Mejora el clima de seguridad
Nacy Flores
En materia de seguridad pública, Morelos es ejemplo en la lucha antisecuestro, afirman el procurador y secretario de seguridad pública morelenses. En un lustro, el estado abatió en un 95 por ciento este ilícito y de 254 plagios, el año pasado las autoridades sólo recibieron la denuncia de cinco secuestros

A pesar de los problemas judiciales y políticos que enfrenta la administración de Sergio Estrada Cajigal, las cifras de la Secretaría de Seguridad Pública morelense señalan que en su gobierno se abatieron los índices delictivos.
En Morelos la seguridad pública es, como en otros lados, un asunto de percepciones. El procurador de justicia del estado, Hugo Manuel Bello Ocampo, señala que la ciudadanía percibe un alto grado de inseguridad, pero "afortunadamente la realidad es menos preocupante", dice.
"En México la sociedad ya ha manifestado su hartazgo en diferentes formas; nosotros en Morelos atendemos con responsabilidad las críticas y tenemos capacidad de respuesta", asegura el funcionario.
Según las cifras oficiales, en cinco años Morelos redujo en 95 por ciento el número de secuestros. Tan sólo entre 1994 y 1996 registró 254 plagios y en el actual gobierno el promedio es de cinco secuestros anuales.
Por su parte, el secretario de Seguridad Pública morelense, Sebastián Isunza, reconoce que "hubo una severa delincuencia y sin duda dañó mucho a la sociedad. Sabemos que el secuestro afecta el desarrollo, por eso hemos dado un combate frontal, se han desmembrado muchísimas bandas, incluso se ha legislado. Afortunadamente el secuestro dejó de ser un problema en Morelos".
En julio pasado, la Procuraduría General de la República (PGR) informó que durante el primer semestre de 2004 se cometieron 153 secuestros en todo el país y de ellos sólo dos fueron en Morelos.
Bello Ocampo detalla: "en lo que va del año se presentaron cinco denuncias por secuestro, pero tres de ellas no constituyen este delito; lamentablemente, las otras dos sí. No obstante, todos los casos se investigan y se han resuelto satisfactoriamente".
Para combatir a la delincuencia, la procuraduría morelense tiene programas permanentes en los que participan "casi 500 investigadores, además de grupos específicos y comandancias regionales en todo el estado".
En el 2004, su presupuesto para seguridad ascendió a 163 millones de pesos, de los cuales 30 correspondieron al Fondo de Seguridad Pública Nacional. No obstante, reconoció que la infraestructura material y humana es insuficiente, pues la institución requiere 300 millones de pesos en promedio.
"Hay escasez de recursos. La procuraduría carece de los elementos necesarios para adquirir la modernidad y los sistemas que nos permitan tener mayor capacidad de respuesta; pero aún así estamos trabajando en un marco institucional y con el mejor de los esfuerzos", afirma Bello Ocampo.
Limpieza interna
Hace algún tiempo Morelos era señalado como uno de los lugares azotados por la delincuencia organizada. Incluso, hace un par de meses la procuraduría morelense se cimbró cuando se comprobó que algunos funcionarios tenían nexos con el narcotráfico.
En abril pasado, la PGR reveló que José Agustín Montiel López, jefe de la Policía Ministerial del estado, encabezaba una red de protección al cártel de Juárez. La investigación oficial también señaló al coordinador operativo de la propia Policía Ministerial, Raúl Cortés Galindo.
Tras las aprehensiones de ambos funcionarios y la renuncia del procurador Guillermo Tenorio Ávila, se inició una depuración interna. Sebastián Isunza dice: "trabajamos para que la policía genere un servicio social y para que la corrupción interna desaparezca".
Para el funcionario la lógica es simple: "hay que comenzar con quienes van a combatir a la delincuencia; en la secretaría procuramos que nuestra gente no esté coludida con los delincuentes. Para nosotros esto es un principio básico".
De su lado, el procurador Bello Ocampo asegura que entre los retos de su gestión está rescatar la confianza de los ciudadanos. Agrega que la institución está en un proceso de renovación y "se están llamando a colaborar a personas que por su experiencia, perfil y trayectoria pueden también conquistar, con una actitud diferente, la confianza de la ciudadanía".
Prevención del delito
En materia de seguridad pública la prioridad es prevenir el delito. "Intensificamos el trabajo en la prevención y la participación ciudadana, porque la gente debe evitar colocarse en situaciones de riesgo. La misma ciudadanía debe cuidarse y tomar medidas para resguardar su persona y bienes", explica Bello Ocampo.
Para ello, el procurador estima necesario que "en los comités comunitarios y vecinales se debe generar una cultura de la seguridad; y no exigir simplemente a las autoridades que se propicien condiciones de seguridad sin participación ciudadana".
En este sentido, Sebastián Isunza asegura que "estamos trabajando en las colonias donde existe mayor índice delictivo, justo donde se ramifican los problemas delincuenciales. Nuestro objetivo es rescatar a la juventud".
Añade que la apuesta en Morelos no es sólo evitar que se cometan delitos, sino prevenir que una persona se convierta en delincuente, que haya un victimario. "Ese es nuestro proyecto y en eso estamos trabajando", afirma.