores aspavientos, se colocó en la pelea por la empresa Cablevisión de Argentina, cuyos acreedores tomaron el control y en donde el fondo buitre Huff tuvo que dejar libre el terreno al que dirige Martínez.
El periódico argentino Edición1 realizó un recuento de los acontecimientos que han colocado a Martínez bajo los reflectores después de que el diario del magnate Rupert Murdoch, The New York Post, informó que el inversionista mexicano compró una residencia en Manhattan por 42.5 millones de dólares, más 2.5 millones en comisiones. Además, Martínez decidió invertir otros 13 millones de dólares en remodelaciones.
Aquí en México, Martínez se ha atrevido a poner en jaque al propio Ricardo Salinas Pliego al buscar el control del Grupo Iusacell, operador de telefonía celular que pertenecía a Carlos Peralta. La oferta del fondo de inversión Fintech por Iusacell no ha prosperado, por lo que ahora Martínez ocupa su tiempo en tomar el control del otro imperio regiomontano de la celulosa y el papel, Cydsa, luego de que sus tenedores de bonos son dueños del 60 por ciento y que bajo la representación de Martínez se convertirán en los nuevos dueños de Cydsa a partir del próximo 19 de enero.
Pero en el historial de Martínez aún no acaban las sorpresas, pues la prensa extranjera recuperó la participación del presidente de Fintech, en su época de directivo bancario, en la incursión de Raúl Salinas de Gortari y de su repentina fortuna en los circuitos bancarios internacionales. ¿Qué más habrá?
Españoles en el AICM
Para mejorar la seguridad del aeropuerto de la Ciudad de México, las autoridades de esa central aeroportuaria firmaron un contrato anual con la empresa española Eulen, por 36.3 millones.
Considerado uno de los principales aeropuertos del mundo con un tráfico anual de 22 millones de pasajeros, el director general de Servicios de Eulen, Jorge Adeva, informó que para cumplir se contrataron a 500 vigilantes de seguridad.
La compañía ibérica también busca incrementar su participación en el sector ferroviario en donde ha desarrollado y patentado un cierre de seguridad para los vagones de mercancías de Ferromex, con lo que se ha reducido los robos en 25 por ciento. El transporte ferroviario de mercancías mantiene altos niveles de rool de mercancía, lo que lo convierte en un mercado atractivo. A través de una licitación pública nacional, Eulen, vía su filial de México, será responsable hasta septiembre del 2005 de la seguridad y vigilancia en el punto de inspección y salas de última espera.
El contrato para dar seguridad a la aerolínea Delta Airlines en Santo Domingo supone para Adeva el espaldarazo a la empresa en el único aeropuerto del Caribe que, junto con el de La Habana, Cuba, no está sometido al riguroso control de seguridad de Estados Unidos, muy reforzado desde los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001. En julio pasado, la compañía consiguió firmar un contrato para dar seguridad en ese aeropuerto a American Airlines.
Vivienda social
La fundación Jimmy Carter, que auspicia el programa de autoconstrucción y ayuda mutua Hábitat para la Humanidad, tiene la meta para el presente año dotar de una vivienda sencilla, eficiente y ecológicamente responsable a mil 500 familias de zonas marginadas, lo que representa un incremento del 50 por ciento, en relación con el periodo anterior.
El director ejecutivo nacional de Hábitat para la Humanidad, Gustavo Gutiérrez Lee, informó que los montos de inversión van de 75 a 100 millones de pesos, cifra que es baja porque los convenios de colaboración celebrados con firmas como Cemex, Amanco, Mexalit y Wal Mart, entre otras, les permite adquirir insumos a precios muy competitivos.
Estas alianzas, afirma, rompen con los paradigmas tradicionales y han permitido que a lo largo de 15 años se haya atendido a 14 mil 700 familias de zonas marginadas que perciben entre uno y tres salarios mínimos, sector que no cubre el perfil para obtener un crédito hipotecario del Infonavit y menos el bancario.
Es así como familias de comunidades marginadas de Baja California, Sonora, Chihuahua, Tamaulipas, Nayarit, Guanajuato, Veracruz, Puebla, Distrito Federal, Estado de México, Morelos, Guerrero, Oaxaca y Chiapas hoy tienen una vivienda de entre 30 a 49 metros cuadrados, mediante un crédito que va de los 32 mil a 65 mil pesos a un plazo de siete a 10 años, sin interés.
Balance para las Sofoles
Durante el 2004 uno de los sectores con mayor dinámica fue el de las Sociedades Financieras de Objeto Limitado (Sofoles), intermediarios que si bien iniciaron su actividad en el segmento de créditos para autos y vivienda, ahora extienden su participación en los rubros de las pequeñas y medianas empresas (pymes).
La primera Sofol que atenderá a las pymes se conoce ya como Hirpyme, que no estará sola, pues la Secretaría de Hacienda está por autorizar a cuatro intermediarias más para desarrollar la misma actividad. Se trata de la Financiera Mercurio, encabezada por Manuel Alonso Espinosa Iglesias; la Sofol Monex, a cargo de Manuel Noriega; el grupo Finarmex y la Sofol Ficen.
Esas Sofoles contarían con el apoyo de Nacional Financiera y con el aval de la Secretaría de Economía. También se dieron algunas bajas en el sector, pues la Secretaría de Hacienda y Crédito Público revocó la autorización otorgada a Prime Capital para operar como Sofol, también conocida como Financiamiento TC no otorgó créditos por más de 11 años, por lo que se inició su proceso de liquidación.
Bonholders, al mando
Las reformas en el gobierno corporativo vinculadas con la nueva Ley de Quiebras permitieron que, por primera vez, tenedores de bonos al obtener la mayoría del capital (60 por ciento) de una compañía mexicana inscrita en la Bolsa Mexicana de Valores, como parte de la reestructuración de deuda.
Antes de la derogación de la Ley de Quiebras y Suspensión de Pagos, las empresas que tenían dificultades podían apoyarse en la ley de bancarrota, que favorecían a los deudores, para bloquear a los acreedores de manera definitiva.
La primera empresa que ha sufrido este proceso es Cydsa, el conglomerado de textiles y fibras sintéticas, que no pudo competir contra sus rivales externos y acumuló una deuda superior a los 400 millones de dólares.
El grupo encargado de la transacción de bonos a capital fue Fintech Advisory con operaciones de Londres y Nueva York, que convertirá 159 millones de obligaciones de Cydsa que vencerán en el 2009, por el 60 por ciento de las acciones, tanto con derecho a voto como sin derecho a voto.
Sin embargo, el abogado especialista en derecho concursal, Horacio Gómez Mendieta, aseguró que este primer caso podría mostrar los problemas a los que se enfrentará una compañía bajo el control de un fondo que sólo se dedica a las transacciones de mercado.
Pero la reestructuración de Cydsa abarca la asignación de una nueva junta directiva con una experiencia de negocios más amplia y más independiente, eliminación de la mayoría de los costos indirectos, liquidación de todas las operaciones que no son rentables, entre otros.
Los problemas ya comienzan. Cydsa acaba de informar que, por falta de quórum, aplazó para el 19 de enero la asamblea general extraordinaria de tenedores de notas que controlan más de 158 millones de dólares. La asamblea original estaba programada para el 15 de diciembre y el quórum requerido era de 75 por ciento del valor de las notas.
En el aplazamiento para el próximo 19 de enero de 2005, el quórum necesario es del 50 por ciento más uno.