Un modelo de negocios que funcionó
Claudia Villegas
Al retomar su proyecto de crecimie nto, Grupo México, asegura Eduardo González, director corporativo de Finanzas de esta empresa, se decidió aplicar la experiencia en el negocio minero para lograr la expansión en el extranjero
El corporativo sabía que antes de aventurarse en el exterior habría que concretar un plan piloto y éste fue el caso de la incursión en el transporte ferroviario: intensivo en capital y en el cual se manejaban grandes cantidades de equipo pesado.
También se aprovechó la experiencia de la empresa en el manejo de sistemas de incentivos adecuados para las fuerzas de trabajo. Después de todo, el éxito de la privatización de la Minera Cananea en la década de los noventas fue, precisamente, la relación con el sindicato, una de las organizaciones obreras más activas del país.
En1998, el primer director general del Ferrocarril del Noreste fue un ejecutivo con formación en el negocio minero pero que logró, en menos de un año, que el flujo de operación de esa empresa no sólo fuera positivo sino que se elevara hasta 83 millones de dólares, después llegaría a 124 y luego a 155 millones.
El éxito en el negocio del transporte ferroviario se convirtió en la divisa de confianza para que el consejo de administración de Grupo México se aventurara a tomar la decisión de crecer en el extranjero y en el negocio central del grupo: la minería.
Así llegó la compra de Asarco y con ella la contratación, hasta entonces, del mayor crédito otorgado a una empresa mexicana por más de 2 mil millones de dólares, recursos que mediante una estrategia de leverage by out (apalancamiento) permitió adquirir los activos de Asarco a través de financiamientos con la banca internacional.
El fenómeno de la reconversión se repitió en Asarco: se vendieron activos no estratégicos que formaban parte de su patrimonio como fue el caso de Enthone, fabricante de productos químicos, así como America Linstone, lo que permitió reducir la deuda de mil 700 millones de dólares a 950 millones.
Al mismo tiempo, los gastos de operación de la minera con sede en Estados Unidos pasaron de 123 a 40 millones. El equipo directivo de Grupo México a cargo de la expansión en Estados Unidos decidió que prescindiría de los servicios de ejecutivos estadounidenses que ocupaban los mejores puestos y cuyos ingresos representaban un gasto importante para la nueva estructura.
De hecho, cerró la oficina de Asarco en Nueva York, en donde se empleaban a 180 personas para concentrar las operaciones y administración en Tucson.
Desde la administración de Asarco, Grupo México pudo controlar la oferta de su producción, por lo que no incrementó el volumen de cobre manera indiscriminada.
Pero el 11 de septiembre del 2001 representó un serio escollo para su estrategia: los costos de la energía eléctrica se elevaron de manera considerable, lo que comenzó a presionar los márgenes. Además, recuerda Eduardo González, la recesión de la economía estadounidense ocasionó una drástica caída en la demanda del cobre y la consecuente contracción de los precios.
Para cerrar el círculo de circunstancias adversas para una empresa exportadora, el tipo de cambio comenzó a fortalecerse y Grupo México vio disminuir sus utilidades.
Fue así como Asarco y subsidiarias se sumaron a los problemas de Grupo México que también presentaba complicaciones en el ambiente laboral.
En octubre del 2001, la agencia calificadora Moodys disminuyó la calificación de la deuda de Grupo México, lo que provocó que una emisión de notas estructuradas comenzaran a cobrarse en efectivo y a ejercer las garantías comprometidas en un fideicomiso, lo que provocó un gran deterioro del nivel de liquidez de la empresa que ya para ese momento registraba una deuda de mil 180 millones de dólares.
Ahora, Minera México, a pesar de que los precios del cobre han mostrado incrementos históricos, no descarta nuevas caídas, por lo que ha iniciado una estrategia de prepago de deuda con el propósito de enfrentar sin problemas escenarios de menor flujo de efectivo, pero sobre todo cumplir en tiempo y forma sus compromisos bancarios y bursátiles.
De hecho, Grupo México prevé que los precios del cobre en unos años podría caer por debajo de niveles 1.24 dólares la libra para llegar, incluso, a precios de 70 centavos.
Con una reducción hasta ahora de 260 millones de dólares de su deuda total por mil millones de dólares, Minera México, la principal subsidiaria del Grupo México, también espera convertirse en subsidiaria de la minera Southern Peru, con lo que se crearía una de las empresas productoras de cobre más importante a nivel mundial.
El vicepresidente de Relaciones Internacionales de GMéxico, Juan Rebolledo, explica la dimensión de la nueva empresa: "Se va a crear una empresa a nivel mundial, con grandes ventajas si llega a consolidarse".
Rebolledo reconoció que uno de los incentivos de esta fusión es liberar el valor que tiene Minera México, pues como tal no cotiza como empresa pública en los mercados. Así, Minera México cotizaría en Nueva York representando un gran valor para los inversionistas, pues se compraría una compañía del sector extractivo que opera en un país con grado de inversión, tendría una liquidez atractiva, pues todas las acciones serían comunes.
Por ello, Minera México acelera su prepago de deuda, pues Grupo México busca que al consolidarse como subsidiaria de Southern Peru, cuya matriz se encuentra en Estados Unidos, no represente una carga para su nueva controladora.
Un comité independiente de directores, con asesoría de la correduría estadounidense Goldman Sachs, es el encargado de decidir el monto de la venta de Minera México a Southern Peru.
GMéxico informó al mercado de valores que contrato un crédito sindicado Banamex-Citibank por 600 millones a mediano plazo. Los recursos, indicó la empresa, serán destinados a prepagar completamente el remanente de la deuda que esta subsidiaria reestructuró con SENs y 14 bancos el 29 de abril de 2003 que ascendía entonces a 881 millones de dólares.
Las condiciones del nuevo crédito reflejan la significativa mejoría en el desempeño de Minera México y permitirá a ésta disminuir sustancialmente el costo de esta deuda y extender el plazo de sus amortizaciones hasta el año 2009.
La deuda total de Minera México es ligeramente superior a mil millones de dólares y se pretende reducirla en un futuro cercano a niveles de 800 millones de dólares para estar en condiciones altamente conservadoras a nivel internacional y así continuar con sus programas de operación, desarrollo e inversiones.
Con esto, Grupo México cumple el objetivo de mejorar las condiciones de sus subsidiarias. El año pasado redujo la deuda de su subsidiaria Asarco en 650 millones de dólares para dejarla en 437 millones, con próximos vencimientos en 2013 y 2025. Ahora reduce y refinancia en mejores términos y plazos la deuda de Minera México.