Simitel, nuevos paradigmas
Zosimo Camacho
Para la empresa de telecomunicaciones ha quedado atrás el lema “Hecho en México”; apuesta por el “Creado en México”
Marcus Dantus y Serge Kruppa no se arredran. Los empresarios de Simitel desafían la tradición que confina a los empresarios mexicanos a distribuir y dar manteniemiento a la tecnología desarrollada en el extranjero. También les tiene sin cuidado el que con 13 empleados constituyan un pequeña empresa en un mercado dominado por grandes empresas.
Seleccionada como la Empresa 2003 de la organización internacional Endeavor y, a sólo cuatro años de haber sido creada, Simitel genera productos modulares propios como el intérprete de voz Voice XML, Soft ACD o Distribuidor automático de llamadas, Soft dialer o marcador progresivo, mail o Correo electrónico por teléfono y el Phraser o módulo de personalización de llamadas. Asimismo, ofrece servicios de consultoría y administración de proyectos de telefonía y bases de datos.
“Somos una empresa dedicada a mejorar los procesos telefónicos de las compañías en México. Y lo hacemos mediante el uso de nuestra tecnología de reconocimiento de voz y de conmutadores ivr’s. Nos enfocamos a compañías que tienen la necesidad de procesar llamadas, que tienen la necesidad de un call center de 60 posiciones o menos”, dice Marcus Dantus.
El empresario considera que es momento de que el país deje atrás la idea de que los mexicanos sólo pueden importar, distribuir y dar mantenimiento a la tecnología. Asegura que Simitel es una muestra de que en México se puede desarrollar tecnología e, incluso, exportarla.
“El futuro inmediato de Simitel es abrir operaciones en Estados Unidos. Queremos expandirnos en México y salir adelante en otros países que, en parte, es una de las cosas que necesita este país: empresas que puedan ser exitosas a nivel mundial, especialmente desarrolladoras de tecnología y de valor agregado. Dejamos atrás el lema ‘hecho en México’ y adoptamos el ‘creado en México’”.
Acreedora al primer lugar en el concurso de tecnología 2004, Primer Premio Intel, Simitel concluyó un año exitoso al convertirse en una de las tres primeras empresas en recibir financiamiento del Programa Nafin-Conacyt. Con esta inversión, Simitel se propone a terminar su desarrollo de centro de contacto virtual (IceCAP) con el propósito de iniciar la comercialización del producto en los próximos meses.
El emprendedor: “un loco”
Extrovertido, el director general de Simitel está convencido del talento mexicano, pero distingue entre un emprendedor y un “changarrero”. Asegura que un emprendedor arriesga y no se fía de los paradigmas.
“En México hay muchas negocios con una visión muy limitada de hasta dónde pueden llegar. Hay talento, pero aún no termina de irse del todo la imagen de inferioridad, especialmente en el área de tecnología, frente a las compañías japonesas, americanas o europeas. Hasta ahora se empieza a observar el talento interno y la capacidad para sobresalir en áreas tan complejas como la del desarrollo de productos tecnológicos.
“Sin duda podemos competir con las empresas extranjeras. Lo que pasa es que el enfoque de México desde un inicio había sido mantener y distribuir, nuca desarrollar ni crear tecnología.”
De acuerdo con Marcus Dantus, el emprendedor es un aventurero que rehuye del conformismo, pero en México, además, “es un loco, sin lugar a dudas”. Y reconoce que tampoco le gusta ser empleado de nadie.
“Se trata de una persona que se atreve a seguir un sueño, afrontar un reto y a sacar adelante un proyecto, una idea; pero no lo hace con una visión limitada: está dispuesto a crecer y ser realmente competitivo.”
Dantus, con estudios en Ciencias de la Comunicación en el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores Monterrey (ITESM) así como en la Universidad de Pensilvania, señala que México ya no puede ser un país maquilador porque “ya son muchos los países en donde la mano de obra es más barata”. Agrega que se deben buscar nuevas rutas para generar valor.
“Los mexicanos tenemos como virtudes la improvisación y la inventiva: la capacidad de ingeniárnoslas. Y esto bien aplicado podría ser una ventaja competitiva importante a nivel mundial. Y organismos como Endeavor ayudan a explotar este tipo de ventajas y a colocar a México en el mapa mundial de compañías interesantes, inteligentes y con potencial de crecimiento.”
Experiencia Endeavor
La alianza de Simitel con Endeavor inició con el proceso de selección que culminó en marzo de 2003. De acuerdo con Marcus Dantus, Endeavor le ha permitido tener un grupo de asesores “altamente calificados”; una fuente de inversión como Nacional Financiera y, la internacionalización de sus negocios.
“No te diría que mi crecimiento es exclusivamente a raíz de Endeavor; sin embargo lo que hizo fue abrirme las puertas para que más compañías me escuchen. Desde que incorporamos el logotipo de Endeavor en nuestras tarjetas se nos han abierto muchas puertas.
“La red de emprendedores Endeavor te permite el acercamiento con mucha gente que de otra manera no lograrías; ofrecen muchos cursos, conferencias y un tipo de entrenamiento de muy alto nivel al cual ordinariamente una empresa del tamaño de Simitel no tendría acceso. Además, como empresa chica, siempre es importante que te den visibilidad y Endeavor nos ha dado mucha visibilidad. Ahora hacemos negocios con empresas de distintas partes del mundo.”
Dantus asegura que Endeavor es importante no sólo por lo que representa para las empresas que participen en el proceso de selección y son reconocidas por la organización internacional, sino por el impulso económico que genera para los países en desarrollo como México.
“Un organismo como Endeavor es esencial para el crecimiento de un país. Es una excelente idea, cómo no se me ocurrió a mí”, concluye Dantus.
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