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Operadores de cable en la ruta de la convergencia
Irene Levy*
La convergencia llegó para quedarse. La integración de servicios múltiples de telecomunicaciones por medio de una infraestructura única promete reducir los costos de operación de empresas y mejorar el acceso de la población a la tecnología. Los operadores de televisión por cable han dado un paso adelante en este reto.
Gracias al desarrollo de la tecno-logía comenzamos a modificar nuestra concepción de las telecomunicaciones. Antes era imposible asociar, por ejemplo, televisión con telefonía, de hecho aún llamamos a los equipos por el servicio o aplicación que originalmente tenían (teléfono o telefonía). Sin embargo, la tendencia sin retorno es la convergencia, lo cual significa concurrir en un mismo fin, unirse en un punto.
En materia de telecomunicaciones podemos decir que la convergencia tecnológica implica que la infraestructura de las redes transportan toda la información sin importar si es voz, datos o vídeo, y que a las empresas se les permita prestar todos los servicios que sus redes soporten.
Las tecnologías ya no deben ser vistas como productos. Por esta razón, las barreras artificiales (regulatorias) que se impongan a la convergencia deben existir sólo si
contribuyen a crear un ambiente de transparencia y sana competencia en beneficio de los consumidores.
Cualquiera que sea la tecnología que se utilice, la instalación y operación de una red de telecomunicaciones requiere de una inversión importante. Dentro de una misma red existen partes que son más costosas que otras, en específico me refiero al acceso –también llamado “última milla”–, es decir, al tramo que va desde las instalaciones del operador hasta el usuario final, su casa u oficina.
Así pues, en México, existen pocas redes alámbricas que tienen suficiente capilaridad para atender de manera importante el mercado de telefonía fija del país: 1) Telmex, 2) las redes de televisión por cable, y 3) las redes eléctricas de Luz y Fuerza del Centro y de la Comisión Federal de Electricidad.
Y aunque promete muchísimo la utilización de la tecnología Power Line Communication (PLC), que permite la transmisión de señales de telecomunicaciones a través las líneas eléctricas de media y baja tensión, lo que ya está en la mesa es la utilización de las redes de cable coaxial, que actualmente prestan servicios de televisión restringida (de paga) y algunas ya con acceso a internet, para la prestación de servicios de voz.
El año pasado la Cámara Nacional de la Industria de Televisión por Cable (Canitec), solicitó a la Comisión Federal de Competencia (Cofeco), su opinión principalmente sobre dos asuntos capitales:
1. Sobre la pertinencia de que la SCT autorice a los concesionarios de televisión por cable prestar de manera directa servicios de telefonía fija por medio de sus redes.
2. Sobre la viabilidad de que les otorgue dicha autorización, manteniéndose la prohibición a Telmex para que no pueda prestar servicios de televisión por cable cuando menos durante los próximos diez años siguientes a que se autorice a los “cableros” prestar telefonía.
En relación con lo anterior, la Cofeco le dijo al secretario de Comunicaciones lo siguiente:
1. Sí a que los operadores de televisión y audio restringidos ofrezcan el servicio de telefonía en el plazo más breve posible y con la menor carga regulatoria.
2. Sí a que los operadores de telefonía presten servicios de televisión y audio restringidos. Adicionalmente en este punto, la Cofeco propuso establecer un plazo máximo de espera de dos años para el establecimiento, despliegue y operación de redes bidireccionales distintas de la red de telefonía fija local, en áreas geográficas donde no existan redes de banda ancha alternas a la de telefonía fija.
Así que haga usted cuentas: en México existen alrededor de 3 millones 200 mil suscriptores de televisión por cable y 14 millones de líneas fijas residenciales. Si consideramos que los suscriptores de televisión por cable lo son también de telefonía fija, Telmex tendrá competencia, de la noche a la mañana, en casi una cuarta parte de su mercado, y nosotros, los consumidores, tendremos al fin otra opción de telefonía local fija. Veremos ahora cuánto tiempo más tarda la SCT en hacer realidad la convergencia que apoya vehementemente el órgano pro-competencia.
*Es miembro del Consejo Directivo del Instituto del Derecho de las Telecomunicaciones.
www.idet.org.mx irenelevy@prodigy.net.mx
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