| Cobre: commoditie de la discordia
El alza en el precio cobre, impulsada por la mayor demanda de China, también estimuló huelgas y conflictos laborales en los principales productores del mundo como Codelco, Southern Mining Peru y el Grupo México, cuyo sindicato en la Minera Cananea estalló el 15 de octubre una huelga ante la negativa de la empresa de pagar a valor de mercado el equivalente al 5 por ciento del capital de esa empresa.
Claudia Villegas
Fue el pasado 12 de octubre cuando el cobre registró su mayor nivel en 14 años al cotizarse en 1.49 dólares por libra en la Bolsa de Metales de Londres. Así, desde el 17 de septiembre de 1990 esta materia prima no registraba esos precios. Y aunque esta semana el precio del metal cerró a la baja en 1.35 dólares ante la menor demanda de otros consumidores, el crecimiento de China y Japón mantienen firme la expectativa de que los precios estén al alza.
Además, se esperan nuevos incrementos en lo que resta del año, pues el paro de labores de Cananea afectará la producción de las plantas que producen 130 mil toneladas de concentrado de cobre al año y unas 50 mil toneladas de cobre refinado en su planta SX-EW.
En Chile, la Corporación Nacional del Cobre (Codelco) enfrentó una huelga luego de que los trabajadores exigen beneficios mayores del alza en el precio del cobre. En Perú, los mil 500 trabajadores sindicalizados de las minas Toquepala y Cuajote de Southern Peru Mining, que también pertenece a Grupo México, enfrentaba la división de sus trabajadores sindicalizados sobre el reinicio o no del paro suspendido en septiembre pasado.
Luego de un añejo enfrentamiento con la dirigencia del Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros que encabeza Napoleón Gómez Urrutia, Grupo México decidió sentarse a negociar con los trabajadores el acuerdo firmado al privatizarse Cananea, de entregar el 5 por ciento de la empresa a los mineros.
Sin embargo, al estallar la huelga en Cananea, el sindicato aseguró que la empresa sólo
pretendía pagar 5 por ciento de las acciones de Cananea pero con el valor de hace 15 años, además de haber incumplido el compromiso de concluir esa negociación en un plazo de 45 días.
El presidente del Consejo de Vigilancia del sindicato minero, Juan Linares Montufar, explicó que la actitud asumida por Grupo México reflejaba un claro interés porque estallara el movimiento de huelga, por lo que el sindicato se pregunta ¿cuál es el motivo?, ¿estarán tratando de cubrir algo de mayor peso, como un fraude, malos manejos o impulsar al alza el precio de los metales?
Recordó que Grupo México adquirió, mucho después de la privatización de las
dos compañías mineras mencionadas, diversas empresas como Asarco, Southern
Peru y Ferrocarriles Mexicanos (Ferromex) y la deuda que le significó la
adquisición, la aplicó a los mineros mexicanos, así que ¿de dónde
salió el dinero para esa compra?, se preguntó Linares Montúfar.
La versión de GMéxico
En entrevista, Juan Rebolledo, vicepresidente de Asuntos Internacionales de la Minera, aseguró que aun cuando en tribunales quedó demostrado que Grupo México no tendría obligación en pagar ninguna contraprestación por el 5 por ciento, “pues ya es cosa juzgada”, la empresa está dispuesta a llegar a un convenio con los mineros.
El 24 de agosto de 1990, Grupo México adquirió, a través de Nacional Financiera, lo que hasta entonces era la paraestatal Minera de Cananea. El sindicato que encabeza Napoleón Gómez Urrutia asegura que, como parte de la privatización, se acordó con la sección 65 de ese sindicato que se destinaría 5 por ciento del total de la venta para beneficiar a aproximadamente 2 mil 800 trabajadores.
La compensación para los mineros, insistió, no se realizaría a valor presente sino tomando en cuenta el valor de 1990.
La solución de este conflicto reviste especial importancia ahora que un consejo independiente de directores estudia los términos bajo los cuales se concretaría la venta de Minera México a Southern Peru, con lo que se crearía una de las empresas productoras de cobre más importante a nivel mundial.
Entre los consejeros y representantes de accionistas minoritarios de Grupo México que decidirán si Minera Cananea se convierte en una subsidiaria de la empresa peruana, se encuentra Carlos Pérez Alonso, exdirectivo de Wal-Mart y Televisa, así como Carlos Ruiz Sacristán, exsecretario de Comunicaciones y Transportes.
Los directivos de Grupo México también reconocen que para concretar la venta de Minera México y su posterior colocación en el mercado de valores de Nueva Cork, como parte de Southern Peru, deberán contar con la conformidad de los trabajadores de la mina, quienes, sin embargo, se han caracterizado por su intensa actividad sindical y, en su momento, inconformidad con algunas de las negociaciones alcanzadas con Grupo México como patrón.
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