El convenio de la discordia
Justo cuando el presidente Vicente Fox se aventuró a enviar al Congreso de la Unión el proyecto para modificar el régimen tributario de Petróleos Mexicanos y darle mayor autonomía de gestión sobre sus recursos, un nuevo escándalo cubre a la paraestatal: un convenio por casi 8 mil millones de pesos con el Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana

El convenio entre la dirección general de Petróleos Mexicanos y el Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana revela que, de ser aprobado tal y como fue firmado en agosto pasado, los petroleros podrían repatriar más de 43 millones de dólares más intereses generados que permanecen depositados en la cuenta número 6MH215309 del banco Pershing, LLC, de Nueva York.
Dichos recursos forman parte de los recursos que se habían congelado al sindicato como parte del proceso judicial que desde hace varios años constituye el caso del Pemexgate, cuando la paraestatal otorgó recursos a esa base sindical para que fueran utilizados para fines políticos.
En sus 14 cuartillas, el convenio con el número 10275/04 que fue lacrado como "confidencial", establece que durante los próximos dos años Pemex entregará más de 4 mil 200 millones de pesos para el Fondo Sindical de Vivienda, destinado a la compra de terrenos para supuestamente construir 10 mil viviendas para los trabajadores.
La primera entrega de fondos públicos por mil 100 millones de pesos debió haberse concretado el 31 de agosto pasado, para cubrir 2 mil 600 viviendas. El segundo monto por mil 700 millones se entregará el 31 de marzo del 2005, para 4 mil 50 viviendas. La tercera donación de recursos petroleros sería por mil 400 millones, a más tardar el último día de marzo de 2006 y esto permitirá tener 3 mil 350 viviendas más.
El documento también establece que los créditos hipotecarios que se otorguen a los sindicalizados tendrán plazos de 15 a 25 años.
Pemex también se comprometió a entregar al sindicato 60 millones de pesos "como pago por las erogaciones generadas por esa organización sindical durante todo el proceso de revisión contractual por el bienio 2003-2005".
El convenio, de manera irregular, también reconoce con retroactividad algunas obligaciones como es el caso de los recursos para festejos y desfiles, pues Pemex aceptó pagar los montos correspondientes a los años 2001, 2002, 2003 y 2004, por lo que la cifra se elevó a 459 millones de pesos, de los cuales 250 millones se entregarán inmediatamente y el resto a plazos.
El sindicato, de acuerdo con el convenio, también tendrá injerencia en la administración de la flota petrolera de la paraestatal, pues pidió y se aceptó que durante este año Pemex rentara, a casco desnudo, un buque-tanque convencional y que al término de cinco años de arrendamiento se adquiera o se rente con opción a compra; en 2004 se rentará un buque-tanque gasero y al término de cinco años se renovará el contrato y el buque; para el 2005 se rentarán tres buques-tanques convencionales y al término de cinco años de arrendamiento se adquirirán o se rentarán con opción a compra, y que las embarcaciones propias o rentadas por Pemex para servicios de transporte de bienes o personas, abastecedores y remolcadores en las zonas marinas, tengan tripulaciones de personal sindicalizado y de preferencia será el personal marino comisionado en su residencia.
Sobre los activos de Pemex Exploración y Producción y la Unidad Autónoma de Perforación, se acordó que en un plazo de 30 días se lleve a cabo una reunión para analizar la denominación de los activos, a fin de adecuarla a lo señalado en el Contrato Colectivo de Trabajo. También que las categorías de perforador y encargado de operación de equipo y reparación y de terminación de pozos se mantengan en el régimen de confianza. (Redacción)
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