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Siglo XXI
Cáncer prostático
Un estudio realizado en el Massachusetts General Hospital de Boston demuestra que es más importante el ritmo en que aumenta el Antígeno Específico de la Próstata (PSA) que sus niveles específicos. La prueba del PSA se realiza para conocer su grado de concentración y se sabe que mientras son más altos, existe mayor posibilidad de una infección (o cáncer) en la próstata.
Se comprobó que en varios de los pacientes sometidos al estudio, que registraron un aumento de dos puntos en el PSA un año antes de una intervención de próstata, sus posibilidades de morir de cáncer al cabo de siete años fueron de una a cuatro. En cambio, si la concentración había crecido muy poco antes de la operación, sus posibilidades de morir de cáncer de próstata eran muy reducidas. Los doctores recomiendan a los varones realizar la prueba a partir de los 35 años para determinar su nivel "natural" de PSA y establecer si aumenta a un ritmo peligroso.
Adiós a las hemorroides
En Tokio, Japón, las empresas Mitsubishi Pharma y Lequio Pharma informaron que desarrollaron un fármaco inyectable que logra desaparecer las hemorroides sin necesidad de cirugía. El medicamento se inyecta y endurece las hemorroides hasta que desaparecen. Entre los componentes de la medicina, basada en tratamientos usados en China desde la década de 1970, destaca el sulfato. Los fabricantes esperan la aprobación del ministerio de Salud japonés para principios de agosto. El problema de las hemorroides en Japón es grave, pues se calcula que uno de cada tres adultos las padece.
Piel dorada
Si usted, o alguna conocida, no puede prescindir de las camas de bronceado para mantener su piel "dorada", tenga cuidado, podría ser un adicto a la luz ultravioleta. En una investigación que publica el "Journal of the American Academy of Dermatology" se sugiere que algunas personas pueden desarrollar una adicción a las camas solares atraídos por la exposición ultravioleta, pues ésta tiene la capacidad de mejorar el ánimo.
La luz ultravioleta (UV), además de broncear (quemar) la piel, dice el doctor Steven Feldman -profesor de dermatología, patología y servicios de salud pública de la Facultad de Medicina de la Universidad Wake Forest-, puede ayudar a que el cuerpo libere endorfinas. Estas sustancias químicas son liberadas en el cerebro durante actividades y producen un sentimiento de bienestar.
En la investigación con 14 personas de entre 18 y 45 años, se constató que su ánimo mejoró y su nivel de relajación era mayor luego de usar camas con luz UV, afirmó Feldman. Sin embargo, los especialistas alertan que la sobreexposición a los rayos solares y, en particular a la UV, producen arrugas, manchas en la piel, carcinomas, melanomas y hasta cáncer, particularmente en las personas de piel blanca.
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