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Los derivados y la administración de riesgo
Aarón F. De la Rosa, director de Riesgo Financiero de World Consulting Associates, S.C. *
La planeación estratégica (PE) puede marcar la diferencia entre el éxito o el fracaso de una empresa. Al observar las causas y efectos vinculados con una decisión empresarial, esta disciplina se auxilia de nuevas herramientas para administrar el riesgo. Desde su definición, los momentos determinantes en su evolución y hasta su explosivo crecimiento, el siguiente trabajo se ocupa de la importancia en la administración empresarial de los instrumentos derivados.
¿Qué es exactamente el riesgo? El riesgo lo podemos definir como la volatilidad de resultados inesperados. Las empresas están expuestas a varios tipos de riesgos, los cuales pueden ser clasificados en riesgos que afectan a la empresa y riesgos que no impactan a la empresa.
Los riesgos que afectan a la empresa son aquellos que la corporación está dispuesta a asumir para crear una ventaja competitiva y añadir valor a los accionistas. Esos riesgos pertenecen al mercado del producto en el cual la empresa o corporación opera e incluye innovaciones tecnológicas, diseño de producto, marketing y el apalancamiento operativo que involucra el grado de costos variables versus fijos.
Las actividades de la empresa o corporación incluyen también la exposición a riesgos macroeconómicos, los cuales resultan de los ciclos económicos o de fluctuaciones en los ingresos a causa de las políticas monetarias.
Otros riesgos, sobre los cuales las firmas no tienen control, pueden agruparse en variables que no afectan a la empresa. Estas exposiciones incluyen riesgos estratégicos, los cuales resultan de los cambios fundamentales en la economía o el ambiente político. Un ejemplo es la rápida desaparición de la Unión Soviética en 1989, lo que llevó a una disminución gradual en el gasto de defensa, afectando directamente a esa industria. La expropiación y nacionalización también cayeron bajo el concepto de riesgos estratégicos. Estos riesgos son difíciles de cubrir, excepto diversificándose a través de las líneas de negocios y expandiéndose a otros países.
Finalmente, los riesgos financieros pueden ser definidos como aquellos que se relacionan con las perdidas posibles en los mercados financieros, tales como pérdidas por movimientos en las tasas de interés, tipos de cambio o incumplimientos de obligaciones financieras.
El creciente aumento de riesgos financieros en el mundo se debió principalmente a la volatilidad creciente en los mercados financieros desde principios de los años 70 en parte porque:
. El sistema de tipo de cambio fijo desapareció en 1971, llevando a tipos de cambio volátiles y flexibles.
. La crisis en los precios del petróleo que se inició en 1973 fue acompañada por una alta inflación y bruscos cambios en las tasas de interés.
. Durante el lunes negro, octubre 19 de 1987, las acciones estadounidenses se colapsaron en un 23 por ciento, esfumándose 1 trillón de dólares en capitales.
. El cambio hacia la unificación monetaria en Europa fue obstaculizado temporalmente por el fracaso del sistema monetario europeo en septiembre del 1992.
. En la debacle en el mercado de bonos de 1994, el Banco de la Reserva Federal, después de haber mantenido las tasas de interés bajas por tres años, comenzó una serie de seis incrementos en las tasas de interés que borraron 1.5 trillones de dólares en capital global.
. La burbuja en los precios de las acciones japonesas se contrajo a finales de 1989, colocando al índice Nikkei desde las 39,000 unidades a los 17,000 tres años más tarde. Un total de 2.7 trillones de dólares en capital se perdió, llevando a una crisis financiera sin precedentes en Japón.
. La crisis asiática de 1997 borró tres cuartas partes de la capitalización en dólares de los capitales en Indonesia, Corea, Malasia y Tailandia.
. El incumplimiento de obligaciones en Rusia (default) en 1998 produjo una crisis financiera global que culminó en el fracaso del gran fondo de cobertura: Long Term Capital Management (LTCM).
Lo único constante en estos eventos es su dificultad para predecirse. Cada vez los observadores de mercados están horrorizados de la rapidez de estos cambios, lo cual en muchos casos crearon pérdidas financieras substanciales. La administración de riesgos financieros otorga una protección contra tales fuentes de riesgo.
Como ejemplo de los últimos cambios en las variables económicas, es que en los últimos 30 años el dólar ha perdido casi dos terceras partes de su valor contra el yen, el tipo de cambio de la moneda japonesa frente a la divisa estadounidense se ha deslizado de 361 a 114. Por otro lado, el incremento en la inflación y el advenimiento de tipos de cambio flotantes pronto comenzaron a afectar las tasas de interés. Desde principios de los años 70, las tasas de interés y los precios de los bonos llegaron a ser más volátiles. Esta volatilidad creció substancialmente a principios de los 80 después de que el Banco de la Reserva Federal bajo la administración de Paul Volcker decidió usar la oferta monetaria (en vez de las tasas de interés) como principal herramienta de política monetaria. Desde ese punto, las tasas de interés fueron capaces de reaccionar a cambios en la oferta monetaria sin interferencia de la Reserva Federal.
¿De dónde viene el riesgo?
El riesgo puede ser creado por las personas, tales como los ciclos de negocios, la inflación, los cambios en las políticas de gobierno y las guerras. El riesgo surge también de la falta de capacidad para predecir el crecimiento económico a largo plazo, las innovaciones tecnológicas. Los gobiernos contribuyen a los riesgos. De la crisis asiática de 1997, por ejemplo, se culpó a políticas económicas insostenibles que crearon estragos, aunados a un sistema financiero frágil.
Con base en lo anterior y en la creciente volatilidad en los tipos de cambio, tasas de interés y precios de commodities, se ha creado la necesidad de nuevos instrumentos financieros y herramientas analíticas para administrar el riesgo.
. La administración de riesgos se refiere al diseño e implementación de procedimientos para controlar riesgos financieros.
. La administración de riesgo emergió como respuesta a la creciente volatilidad en los mercados financieros globales. Esto se hizo posible a través de innovaciones tecnológicas. (Ver cuadro 1)

Cuadro 1
¿Qué son los derivados?
Los derivados son instrumentos diseñados para administrar el riesgo de manera eficiente. Un contrato de derivados puede estar definido como un contrato privado que deriva su valor de un precio de activo o subyacente, sea tasa de referencia o índice, tales como: una acción, un bono, una divisa o commoditie. Tal contrato también especifica una cantidad nominal, definida en términos de divisa, acciones, bushel o alguna otra unidad.
En años recientes, los derivados financieros han tenido un desarrollo expansivo, debido ante todo a tres razones principales:
1. En 1972, el colapso del Sistema de Bretton Woods de tipos de cambio fijos introdujo una mayor variabilidad en los sistemas monetarios y tasas de interés, con la consecuente necesidad de buscar formas de medir esta variabilidad y cubrirse ante ésta.
2. Los avances en la teoría financiera y económica proporcionaron herramientas teóricas y prácticas para valuar derivados cada vez más complejos.
3. Los procesos de globalización aunados a la integración tecnológica y financiera de los mercados, facilitaron la operación de derivados en cualquier mercado, a cualquier hora.
Tipos de derivados
Aunque los derivados han existido desde el comienzo de la civilización, su uso se ha desarrollado ampliamente a partir de los años 70. La cobertura con derivados es similar a comprar un seguro; éste proporciona protección contra el efecto adverso de variables sobre las cuales los negocios y países no tienen control. El otro lado de la cobertura es que algunas de sus contrapartes podrían ser especuladores, quienes proporcionan liquidez al mercado con la esperanza de lograr utilidades en sus transacciones. (Ver cuadro 2)

Cuadro 2
Indicadores del mercado
internacional de derivados
¿Qué porcentaje de empresas no financieras usan derivados en Estados Unidos? 67.7 por ciento.
¿Qué tipo de empresas usan derivados? Grandes y medianas.
I. Objetivos generales y propósitos financieros para el uso de productos derivados.
Uno de los principales objetivos de los derivados financieros es precisamente la administración de riesgos. El 74.4 por ciento de las empresas encuestadas usa esos instrumentos para cubrir o adiestrar sus riesgos. Sólo el 9 por ciento los utiliza como instrumento especulativo. Cuadro 3

Cuadro 3
II. ¿Cuáles son sus principales preocupaciones para utilizar derivados?
Entre las principales preocupaciones para usar derivados se encuentra el poder cubrir o administrar el riesgo crediticio, el cual se traduce en cubrir una tasa flotante para créditos bancarios, crear deuda sintética a tasa flotante. Entre las preocupaciones para usar derivados se encuentra el riesgo de mercado, especialmente aquel relacionado con cubrir inversiones globales en divisas. Véase el cuadro 4.

Cuadro 4
¿Cuál es el propósito económico de los derivados? Los beneficios de los derivados se presentan en tres dimensiones principales:
1. Los derivados son un medio para administrar y distribuir el riesgo de aquellos que sean evitar el riesgo hacia aquellos que están interesados en asumirlo.
2. Los derivados proveen información sobre el precio del subyacente. Algunas transacciones en los mercados de derivados (Futuros y Opciones), como en otros mercados financieros se incrementan porque los individuos tengan el deseo de distribuir el riesgo, sino porque también poseen diferente información y llegan a estar en desacuerdo acerca del precio correcto del bien subyacente. Esta clase de información es conocida como negociación o transacción especulativa. La sociedad se beneficia de la negociación especulativa porque el análisis y búsqueda de información, sobre la cual ésta está basada, motiva que los precios de los derivados y subyacentes correspondan y converjan más estrechamente hacia sus valores correctos: Teoría del mercado eficiente.
3. Los derivados logran reducir los costos de transacción que alcanzan ciertas posiciones de riesgo, comparadas con los cosos de negociar el bien subyacente. Es ciertamente mucho menos costoso negociar futuros sobre el trigo que negociar el trigo mismo.
Para concluir este análisis, mencionamos el valor del mercado global para derivados, el cual totalizó en 1995 alrededor de 47 trillones de dólares, de los cuales sólo 12 trillones fueron registrados en Estados Unidos. El mercado se ha incrementado casi 80 por ciento y ha alcanzado el valor de 80 trillones de dólares a finales de 1998. Los derivados de tasa de interés alcanzaron 26 trillones y casi el 70 por ciento de esta suma tomó la forma de swaps. Los derivados de tipo de cambio o divisas alcanzaron 13 trillones en 1995 y 18 trillones a finales de 1998, principalmente en contratos forward.
En posteriores artículos analizaremos el mercado mexicano de derivados y desarrollaremos algunos casos prácticos de cobertura y especulación para futuros y opciones, tanto para tipo de cambio, tasas de interés, acciones, commodities e índices bursátiles.
* Comentarios al autor: aaronfdelarosa@aol.com
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