La guerra por los cruceros
Carmen Cruz Gracia
Como cada año que se discute la asignación de recursos, los municipios y ayuntamientos aparecen como el eslabón más desprotegido. Para el 2005, sin embargo, la Secretaría de Turismo busca que, con un nuevo impuesto a los turistas que llegan en cruceros a destinos nacionales, se obtengan recursos para el desarrollo de infraestructura turística en esas entidades. La propuesta, no obstante, ha generado una polémica en torno a los efectos secundarios del nuevo cobro a una de las actividades con mayor crecimiento

El turista extranjero en un crucero que atraviese aguas mexicanas y visite destinos como Cozumel tendría que pagar un derecho de 10 dólares, recursos que se destinarían al desarrollo de ayuntamientos y municipios que reciban a las embarcaciones extranjeras.
El proyecto, sin embargo, desata una verdadera batalla entre los empresarios del sector, quienes aseguran que la iniciativa impulsada por la Secretaría de Turismo pondría en peligro una actividad que ya representa ingresos por casi 700 millones de dólares.
Sin embargo, en la primera quincena de octubre los diputados del Partido Revolucionario Institucional Luis Antonio Ramírez Pineda, José Arturo Alcántara, Francisco Suárez Dávila, y el panista José Osuna Millán, integrantes de la Comisión de Hacienda y Crédito Público, afirmaron que no autorizarán ese cobro.
El argumento es que "puede afectar de manera negativa al turismo de cruceros".
Ese mismo día, el secretario de Turismo, Rodolfo Elizondo, dijo que esa decisión privaría a los municipios de recursos para infraestructura turística. El 80 por ciento de los 110 pesos se destinaría al municipio que recibe el barco y el 20 restante para el Instituto Nacional de Migración.
En tanto, Francisco Madrid Flores, subsecretario de Operación Turística de la Secretaría de Turismo (Sector), a quien los empresarios vinculados con los cruceros identifican como el autor de la propuesta, asegura en entrevista con Fortuna, Negocios y Finanzas que la industria de cruceros ha crecido en los últimos años en casi un 10 por ciento, en tanto que el turismo lo hizo en los noventas entre el 4.1 y 4.2 por ciento.
El número de arribos a puertos mexicanos prácticamente se duplicó entre 2001 y 2003, años en los que el turismo se vio seriamente afectado por los ataques terroristas del 11 de septiembre.
Madrid Flores dice que, de acuerdo con información del Banco de México (Banxico), el año pasado a través de la actividad de los cruceros se calculó un ingreso de divisas superior a los 360 millones de dólares, más o menos un cuatro por ciento de los ingresos totales que percibe el país por concepto del ingreso de visitantes internacionales.
Por tal motivo, a través de la nueva Política Pública de Cruceros se busca promover un esquema fiscal que mejore los beneficios para esas entidades al invertir los recursos del nuevo cobro en obras de infraestructura, las cuales, incluso, servirían para mejorar la atención a los turistas, pues han sido resultado de las sugerencias del Comité Local de Cruceros.
Madrid aclara que el Ejecutivo está proponiendo a los legisladores el cobro de un derecho, no de un impuesto, que permita hacer frente a esa carga adicional de inversiones. "Pensamos que es una cantidad más que razonable, similar a la que cobran otros destinos competidores", dice el subsecretario de Operación Turística de la sector.
Y es que de acuerdo con el funcionario, este derecho de 10 dólares se cobraría una sola vez en el primer punto de entrada.
"Lo que tenemos que entender es que esto es un tema de fortalecimiento para la competitividad, la cual no debe basarse en una exención del impuesto, la competitividad, debe basarse en tener una oferta. Es evidente que algunos actores de la industria se verían afectados con un cobro de esta naturaleza; cuando nosotros hicimos el trabajo encontramos que México es un buen destino para los cruceros y no pensamos que por 10 dólares por puerto vayan a dejar de venir".
Sin embargo, comenta que la mayoría de las compañías navieras que tocan algún puerto del país o terminal para cruceros, provienen del mercado estadounidense; es decir, el 75 por ciento del tráfico mundial de cruceros es estadounidense y los dos grupos más importantes que arriban al país son Carnival (Princess, Los Costa) y el grupo Royal Caribbean.
En 2002, de acuerdo con la Secretaría de Turismo, el Caribe mexicano fue la zona más visitada por empresas de cruceros con una participación de 46.6 por ciento, sin embargo Cozumel sigue como líder mundial de los destinos de cruceros, seguida por sus competidores de Bahamas y Bermudas, las cuales junto con el Caribe mexicano concentran el 53. 8 por ciento del total mundial.
Los otros destinos importantes para el mercado de cruceros son Europa, con 10.9 por ciento; el Mediterráneo, con 10.2 por ciento; Alaska, con 7.9 por ciento; Hawai, 3 por ciento y América Latina con sólo 2.2 por ciento.
Durante el 2003 se registraron mil 305 arribos con 2 millones 708 mil visitantes y para el primer semestre de este 2004, se han recibido en promedio 705 embarcaciones con 1.5 millones de visitantes. Así, México ocupa el primer lugar mundial en la recepción de cruceros, equivalentes a seis millones 619 mil pasajeros.
Ramón Inzunza Ramos, operador turístico de la compañía Royal Caribbean y miembro del Comité de Cruceros de Ensenada, declara que no se deben cobrar cuotas adicionales, puesto que ya se paga entre 30 a 50 mil dólares por arribo, "consideramos lamentable que por un cobro (de 10 dólares por pasajero) se pierdan 690 millones de dólares".
Para este 2004, agrega, se tiene considerados para Ensenada 277 arribos, es decir 631 mil 750 pasajeros, mientras que para Cozumel se registrarán 355 arribos de diferentes empresas con un total de tres millones mil 129 pasajeros.
Las autoridades federales, agrega, lo único que pretenden es incrementar la recaudación en este sector sin importar que se ponga en riesgo su estabilidad. "Nadie le trae a México 6.5 millones de turistas al año sin que el gobierno mexicano, en sus tres niveles, tengan que invertir un peso. Estamos muy molestos y muy decepcionados, pues este es un problema político que nació por un grupito de hoteleros de Cancún, que dicen que los cruceros representan una competencia desleal para ellos", asevera Inzunza Ramos.
Mientras tanto, el director general de la Agencia Consignataria del Sureste y presidente de la Asociación Mexicana de Empresas para la Atención de Cruceros Turísticos, Javier Guillermo Clausell, considera como negativa la propuesta del nuevo impuesto para el sector de cruceros.
Un ejemplo de ello, indicó, lo tenemos en Cozumel con tres muelles -Puerto Maya, Internacional y Punta Langosta-, los cuales son administrados por distintas empresas privadas que por utilizar las instalaciones pagan una cuota por crucero de 45 mil dólares.
Ahora bien, si se toma en cuenta el número de barcos que llegan a Cozumel y la derrama económica que generan, las autoridades registran un ingreso anual de más de 20 millones de dólares, tan sólo por concepto de IVA.
Claussell agrega "que la economía de Cozumel depende en gran parte de la llegada de cruceros y de las visitas de mas de 600 mil pasajeros".
De no aprobarse el nuevo impuesto, la Asociación Mexicana de Empresas para la Atención de Cruceros Turísticos esperan aumentar el flujo de cruceros a estados como Yucatán, en donde desde hace dos años no se registraba la llegada de cruceros. Ahora, al cierre de este año se esperan 125 embarcaciones. Para Veracruz, dice el presidente de esta asociación, ya se esperan unos 25 cruceros.
"No nos gustaría ver a México sin cruceros; no quiero ver todo el logro que se ha hecho por muchos años irse por la borda, si el gobierno es necio e insiste. Hoy son 10 dólares, ¿y mañana, y pasado mañana?, ¿qué pasa si mañana, en la nueva propuesta del Ejecutivo, dicen que sean 20, que sean 30?", se pregunta Guillermo Claussell.
Ante la amenaza de que esta cuota se apruebe en el Congreso, el presidente de la Comisión de Turismo, Francisco Xavier López Mena, señala que este complemento a la Política Pública de Cruceros, elaborada por las secretarías de Turismo y Comunicaciones y Transportes, busca que los turistas que llegan en barcos contribuyan al desarrollo de los ayuntamientos y municipios que visitan. López Mena considera que las navieras tienen qué entender que no se trata de un impuesto que afectará sus operaciones, pues se cobrará a los pasajeros que trasladan.
Sin embargo, el diputado concede que la propuesta impulsada por la Secretaría de Turismo podría presentar algunas modificaciones:
"Me atrevo a decir que esta iniciativa de 110 pesos pudiera ser reducida, que pudiéramos encontrar una cantidad menor. Esto va a depender de la disponibilidad de quienes quieren cero, que estén dispuestos a aceptar que hay conveniencias para ellos en un gravamen", agrega el diputado.
(RECUADRO 1)
Política Pública de Cruceros
La Política Pública de Cruceros emitida por el gobierno de México busca dar rumbo y certeza a las actividades de esta industria, fomentando la coordinación entre las dependencias federales y los gobiernos locales y la relación con administraciones portuarias integrales, operadores de terminales para cruceros, operadores turísticos y los empresarios prestadores de servicios relacionados con la actividad.
Entre sus objetivos principales destaca promover el crecimiento ordenado de la industria de cruceros en los destinos turísticos del país, fomentar acciones entre las dependencias del gobierno con facultades en la materia de crucero, ofrecer mecanismos para potenciar el beneficio económico y social de los cruceros en las comunidades receptoras y impulsar el aumento de los niveles de competitividad y sustentabilidad de los destinos turísticos de cruceros.