Salud en Cuba
Efectos de los malos hábitos dietéticos en la salud bucal

La dieta es factor de riesgo importante para las enfermedades bucales. Un estudio realizado en la Facultad de Estomatología de La Habana ratifica la influencia de los hábitos incorrectos de alimentación en la aparición y desarrollo de la caries dental, la enfermedad periodontal y el cáncer bucal

 

Doctores Liulia Cartaya Padrón, Jorge R. Valdivié Provance, Estela Gispert Abreu, Lic. Manuel A. Bastanzuri Rivas
Fotos: Ismael Francisco / Vladimir Molina

La salud humana general guarda una estrecha relación con la dieta a que sometemos a nuestro organismo, de ahí la necesidad de dedicar una mayor atención a la instrucción y conocimiento de los hábitos alimenticios correctos y de los grupos de alimentos compatibles entre sí, de manera que puedan ser incorporados a nuestra cultura alimentaria en aras de favorecer el bienestar y la calidad de vida de nuestra población. En este sentido, Louis Pasteur afirmaba “...comemos y bebemos el 90 por ciento de nuestras enfermedades...”.

Los hábitos dietéticos modernos han sido reiteradamente relacionados con varias afecciones del organismo, entre éstas, las bucales. El crecimiento de las enfermedades crónicas y degenerativas de la salud humana se asocia cada vez más al consumo indiscriminado de alimentos tóxicos para la salud del hombre.

En las llamadas “sociedades civilizadas” el menú cotidiano ha ido incorporando, poco a poco, una cantidad apreciable de alimentos procesados industrialmente, que incluyen en su composición sustancias nocivas para la salud del organismo.

Comparada con el modo de alimentación de nuestros ancestros, la dieta contemporánea tiene el doble de grasas, un tercio menos de fibras, mayor cantidad de azúcares y sales, condimentos y aditivos químicos que antes ni siquiera existían.

Muchos investigadores han aportado conocimientos a esta problemática. Vale mencionar entre los pioneros en la materia a los doctores I. Pavlov y H. Hay. Este último experimentó en su propio organismo enfermo los beneficios de una dieta natural, balanceada y sana, con lo cual ganó muchos años de vida. Además ideó un método que se denomina Combinación Correcta de los Alimentos, que ha servido de base a numerosas escuelas de salud y clínicas naturales en todo el mundo.

Un discípulo de éste, el doctor Herbert M. Shelton, abordó la materia por más de 40 años y llegó a conclusiones sobre la existencia de un estado de autointoxicación, que reduce las reservas alcalinas del organismo y trae un desequilibrio en las funciones corporales hasta el punto de que el organismo suele perder el equilibrio metabólico. Es por ello que cada día se hace más necesario llamar a la población de todos los países a que incorpore una dieta sana a sus hábitos de vida.

Resulta vital el desarrollo de estrategias funcionales de educación nutricional en la población, debido al reducido número de individuos que gozan de buena salud bucal y general, asociada a hábitos dietéticos adecuados.

Constantemente aparecen estudios que demuestran que una dieta eliminatoria de “hábitos tóxicos de alimentación”, que incluye el consumo de grasa de origen animal, azúcares, sal, café, tabaco, alcohol y líquidos en las comidas— y que incorpore predominantemente el consumo de frutas y vegetales, yogur natural, jugos, germinados y la conveniente hidratación de nuestro organismo con la ingestión de abundante agua fuera de las comidas, conducirá a un mejoramiento de la deteriorada salud humana.

Médicos del Instituto Nacional del Cáncer Bucal de América, EU, declararon en 1982 que la dieta constituye en la actualidad una de las áreas de investigación más importante en la prevención de lesiones premalignas y lesiones queratósicas, pues, según estudios realizados, la dieta podría ser la causante de la tercera parte de todos los cánceres humanos; por ello, la reducción de grasas de origen animal y el aumento de alimentos alcalinizantes combinados correctamente en nuestra dieta debe ser una condicionante en nuestra alimentación.

 

 

Encuesta

Los problemas estomatológicos, gastrointestinales, de sobrepeso, metabólicos y muchos otros pueden eliminarse si nos acogemos a tiempo (nunca es tarde) a un modo sano de alimentación.

Si a éste le incorporamos la sabiduría de combinar adecuadamente los alimentos entre sí para garantizar una mejor digestión y eliminar reacciones químicas anormales dentro de nuestro organismo y que, por ende, ocurra un mayor aprovechamiento nutritivo de lo que consumimos, adicionaremos votos de calidad a nuestra salud, que redundarán en una mayor vitalidad, energía, control del peso corporal y una sensación de dicha y bienestar difícilmente alcanzada con una dieta descontrolada y mal combinada.

En este trabajo presentamos un estudio realizado en nuestra facultad, con la finalidad de evaluar la influencia de los hábitos dietéticos en la salud bucal de pacientes en edad adulta.

Para la realización de las encuestas se seleccionaron 160 pacientes de sexos indistintos, comprendidos en un rango de edad de 35 a 59 años. En el grupo estudiado hubo 132 pacientes que empleaban una dieta no sana en su alimentación y sólo 28 poseían hábitos dietéticos correctos.

Dentro de los 132 pacientes de dieta no sana se encontraban los más afectados en salud bucal, lo que coincide con los resultados de estudios realizados a nivel mundial.

En esos 132 pacientes se determinó un promedio de afectación por diente de 8.6 muy alto. En cambio, en 28 pacientes comprendidos en una dieta sana, hubo un promedio de afectación por diente de 3.2 o sea, moderado.

En cuanto a las enfermedades periodontales, de esos 132 pacientes con dieta no sana, 67 (50.8 por ciento del grupo) presentaron un valor ocho del Índice Periodontal Revisado (IP-R). Con valor seis se encontraron siete pacientes (5.3 por ciento); con valor dos a 51 (38.6), con valor uno a tres (2.3), y con valor 0 a cuatro (3.0 por ciento).

Esto evidencia que la gran mayoría de las personas con hábitos dietéticos incorrectos y combinaciones de alimentos inadecuados son las mismas que presentan en la boca el diente más afectado por movilidad, bolsas periodontales profundas, migraciones patológicas y pérdidas de la función.

Sin embargo, entre los 28 pacientes de alimentación sana, 11 (39.3 por ciento) presentaron el valor uno del índice aplicado; la afectación más grave fue una inflamación gingival alrededor de una de las caras del diente más afectado. De ese grupo, 13 personas (46.4 por ciento) tenían valor 0, es decir, ninguna afectación periodontal aparente y cuatro (14.3 por ciento) el valor 2, con una afectación gingival alrededor del diente más afectado.

En este aspecto, el estudio arrojó para los 28 pacientes con hábitos alimentarios sanos, un valor de uno, en promedio, y de 6 para los 132 que no tienen una dieta sana.

En 58 pacientes (36.3 por ciento) se encontraron lesiones de queratosis y de ellos la mayor proporción correspondió a quienes no mantenían una alimentación adecuada (54), para un 93.1 por ciento. Solamente cuatro personas (6.9 por ciento) con dieta sana presentó algún tipo de lesión en tejido blando.

 

Recomendaciones

En nuestra facultad comenzamos esta línea de investigación hace aproximadamente dos años. Por la gran importancia que tiene en la salud general y bucal mantener un modo de alimentación balanceado, con hábitos correctos y una combinación adecuada entre los grupos de alimentos compatibles entre sí, recomendamos difundir los conocimientos aprendidos para lograr que más personas incorporen hábitos sanos de alimentación a su dieta diaria.

 

Grupos básicos de alimentos

Féculas: papas, maíz, plátanos, cereales, calabaza, lentejas, galletas, pasteles.
Frutas ácidas: naranjas, piña, limones, jitomates, fresas, mandarinas, maracuyá, guanábana, tamarindo, toronja.
Proteínas: queso, yogurt, frutas secas, semillas de girasol, frijoles, soya, pollo, pescado, carne, huevo.
Frutas dulces: plátanos, mango, chirimoya, higos, anón, guayaba, dátil, pera.
Grasas concentradas: mantequilla, aceites prensados en frío, nata, mayonesa.
Frutas semiácidas: manzanas, ciruelas, uvas, mamoncillos.
Frutas neutras: aguacate, papaya, almendra, melón.
Hortalizas: Todas las hortalizas son neutras, con excepción de la papa, la calabaza, el boniato y el betabel.

 

 

Hábitos alimentarios tóxicos

-Tomar líquidos en las comidas.
-Ingerir alimentos muy calientes o muy fríos.
-Tomar leche, excepto los niños.
-Ingerir bebidas alcohólicas, té o café.
-Desayunar proteínas pesadas o comida abundante en carbohidratos.
-No consumir alimentos amargos (rábano, ajo, berro, etcétera.).
-Comer dulces refinados o azúcares en general.
-Consumir alimentos cárnicos en demasía o con grasas.
-Comer féculas y alimentos proteicos en una misma comida.
-Realizar varias comidas al día (tres o más).
-Beber agua clorada u otro tipo que no sea la embotellada.
-Realizar una comida muy copiosa por las noches.

 

 

 

Esperamos sus comentarios sobre esta investigación:  

Nombre:
E-mail

Comentario:


 

 

 

 

 

 
 

Archivo | Noticias diarias | Publicidad | Directorio | Suscripciones | Contacto

Revista Fortuna. Av. Juárez No. 88, primer piso, despachos 110 y 111 Colonia Centro. Delegación Cuauhtémoc.
México D.F. C.P. 06040 | Tels: 9149-9802, 29 | Tel/Fax: 9149-9822 | Suscripciones: 9149-9802

Diseño web, Weblex, pagina en internet, Diseño de Paginas Web en Mexico. Sitio web

Recomienda