Macroeconomía

A la conquista de Europa del Este

Miguel Ángel Ortega

Desconocida, misteriosa y al parecer lejana, Europa del Este es en realidad uno de los mercados más atractivos para la economía mexicana pues se trata de un gigante que en mayo pasado alcanzó la cifra de 455 millones de habitantes y se transformó en la segunda potencia económica del planeta. Según los estrategas del Consejo Mexicano de Comercio Exterior, Inversión y Tecnología (Comce) es un mercado por conquistar, en donde se pueden hacer cientos de negocios

El pasado primero de mayo, la Unión Europea (UE ) registró un avance formidable hacia al oriente del continente: incorporó a diez nuevos países, 74 millones de personas y 725 mil kilómetros cuadrados de superficie.

Esta es la quinta expansión del bloque europeo y la más significativa, pues pretende restañar las diferencias históricas del siglo pasado, asegurar la estabilidad política y relanzar el crecimiento económico del continente. Y eso representa una oportunidad para hacer negocios.

“Es un gran oportunidad de comercio y para hacer negocios, pues se trata de un mercado poco explorado y con un enorme potencial económico”, afirma el organismo dirigido a promover la inversión en el país.

El interés es compartido, pues desde el otro lado del mundo los antiguos países socialistas ven a México como un punto estratégico por sus 35 tratados comerciales, pero fundamentalmente como puerta de entrada a dos grandes bloques: Norteamérica, en especial Estados Unidos, y el Mercosur.

Y de pilón el apetitoso mercado mexicano con sus 105 millones de habitantes.

“El interés por México en Europa Oriental es extraordinario”, afirma Héctor Zires de la sección para Europa Central, Oriental y Turquía, del Comce, instancia que eligió a la delegación empresarial que acompañó al presidente Vicente Fox Quesada en la gira por Suiza, Hungría y Polonia, en mayo pasado.

Zires, quien participó en la gira como delegado del Comce, reconoce que los empresarios mexicanos desconocen esa parte del mundo —“que la globalización se está comiendo a mordidas”— y sólo tienen ojos para Estados Unidos.

Por eso advierte que si no es México otro país de Latinoamérica (como Brasil) se comerá el pastel de Europa del Este y dejaremos pasar otra oportunidad histórica para ampliar nuestros mercados.

Marcha al Este

Con el ingreso de 10 nuevos Estados, la UE se transforma en un gigante de 455 millones de personas, que tiene un PIB cercano a los 10 billones de dólares. Es decir, la segunda potencia económica y política del planeta.

Los nuevos europeos comunitarios, que hasta 1989 estuvieron atrás de la Cortina de Hierro, representan 16.3 por ciento de los 455 millones de los habitantes de Europa. Sin embargo, por la baja tasa de natalidad en el viejo continente, esa población descenderá en el 2050 a 431 millones y la edad promedio será de 52.7 años.

De los nuevos miembros, Polonia y Hungría son claves, porque reúnen más de la mitad de esos 74 millones de habitantes y son la puerta de entrada a la extensa Europa Oriental, incluida Rusia.

Por eso, las dos antiguas naciones socialistas fueron el objetivo de la gira de mayo del presidente Vicente Fox.

Cortina de Hierro

Medio siglo bajo el régimen de economía centralizada sumió en el estancamiento económico a la región y después de 14 años de la caída del Muro de Berlín sus estragos aún se sienten.

Para ser aceptados en la Unión Europea, esas naciones tuvieron que acatar las reglas del libre mercado y transformar profundamente sus estructuras económicas, políticas y hasta sociales.

Igual que los países del tercer mundo realizaron profundas reformas económicas, pero en un tiempo mucho menor. Es decir, privatizaron todo lo que se podía privatizar, se abrieron a la inversión extranjera, desaparecieron barreras comerciales y protecciones arancelarias, bajaron la inflación, disminuyeron el déficit público, etcétera. En menos de 15 años esos países rediseñaron sus estructuras económica y política, y prácticamente se reinventaron.

Pero los países que quieran aprovechar ese mercado deben apurarse porque los gigantes de la UE (Alemania y Francia) aumentarán su influencia económica, penetrarán sus mercados y aprovecharán la mano de obra altamente calificada.

Por eso el Comce afirma que México debe explotar sus ventajas comparativas y centrarse en Polonia y Hungría, pues son dos países parecidos a México.

“Con esas naciones tenemos más similitudes incluso que con Estados Unidos”, aventura Héctor Zires.

“Estados Unidos es anglosajón y protestante. Ellos son católicos, como nosotros, compartimos incluso ideología, y algo muy importante: ya se rompió la barrera del idioma. Muchos empresarios hablan español y desde luego todos inglés”, añade.

Pero sobre todo, son dos naciones donde se pueden desarrollar mejor las grandes y medianas empresas.

“Los empresarios mexicanos puede hacer grandes negocios”, sostiene el Comce.

Hombres de trabajo

El 14 de mayo pasado, el presidente Vicente Fox concluyó una gira por Suiza, Hungría y Polonia. Según Los Pinos, el viaje se hizo para promover las exportaciones mexicanas, de comercio y atraer inversión extranjera al país.

“Hungría y Polonia pueden servir de centros de redistribución de nuestros productos. En esas naciones podemos establecer un puente para que empresas mexicanas cubran el mercado europeo”, dijo el presidente Fox Quesada.

Empero, la delegación que acompañó al presidente Vicente Fox a la gira fue criticada y calificada de “bajo nivel”.

Héctor Zires, responsable junto con Arie Becker —quien preside el comité Bilateral de Hombres de Negocios México-Europa del Comce— de convocar a los empresarios mexicanos a la gira y participar en la gira, explica las causas.

“Efectivamente, no llevamos a los grandes hombres de negocios. Una razón es que cuando los mega empresarios acompañan al presidente casi siempre es para protocolo. Los grandes nombres ya no trabajan. No lo necesitan”, añade.

En cambio, los medianos empresarios están a la caza de oportunidades de negocios y de mercado, pues quieren crecer, dice.

Y cita que la comitiva empresarial que organizó el Comce llevó industriales “que su sector empresarial identificó como los líderes en su rama”.

Por lo pronto el Comce identificó seis sectores de productos nacionales en los que están muy interesados Hungría y Polonia.

Las expectativas de los hombres de negocios se refuerzan porque las exportaciones mexicanas a la UE repuntaron durante los primeros cuatro meses de 2004, luego de cuatro años de tratado de libre comercio con el bloque europeo. Los aumentos van desde 238 por ciento con Austria a 1.4 por ciento con Grecia.

Entre los empresarios que llevó el Comce a la gira del presidente Fox destacan Benjamín Grayeb Ruiz, presidente de la Asociación de Productores y Exportadores de Michoacán (donde el aguacate es el producto fuerte); Federico Terrazas Torres, de Cementos Chihuahua; Rosendo Valles, presidente de la Cámara Nacional de la Industria Textil; César Flores Esquivel, de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz; Eduardo Orendain Giovanni, de la Cámara Nacional de la Industria Tequilera, y José Luis Uriegas, de la Asociación Nacional de la Industria Química.

Pero también empresarios como José Ángel Garza Blanc de Alimentos Finos del Norte, líder mundial en piel de cerdo (para petacas y chicharrón). Por cierto a Garza Blanc se le conoce como el “Rey del chicharrón”. Alfonso Cabello Guerrero, director general de Equipos Inoxidable; Carlos Fernández, de Hotel Sheraton Centro Histórico; Alberto Cabezut, de Air Carga de México; Gerardo Noriega, de Táctica Corporativa; Kenneth Porter, de Grupo Comex, y Carlos Eduardo Represas, de Nestlé.

Si todo marcha bien, insistimos y le damos seguimiento a los contactos, en dos años podríamos concretar negocios atractivos y millonarios, dice Zires, quien como parte del Comce ha participado en otras misiones empresariales al extranjero.

Es necesario que continuemos con la promoción y explotemos el tratado de libre comercio con la UE. El grado de interés de los empresarios de Polonia y Hungría “es brutal. Era una reunión tras otra, alrededor de 15 en un día. Increíble”, dice Zires

Por eso los empresarios mexicanos debemos voltear a Europa. Eso nos permitirá diversificar nuestros mercados y no nos quedemos sentados en los laureles de nuestra vecindad con Estados Unidos.

Pero no todo es miel sobre hojuelas. Polonia, Hungría y las repúblicas Checa y Eslovaca aún no se sacuden las secuelas de la transición de una economía estatal y centralizada a una economía de mercado. Los especialistas afirman que es necesario eliminar los obstáculos políticos y resolver el problema de una deficiente y mala infraestructura socioeconómica, para que las empresas extranjeras encuentren mercados sanos.

Pero, en efecto, es una oportunidad inmejorable que no se volverá a repetir.

 

Qué quieren de México

En Polonia y Hungría, el Comce identificó con mayor potencial para exportadores mexicanos los sectores de “alimentos frescos, artículos para decoración, alimentos procesados y bebidas; automotriz y autopartes; eléctrico-electrónico; metal-mecánico, químico-petroquímico y minero-metalúrgico”. En ese orden.

En buen romance, significa frutas tropicales (mango, plátano, limón), jugos y concentrados de frutas y verduras (naranja, tomate); aparatos eléctricos para telefonía, motores de combustión interna y sus partes (gasolina y diesel), como pistones, anillos, “camisas” y formas de cables cortados, retorcidos y atados (arneses) para conexiones telefónicas.

Polonia, por ejemplo compra todo lo que fabrica Gillete Mexicana para afeitarse, como rastrillos y navajas.

Y desde luego los productos insignia: tequila, cerveza y también alimentos típicos. (MAO)

 

Polonia y Hungría: bajo la mira

Polonia es la mayor economía de los 10 países que recién ingresaron a la UE, con 38 millones 194 mil habitantes. El año pasado su economía creció 2.8 por ciento y se espera que este año alcance el 3.7 por ciento, principalmente debido a la demanda interna. Su producto interno bruto per cápita es de 5 mil 600 dólares. El de México es de unos 5 mil 391.

La mayoría de los inversionistas consideran que Polonia ofrece estabilidad política y social, un crecimiento económico constante y rápido, mano de obra productiva calificada, relativamente barata y con una buena disposición para el trabajo.

Igual que México, la ubicación geográfica de Polonia, en el centro de Europa, la hacen un puente de fácil acceso a productos manufacturados, además de UE, para los mercados del Este.

A los hombres de negocios les atrae los incentivos que concede el gobierno de a la inversión extranjera, en realidad es el país de la zona que más inversión extranjera ha captado en los últimos años.

Las comunicaciones son otro gran mercado pues, por ejemplo, cuatro de cada cinco checos tienen un teléfono celular, comparado con dos de cada cinco polacos, y obtener una línea telefónica en Polonia puede llevar dos meses.

En contrapartida, se espera que el desempleo afecte este año a más de 15 por ciento de los polacos, algunas cifras los ubican hasta en 20. La transformación del sector agrícola, con casi dos millones de granjas particulares que sobrevivieron al comunismo, será muy difícil y caro, según estimaciones de la propia comisión económica de la UE.

Hungría, por su parte cuenta con 10 millones 115 mil habitantes y es el otro país en el que el Comce tiene puestos los ojos.

El sector manufacturero fue el motor al final de década de 1990, como en muchos países en desarrollo. La demanda interna se mantiene fuerte y con la ampliación de los mercados se espera que crezca en el corto plazo. Su ingreso per cápita es de 7 mil 100 dólares.

Prácticamente todo su comercio exterior está liberalizado (la inversión en inmuebles tiene restricciones durante tres años después de su incorporación a la UE), pero en inversión extranjera ningún sector está cerrado.

En la balanza comercial de Hungría, sus principales importaciones son maquinaria y aplicaciones mecánicas, equipamiento eléctrico, vehículos de transporte, equipos informáticos, máquinas y aparatos mecánicos y sus partes, así como productos textiles. (MAO)

 

Carbón, el principio

El origen de la Unión Europea se remonta a 1950, cuando los franceses Robert Schuman, ministro del Exterior, y Jean Monnet, comisionado de Planificación Económica, propusieron integrar las industrias del carbón y el acero de Europa Occidental.

Schuman y Monnet pretendían crear estabilidad económica y política al continente diezmado por la guerra apenas un lustro antes. El plan funcionó.

Otro salto fue en 1971, cuando seis países (Francia, Alemania Occidental, Italia, Bélgica, Luxemburgo y Holanda) firmaron el Tratado de París, mediante el cual se creó la Comunidad Europea de Carbón y Acero. El objetivo era crear una alianza comercial que generara riqueza. Este tratado creó los cimientos para la integración política y económica de Europa.

En 1995 ya eran 15 Estados, todos de Europa Occidental. Al integrar sus economías y reducir sus aranceles se creó un mercado común de bienes y servicios, que permitió aumentar notablemente los niveles de bienestar de Europa. En naciones pobres, como España y Portugal, la UE destinó fuertes subsidios y financiamientos y aprovechó la demanda de mano de obra barata y la disponibilidad de recursos naturales. Todo eso permitió elevar la calidad de vida en Europa. Naciones como Suecia, Noruega y Finlandia tienen los estándares más altos de calidad de vida en el mundo. (MAO)

 

 

Oportunidades comerciales y de negocios

POLONIA
Sector / Producto
Alimentos frescos Mango, limón persa, aguacate, plátano, café, miel Artículos para Velas decorativas. Botellas y frascos decoración de vidrio para conservas
Alimentos precesados y bebidas. Cervezas, tequila, jugos concentrados,  jugos y extractos vegetales, frutas enlatadas, alimentos típicos mexicanos
Eléctrico-electrónico Cables cortados, atados y retorcidos (arneses), (hilados de fibras sintéticas).
Químico y petroquímico Amikacina o sus sales
Metal-mecánica Máquinas y aparatos para soldar.


HUNGRÍA
Sector / Producto
Alimentos frescos Mango, limón persa, persa, aguacate, plátano, café, miel
Artículos para decoración Velas decorativas
Automotriz y autopartes Proveduría de segundo nivel para empresas armadoras establecidas en Hungría. Relojes de tablero de instrumentos y relojes similares para automóviles, aeronaves, barcos y demás vehículos. Motores de los tipos utilizados para la propulsión de vehículos con motores de combustión interna.
Alimentos procesados Cerveza, tequila, jugos concentrados, y bebidas jugos y extractos vegetales, frutas enlatadas, alimentos típicos mexicanos, condimentos (pimienta y chile)
Eléctrico-electrónico Circuitos modulares. Aparatos eléctricos de telefonía o telegrafía, impresoras láser. Partes reconocibles concebidas exclusivamente para aparatos telefónicos (excepto de alcancía), telegráficos y de conmutación (excepto circuitos modulares. Cables cortados, atados y retorcidos (arneses), (hilados de fibras sintéticas). Cables cortados, atados y retorcidos (arneses) para conexión de centrales telefónicas
Metal-mecánica Pistones, camisas, anillos y válulas para motores de combustión interna. Motores de los tipos utilizados para la propulsión de vehículos.
Minero-metalúrgico Bentonita, arenas sílicas.
Químico-petroquímico Artículos de tocador, incluso medicinales. Jabones.

 

Esperamos sus comentarios sobre esta investigación:  

Nombre:
E-mail

Comentario:


 

 

 

 

 

 
 

Archivo | Noticias diarias | Publicidad | Directorio | Suscripciones | Contacto

Revista Fortuna. Av. Juárez No. 88, primer piso, despachos 110 y 111 Colonia Centro. Delegación Cuauhtémoc.
México D.F. C.P. 06040 | Tels: 9149-9802, 29 | Tel/Fax: 9149-9822 | Suscripciones: 9149-9802

Diseño web, Weblex, pagina en internet, Diseño de Paginas Web en Mexico. Sitio web

Recomienda