Fuerza empresarial
Erika Ramírez
Morelos cuenta con una de las clases empresarial más responsable y exigentes del país. Como muchos otros patrones y comerciantes sufren la falta de crecimiento económico, la pesada tramitología y la competencia desleal de la economía informal. Sin embargo, han encontrado en el actual gobierno del estado oídos receptivos a sus demandas, como la nueva Ley de Desarrollo Económico y el fomento al comercio en pequeño para crear un ambiente propicio a la inversión.
Los hombres de empresa de Morelos saben que falta mucho, pero que con tenacidad, trabajo y creatividad y el apoyo del gobierno y de todas las fuerzas sociales es posible superar la crisis.
Por eso, Manuel Rodríguez Lomelí, vicepresidente de la Asociación de Industriales y Empresarios de Morelos (Coparmex Morelos), señala que en Morelos, como en todo el país, existen muchos retos por vencer, entre ellos abatir la onerosa tramitología y los engorrosos trámites administrativos.
Otro de los retos del gobierno morelense, en especial la Secretaría de Economía, es crear una política industrial y desarrollar programas que fortalezcan el mercado interno de Morelos, agrega.
Sin embargo, el sindicato empresarial reconoce los esfuerzos y avances de la administración de Sergio Estrada Cagijal, como la nueva Ley de Desarrollo Económico, que ofrece certidumbre a los empresarios morelenses.
"Las condiciones que propicia la ley benefician en primera instancia a los inversionistas de Morelos", sostiene Rodríguez Lomelí.
El nuevo marco jurídico no es un asunto menor, porque entre las muchas funciones de la Coparmex destaca la creación convenios entre empresarios morelenses y posibles inversionistas foráneos, nacionales y extranjeros.
Gracias a esa labor, en la que ha contado con el apoyo del gobierno de Estrada Cagijal, existen en Morelos 126 empresas extranjeras: 81 de EU, 14 de Alemania, 11 de Canadá, cinco de Suiza, cuatro de Italia; de Japón, Reino Unido, Francia tres cada uno y dos holandesas.
"Esta labor parece muy sencilla, pero no es así porque la economía sufre un clima desértico, no hay dinero y hacer negocios no es fácil", señala el empresario morelense.
Con más de 30 años, los industriales mexicanos agrupados en la Coparmex han resistido, con creatividad e inteligencia, los diversos embates a la economía. Por ello, la Coparmex reitera que el objetivo es contribuir al desarrollo de sus empresas y, por ende, al fortalecimiento de la economía de Morelos y del país.
Pero además, ese interés responde a un compromiso social para establecer una economía basada en la distribución del bien común y el combate a la pobreza, indica el vicepresidente de la Coparmex Morelos.
Símbolo de la conciencia empresarial, la organización patronal aglutina a más de 120 empresas en Morelos. Entre ellas se cuentan Nissan Mexicana, Firestone, Cervecería Cuauhtémoc Moctezuma, Cotsco de México, Laboratorios Glaxo Smith Kline y la Universidad La Salle, de Cuernavaca, entre otras.
En Morelos, la Coparmex se define como "interlocutor de la clase empresarial", por lo cual realiza un intenso cabildeo con los principales actores políticos y ese trabajo ya comienza a rendir sus frutos.
La "Coparmex transmite al gobierno sus reclamos y aspiraciones; nunca ha perdido la línea y cuando la sociedad se plantea nuevos retos, como la inseguridad, somos de los primeros en alzar la voz para defender a la ciudadanía y exhortarla a que se organice", explica Rodríguez Lomelí.
A veces con un discurso fuerte, pero respetuoso, el sindicato patronal ha expresado su opinión.

"No es muestra de rebeldía", señala el empresario, "reconocemos el esfuerzo que hace el gobierno de Morelos para fortalecer la economía, pero también sabemos que nuestra tarea es contribuir con propuestas para mejorar las finanzas y promover la inversión".
Entre esas tareas destaca el cabildeo con las principales fuerzas políticas en Morelos y funcionarios públicos para elaborar entre los diversos sectores propuestas "concretas para una reforma fiscal que garantice la competitividad en el mercado de negocios", afirma el vicepresidente de la Coparmex Morelos.
"Estamos preparando una reunión con todos los partidos políticos; queremos coordinar una mesa de trabajo y también recoger las propuestas de la sociedad. El objetivo es que en el último tramo, el actual gobierno estatal llegue a acuerdos con el Poder Legislativo en favor de la ciudadanía", reitera Rodríguez Lomelí.
Cultura empresarial en pequeño
Con más de 86 mil afiliados, la delegación en Morelos de la Cámara Nacional de Comercio en Pequeño (Canacope) prepara un revés a la competencia desleal del ambulantaje. Para ello tiene un aliado en el Fondo de Financiamiento para Empresas de Solidaridad (Fedesol) del gobierno de Morelos.
José Salgado Patiño, presidente vitalicio de la Canacope, dice que el crecimiento del comercio informal en Morelos, comparado con los negocios establecidos, es de 50 por ciento, que representa alrededor de un millón de ambulantes.
El problema del ambulantaje es muy serio, pues la mercancía que vende es pirata (falsificada) robada o de contrabando; los productos legalmente importados (Chinea e Indonesia) son de bajísima calidad y los alimentos no tienen ningún control sanitario, lo cual es una verdadera amenaza para la salud de los consumidores.
Para combatir el ambulantaje, la Canacope se alió con las cámaras nacionales de Comercio y de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados de Morelos para exigir al Congreso estatal legislar para detener el comercio informal, "pues ésa es una manera de evitar la evasión fiscal y la afectación a los negocios que sí pagan impuestos", señala Salgado Patiño.
En el otro frente, el Fedesol ofrece créditos a los pequeños comerciantes, fundamentalmente para capital de trabajo, refaccionario y para el equipamiento de los negocios. Los préstamos van de cinco mil a 40 mil pesos y "la forma de obtenerlos es muy sencilla, pues no exigen dejar nada en garantía. Para obtener un crédito sólo hace falta presentar copia de sus documentos, ofrecer un aval solidario, que puede ser una persona física. Si es socio de la Canacope, le otorgamos una tarjeta de afiliación con lo que se da seguimiento a la petición", explica Salgado Patiño.
Pero la Canacope no está atenida a lo que ofrezca el Gobierno. Desde hace 20 años en Morelos tiene programas propios de apoyo para fortalecer la actividad del pequeño comercio.
Sin embargo, uno de los principales retos, según Salgado Patiño, es la falta de cultura empresarial.
Debes cuidar muy bien tu negocio y tener una excelente administración, porque la clave para que crezca y no quiebre es estar administrado con mucha responsabilidad.
"No tenemos una cultura de verdaderos comerciantes; en otros países son profesionales de esto, eso es lo que nos falta", dice.
En la cámara queremos generar esa cultura, por eso ofrecemos asesorías, brindamos garantía y seguridad al comercio establecido y respaldamos a nuestros socios en diversos aspectos", explica el presidente de Canacope.
Entre los muchos servicios que otorgan están trámites ante la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, solicitud de licencias con la Secretaría de Salud, permisos para transportación de mercancía y materiales para la construcción. Además, cuenta con tres despachos de asesores jurídicos y fiscales para brindar apoyo legal a los socios que lo soliciten.
"Ese es nuestro trabajo", sentencia Salgado Patiño.