Telecomunicaciones

Cuando el futuro nos alcance: IPv6

 Gonzalo Martínez Pous *

La evolución de las tecnologías de la información que vivimos en  forma tan acelerada, tiene un impacto relevante no sólo en el ámbito de las telecomunicaciones sino en nuestra vida cotidiana. La llamada revolución digital nos va alcanzando a todos y lo vemos en cualquier lado de forma cada vez más natural, como en los servicios de telefonía (VoIP); la telefonía móvil, Internet, servicios de radio y televisión basados en tecnologías IP; el comercio electrónico, en el supermercado a través de carritos inteligentes y hasta en los hogares "inteligentes" que pueden ser controlados desde un teléfono.

Todos estos beneficios traen también nuevos problemas que se tienen que resolver con la oportunidad debida. Basta recordar el tan anunciado peligro computacional del año 2000 en el que se temía que todas las redes informáticas mundiales se colapsaran la medianoche del 31 de diciembre de 1999, cosa que no sucedió pero que implicó que en todo el mundo nos previniéramos para dicho evento.

Otro hecho inminente, que cada vez se encuentra más cercano, es el relativo al reducido espacio que hoy en día existe para las direcciones IP en todo el mundo que fluctúa en alrededor de 4 mil millones de direcciones (el número exacto es 4 mil 294 millones 967 mil 296, según indica Jordi Palet en su estudio denominado Tutorial IPv6).

Lo anterior se debe a que el protocolo de Internet que se utiliza, conocido como IPv4, sólo tiene espacio para 32 bits, además de que tiene otras dificultades tales como la calidad del servicio, seguridad y movilidad, que han sido superadas a través de añadidos al protocolo básico. Sin embargo, estos parches presentan serios inconvenientes cuando se trata de usar estos tres añadidos en forma simultánea, según indica Palet.

La solución que se antoja cada vez más cercana para resolver este problema es la utilización de un nuevo protocolo de Internet conocido como IPv6 que ofrece un espacio prácticamente infinito de direcciones IP.

Esto es, 340.282.366.920.938.463.

374.607.431.768.211.456, además de que resuelve, mediante sus características básicas, también otros problemas tales como los de seguridad, calidad de servicio, movilidad, autoconfiguración, etcétera.

Y si lo anterior no fuera suficiente, afirma Palet, basta mencionar que la propia estructura del protocolo permite que éste crezca según las nuevas necesidades, servicios y aplicaciones que se vayan requiriendo.

Las otras posibles alternativas, como la renumeración y reasignación de los espacios de direccionamiento, se aprecian imposibles si pensamos en las necesidades de coordinación que tendrán que darse en todo el mundo.

Hoy día, la falta de direcciones no es apreciable en todo el mundo; sin embargo, en algunas zonas como China y otros países asiáticos obtener direcciones empieza a ser un problema.

Y si a lo anterior le sumamos que cada usuario va requiriendo más direcciones IP, el problema de la falta de direcciones se aprecia cada vez más real.

En México han sido las instituciones de educación superior las que han tomado el liderazgo en la administración de los nombres de dominio o direcciones IP y en el estudio de la solución que propone el IPv6, ellas son las que hoy se coordinan con el Internet Corporation for Assigned Names and Numbers (ICANN), ya que se acostumbra que la primera entidad que se conecta a Internet sea la que lleve a cabo dicha administración.

Si bien estas instituciones de educación superior lo han hecho maravillosamente, eso no implica que tengan que asumir solas la enorme responsabilidad de la administración de las direcciones IP y de decidir cómo México va a afrontar el reto que implica el IPv6, que afortunadamente afirma Palet, permite el uso concurrente del IPv4, por lo que no sería necesario realizar un cambio drástico en una fecha precisa.

De acuerdo con nuestra legislación, corresponde a la Comisión Federal de Telecomunicaciones la administración de toda la numeración nacional, no sólo la telefónica, por lo que la Cofetel no sólo está facultada para ejercer este liderazgo sino obligada, lo cual podría realizar perfectamente en coordinación con las instituciones de educación superior que han llenado este vacío regulatorio.

Asimismo, no hay que perder de vista que por el otorgamiento y registro de esos recursos numéricos se pagan cantidades que varían entre los 35 y 150 dólares que hoy no se encuentran previstos como ingresos de la Federación y que podrán implicar fórmulas de recaudación creativas que verdaderamente beneficien al contribuyente.

 

*Consejero del Instituto del Derecho de las Telecomunicaciones, A.C.

 

Esperamos sus comentarios sobre esta investigación:  

Nombre:
E-mail

Comentario:


 

 

 

 

 

 
 

Archivo | Noticias diarias | Publicidad | Directorio | Suscripciones | Contacto

Revista Fortuna. Av. Juárez No. 88, primer piso, despachos 110 y 111 Colonia Centro. Delegación Cuauhtémoc.
México D.F. C.P. 06040 | Tels: 9149-9802, 29 | Tel/Fax: 9149-9822 | Suscripciones: 9149-9802

Diseño web, Weblex, pagina en internet, Diseño de Paginas Web en Mexico. Sitio web

Recomienda