Medicina genómica en México
Miguel Ángel Ortega
Si usted piensa que el desciframiento del mapa del genoma humano -uno de los logros científicos más formidables de todos los tiempos- sólo interesa a los especialistas y para que usted obtenga algún beneficio pasará mucho tiempo, está equivocado
La medicina genómica ya está aquí. Más pronto de lo que se imagina deberá acostumbrarse a términos como biomedicina y farmacogenómica. El desciframiento del genoma humano permitirá diseñar medicinas específicas para determinada enfermedad, pero también identificar el genotipo del mexicano.
Lo que desde hace algún tiempo sospechaban los médicos, fue comprobado por los científicos: la mezcla racial de los mexicanos y la adopción del estilo de vida moderno -sedentarismo y una alimentación con un alto contenido de grasas y carbohidratos- nos hace más propensos a desarrollar obesidad, diabetes mellitus tipo 2, altos niveles de colesterol e hipertensión, que otras razas, como la anglosajona, por ejemplo.
Genes y sedentarismo
En un reciente simposio internacional, auspiciado por el Instituto Mexicano del Seguro Social -Bases genómicas de las enfermedades complejas: obesidad y diabetes tipo 2- se confirmó que las características raciales de los mexicanos predisponen a esas enfermedades.
El doctor Anthony G. Comuzzie, del departamento de Genética de la Fundación de Investigación Biomédica de San Antonio, Texas, explicó que una de sus más recientes investigaciones -Búsqueda de variantes genéticas que predisponen a la obesidad humana- confirmó que la prevalencia de diabetes tipo 2 se presenta principalmente entre la población mexicoestadounidense.
La investigación, realizada en EU, comprendió el análisis de genotipos de tres generaciones de hispanos y encontró que la diabetes se ha incrementado entre los niños de ascendencia hispana y el problema es que aparece cada vez a menor edad.
Esos estudios coinciden con las investigaciones de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés), que indican que seis por ciento de los adultos hispanos en Estados Unidos y Puerto Rico fueron diagnosticados con diabetes.
Más aún, alrededor de 2.3 por ciento de los hispanos entre 18 y 44 años de edad padecen diabetes; 12 por ciento de entre 45 y 64 años y 21.4 de los hispanos de más de 64 años de edad.
Es decir, un impresionante 50 por ciento superior a los estadounidenses blancos.
Esteban Parra, investigador del Departamento de Antropología de la Universidad de Toronto, Canadá, y participante en el simposio, que se realizó en la ciudad de México la segunda quincena de julio, señaló que "se ha comprobado que existen factores genéticos `ocultos´ que se activan cuando se modifica el modo de vida; esto es, se ingiere una dieta con alto contenido calórico y no se hace ejercicio".
Parra participa junto con un grupo de investigadores en la elaboración del mapa genómico de la diabetes mellitus tipo 2 y que consiste en identificar alrededor de tres mil marcadores dispersos por todo el genoma humanos que están asociados a ese padecimiento.
En la misma reunión de especialistas, Lawrence Mandarino, de la División de Diabetes del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Texas, encontró que "hay resistencia a la insulina en el tejido del músculo esquelético porque consume una gran cantidad de glucosa. En él, se puede procesar y obtener información del ácido ribonucleico, que se compara con el de individuos sanos, a fin de determinar quién, de acuerdo con su información genética, tiene mayor propensión a la diabetes tipo 2".
Los especialistas destacaron que el desciframiento de cómo actúan los genes en el desarrollo de obesidad y diabetes, brindará la posibilidad de desarrollar la farmacogenómica, medicina basada en el genoma humano. Es decir, se diseñarán medicamentos que funcionen mejor en individuos con determinadas variaciones genéticas, así como diseñar una dieta o método alimenticio apropiado.
En Estados Unidos, los CDC, una instancia gubernamental, lanzaron una campaña para alertar a la comunidad hispana que la obesidad y el sobrepeso están estrechamente relacionadas la diabetes y las enfermedades cardiovasculares.
"Este es ciertamente un problema entre los adultos, pero cada vez más frecuentemente los niños hispanos también están mostrando señales de que padecen estos graves problemas de salud", indica el Programa Nacional de Educación Sobre la Diabetes 2003 de los CDC.
Los estudios indican que 30.4 por ciento de los niños hispanos tiene sobrepeso, comparado con 25 de los niños anglos.
Las autoridades impulsan una campaña en español para alentar a la comunidad de ascendencia latina a cocinar con aceite de oliva en vez de manteca; aumentar el uso de hierbas y especies frescas (como el cilantro) para condimentar los alimentos y así reducir la cantidad de sal.
La Organización Mundial de la Salud precisa que México ocupa el segundo lugar mundial en obesos; la Secretaría de Salud identifica que el problema es más severo en mujeres y que la gordura se disparó en los últimos 11 años.
Y aunque la medicina y los medicamentos genómicos estarán relativamente pronto a su alcance, no espere hasta entonces para atender su salud. No se exponga. Empiece hoy mismo con una dieta balanceada y realice alguna actividad física. Son los mejores aliados para la farmacogenómica.
Prevención
Adultos
Haga ejercicio
Camine, monte bicicleta
Coma más frutas y verduras
Coma menos pan y grasas
Evite las frituras o demás comida chatarra
Reduzca el consumo de refrescos embotellados
Niños y adolescentes
Limite el tiempo frente a la TV (no más de 2 horas diarias)
Controle lo que comen mientras miran TV
Cuide su alimentación. Evite la comida chatarra
Aliéntelos a jugar con sus amigos
Inscríbalos en actividades deportivas