| Efecto riqueza
Con una economía petrolizada, a pesar de que las exportaciones del hidrocarburo ya no representan más del 20 por ciento de las ventas totales al exterior, Pemex –la octava empresa petrolera del mundo— agoniza debido a la falta de recursos, mientras la economía nacional aún depende de sus aportaciones al fisco.
La paradoja radica, sin embargo, es que desde hace casi dos años México, como todos los países petroleros, se ha visto beneficiado por la bonanza de los precios al alza. La diferencia, sin embargo, radica en cómo se han invertido esos recursos, porque en el caso de Rusia, el efecto riqueza ha beneficiado a ese país con nuevas inversiones para el desarrollo. En tanto, aquí seguimos preguntándonos cuál ha sido el destino de los recursos excedentes del precio del petróleo.
Aún más, el titular de la Secretaría de Energía, Fernando Elizondo, ha enviado una alerta a la opinión pública sobre la necesidad de acelerar las estrategias para permitir la exploración y producción de nuevos yacimientos, pues durante los últimos dos años las reservas probadas han presentado una caída de al menos 18 por ciento. Pero, impugnados por la Suprema Corte de Justicia de la Nación, los Contratos de Servicios Múltiples (CSM) ni los Pidiregas, que incrementan la deuda del gobierno federal, parecen ser la salida a la necesidad de una inversión sustentable en el largo plazo y con los mayores beneficios para el país.
¿Para quién serán las ganancias de este boom petrolero? Hasta ahora no han sido para la economía nacional, pues si bien el propio Fondo Monetario Internacional afirma que se han dirigido a subsanar el déficit de las finanzas públicas, provocado por la ausencia de una reforma fiscal de fondo, las autoridades de la Secretaría de Hacienda no han dado a conocer los números globales de la ganancia petrolera, lo que ha provocado ya enfrentamientos con gobiernos estatales por la asignación de las partidas comprometidas en la Ley de Coordinación Fiscal.
Para 2005, en tanto, se prevé un conflicto similar, a pesar de que los legisladores se empeñaron en elevar el objetivo del precio del petróleo y etiquetar recursos para obras de infraestructura para Pemex. ¿La razón? Aún permanece la falta de claridad sobre los recursos depositados en el Fondo de Estabilización de Ingresos Petroleros.
Como si este escenario no fuera lo suficientemente complicado, la controversia entre el Poder Ejecutivo y el Legislativo por los cambios que aplicaron los legisladores al paquete económico le inyectan nuevas incertidumbres al escenario económico y restan tiempo para buscar consensos para las reformas estructurales.
Los Editores
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